Mike Tyson, del 'hombre más malo del planeta' a influencer

La vida de Mike Tyson ha sido una montaña rusa, a toda velocidad, en la que unas veces ha tocado fondo y otras se ha encontrado en la cima de la fortuna. El hecho de ser nombrado "el hombre más malo del planeta" no es gratuito dada la ferocidad con la que siempre se comportó arriba del cuadrilátero en su trayectoria pugilística, así como fuera de los encordados, una conducta nada extraña si se conoce su pasado: una niñez marcada por carencias, violencia y delincuencia precoz en el barrio neoyorquino de Brownsville, Brooklyn.

Si bien su niñez fue dura y a los 13 años ya sumaba más de 30 arrestos, fue justo a través de esos encuentros con la justicia que fue enviado a la Tryon School para varones, lugar en el que conoció al ex campeón de Guantes de Oro, Bobby Stewart, quien fue su primer entrenador y quien lo presentó con el también entrenador Cus D'Amato, y a lado de estos dos hombres inició su brillante paso en el boxeo.

Tyson conquistó dos veces el título mundial de los Pesados, la primera vez que se proclamó campeón lo hizo en una edad récord, a los 20 años. Su arrollador paso, desde muy joven, siempre estuvo salpicado por declaraciones explosivas y por comportamientos desorbitados.

En 1992 ingresó a prisión por haber violado a la modelo Desierre Washington, por lo que fue sentenciado a 10 años, seis en la cárcel y 4 bajo libertad condicional. En 1995 fue liberado debido a su buen comportamiento y en 1996 nuevamente se ciñó el cinturón mundial, mismo que perdería meses después en contra de Evander Holyfield, a quien, en 1997, durante la pelea de revancha, mordió en la oreja, en una de las imágenes más espeluznantes en la historia del deporte profesional.

Tyson ha declarado, muy en su estilo, que volvería a hacerlo.

Entre los numerosos episodios que lo convirtieron en el hombre más malo del plantea, se encuentran: haber embarazado a una oficial en prisión, quien no dio a luz; consumir diferentes drogas, particularmente morfina, cocaína y marihuana; no prepararse a conciencia para algunos compromisos profesionales, como frente a Buster Douglas, combate en el que admitió fumar marihuana, no entrenar a conciencia y haberse enredado con varias prostitutas japonesas durante su estancia en Tokio; y contra Andrew Golota, cuando dijo haber fumado marihuana antes de subir al ring; así como calificarse a sí mismo como un mal padre, sin la suficiente calidad moral para educar a sus hijos tras su pasado lleno de malas conductas.

En 2003, Tyson se declaró en bancarrota, luego de haber amasado una fortuna de más de $300 millones en su trayectoria, algo inverosímil y criticado por sus fanáticos y detractores.

A pesar de todos los momentos oscuros y cuestionables, los problemas con la ley y los excesos dentro y fuera de la profesión, es indudable que Tyson ha sido de los mejores pesos Pesados de la historia, poseedor de una calidad boxística que fue reconocida en 2010 con su exaltación al Salón de la Fama del Boxeo Mundial y en 2011 con su ingreso al Salón de la Fama Internacional del Boxeo.

Ahora, es una estrella en las plataformas sociales, particularmente en Instagram, donde cuenta con 13.4 millones de seguidores, cuenta en la que posee un link a una tienda en línea donde se puede adquirir mercancía alusiva al legendario boxeador.

Entre sus publicaciones se pueden encontrar videos con deportistas de élite, como un video con Dennis Rodman, exestrella de los Chicago Bulls de los noventa, o con Sugar Ray Leonard, así como una sesión de entrenamiento con la tenista Serena Williams.

Incluso se pude encontrar una publicación de abril de 2012, en donde aparece sonriente con Holyfield, post que suma más de 600 comentarios, la mayoría alusivos al episodio de la mordedura de oreja de 1997.

Al que fuera llamado "el hombre más malo del planeta", se le ve en sus primeras publicaciones en Instagram en una foto con unos niños que lucen el famoso tatuaje en el ojo izquierdo con la leyenda: "los niños me aman", dentro de estas primeras publicaciones aparece una que es icónica, junto con el gran ídolo de Louisville, Kentucky y quizá uno de los personajes de trayectoria intachable máxime su lucha contra el racismo, Muhammad Ali.

Así, Tyson ha vivido una transición en su polifacética vida, de chico malo a un 'influencer' peso pesado en las redes sociales.