Max Verstappen puso arriba a Red Bull en el arranque de Bélgica

El piloto neerlandés fue el más veloz en el inicio de la décima fecha de F1 en el mítico trazado de Spa-Francorchamps. Lewis Hamilton y Charles Leclerc lo siguieron.

Sorpresivo. Así fue el primer entrenamiento del GP de Bélgica, décima fecha de F1. Y por partida doble. Primero, porque Max Verstappen se quedó con lo mejor y segundo, porque el mejor Mercedes, con Kimi Antonelli, fue apenas sexto.

Verstappen, quien el viernes se negó a comprometerse públicamente con Red Bull para 2027 y su futuro en F1 sigue siendo incierto, se metió primero con su RB22 al marcar 1m47s070. El tetracampeón llega a Spa-Francorchamps después de dos fines de semana muy complicados en Austria y Gran Bretaña, donde sufrió inexplicables despistes. La evaluación de los ingenieros de Milton Keynes encontró la respuesta: el alerón macarena, ese que da un giro completo para tener un auto más veloz al momento del modo recta. Algo no estaba bien en el cierre y podía dejar al chasis descargado en una curva y… partir, claro, como le pasó.

Red Bull decidió resignar velocidad por seguridad. Verstappen pidió que le dieron un auto que le generara confianza y, con razón, claro. Y Max lo puso arriba en el entrenamiento. Por primera vez en 2026 el neerlandés quedó como líder de una sesión. Sin embargo, este dominio tiene sus bemoles.

Los parciales de pista del primer entrenamiento dejó en evidencia algo que ya se había hablado en la previa: la administración de la energía. Es que la batería no alcanza para la extensa vuelta de 7.004 metros y de larguísimas rectas. Entonces, en algún sitio hay que resignar potencia. “En algunas partes iremos como en autos de F2”, había advertido Fernando Alonso en la previa (el español le cedió su Aston Martin a Jak Crawford en el primer ensayo). Con este panorama, algunos equipos eligieron un mapa de motor que desplegara la energía en la primera parte, otros en la segunda y algunos en el sector final.

Este combo entregó diferencias de tiempo en parciales poco habituales entre pilotos de semejante calibre. De pronto, George Russell fue tres décimas más rápido que Verstappen en el primer parcial, pero perdió nueve en el segundo. Entender bien cómo transitar con estos autos en la pista belga fue objetivo sustancial del primer entrenamiento. Sí, obviamente no llegaron crudos y realizaron cientos de kilómetros en simulador. Pero uno de los problemas que sufrieron varios este año en la F1 es la falta de correlación entre la virtualidad y la realidad.

Ferrari quedó cerca de Verstappen. Lewis Hamilton marcó 1m47s215 (quedó a 145 milésimas de Max) y Charles Leclerc fue tercer, a 207. Isack Hadjar fue cuarto y se mostró con ritmo, aunque deberá penalizar tras la qualy por cambiar varios elementos de su unidad de potencia y superar el límite. Oscar Piastri se metió quinto con su McLaren, aunque se fue preocupado por una falla hidráulica que lo obligó a detener su MCL40. Detrás del australiano, en el lejano sexto puesto, quedó Kimi Antonelli, a 533 de Vestappen. Las Flechas arrancaron lejos (Russell fue octavo a 889), pero fue un ensayo. Sin dudas, los autos alemanes tienen resto, y de sobra. Arvid Lindblad y Gabriel Bortoleto completaron los diez de adelante.