El bochornoso episodio de la vuelta de formación y la falla masiva de motores en Sepang causó fuertes reacciones de los pilotos
La Fórmula 1 pasó por un bochorno monumental cuando, de repente, en la vuelta de formación del Gran Premio de Bahréin celebrado en Malasia, muchos autos se quedan sin potencia alguna y no podían seguir al Safety Car, algo que los pilotos han criticado fuertemente y uno de los primeros en hacerlo fue el mexicano Sergio Pérez, quien dijo: “Lo que ha pasado hoy es totalmente inaceptable para el deporte”.
El inicio del GP en el circuito de Sepang ya había retrasado por una muy fuerte lluvia, pero el monzón cedió, el auto médico había medido las posibilidades, incluso la visibilidad no iba a ser un problema fuerte como lo había sido en años pasados, pero cuando los monoplazas dejaron el pitlane, de pronto, los Ferrari y media parrilla se quedaron varados. Los pilotos presionaban el acelerador, pero el motor estaba en ralentí.
Como consecuencia, todos regresaron -como pudieron- al pitlane y tuvieron que esperar alrededor de 50 minutos a que se hiciera una actualización del software de las unidades de potencia, porque estas se habían descontrolado con las condiciones que provocaban que rodaran a muy baja velocidad.
Un retraso de casi un hora en un Gran Premio de F1, no por cuestiones de seguridad, sino porque los autos no funcionaban.
La FIA lo describió así en un comunicado, una vez que terminó la carrera que, a final de cuentas ganó Max Verstappen.
“Durante la vuelta de formación previa al Gran Premio de Malasia, una combinación inédita de bajo velocidad del motor, condiciones de baja adherencia, ajustes de gestión de energía para lluvia y la configuración de los sectores del circuito de Sepang provocó una pérdida de potencia imprevista en varios monoplazas.
“En consecuencia, el Departamento Técnico de la FIA eliminó la restricción del límite de energía en los sectores afectados mediante una actualización de software distribuida a todos los competidores durante la interrupción de la carrera causada por la fuerte lluvia, lo que permitió a los equipos realizar los cambios necesarios en la unidad de potencia antes de la salida.
“Este problema no había sido detectado ni por la FIA ni por los equipos durante las pruebas o las vueltas hacia la parrilla de salida. La FIA, junto con los equipos y los fabricantes de unidades de potencia, llevará a cabo un análisis exhaustivo de la incidencia”.
La explicación de la FIA, que enfrentó su primer Gran Premio en condiciones de lluvia fuerte en lo que va de 2026 y, en consecuencia, con las nuevas regulaciones del unidades de potencia 50/50 entre combustión interna y electricidad, no acalló a los pilotos que vieron en el asunto una situación por demás vergonzosa.
"Se sentía como si estuvieras en un go kart de renta y se te acabara el tiempo", dijo Checo Pérez en la zona de prensa, luego del GP. "Pisabas a fondo y acelerabas y no llegaba nada. Estoy seguro de que aprenderemos de esto como deporte. Pero lo que ha pasado hoy es totalmente inaceptable para el deporte".
Pérez no fue el único que reaccionó críticamente. Max Verstappen de Red Bull, llamó a la situación, potencia Lego.
"Ese es el problema que tenemos. Estos motores son muy complicados y tienen mucho software implementado. Yo lo provoqué primero y luego miré por el retrovisor y simplemente veo... Fue como, ‘¿me están esperando o qué está pasando?' Fue como la carrera de Lego. Es la potencia Lego. En un momento dado íbamos cinco en paralelo en la recta porque no podíamos entender qué estaba pasando".
El campeón reinante de la F1, Lando Norris de McLaren clamó por acabar con esta tecnología.
"Es simplemente horrible. No sé, simplemente demuestra que no deberíamos tener nada de eso, la parte electrónica", señaló Norris, quien también se quedó sin potencia en la vuelta de formación.
"Nunca había visto una carrera de F1 retrasada por un error de software. Eso fue nuevo", dijo el compañero papaya de Norris, el australiano Oscar Piastri, conocido por su humor y sarcasmo al responder a la prensa.
"Me quedé atascado durante aproximadamente un segundo. Cuando el turbo no funciona en estas cosas, casi es mejor empujar el coche en lugar de usar un motor. Fue bastante extraño. No dio una gran imagen, pero creo que sería injusto señalar con el dedo antes de que haya una explicación".
El joven de Haas, Oliver Bearman se dijo impactado por las fallas
"¿Qué puedes decir? Quiero decir, eso no es lo que quieres para el deporte, ¿verdad?. Nunca he visto nada igual. Me quedé impactado", expresó el inglés que dijo que fue “aterrador” ver que no podía controlar el acelerador del auto”.
