Kike Hernández: El arma "no tan secreta" de los Boston Red Sox

Cuando los Boston Red Sox anunciaron la firma del agente libre Enrique 'Kike' Hernández por dos años y $14 millones de dólares en febrero, los aficionados de Nueva Inglaterra no reaccionaron muy entusiasmados a lo que fue el mayor movimiento del club después de quedar en el sótano de su división la temporada anterior.

Los ardientes miembros de la "Red Sox Nation" tampoco entendían porque la partida de Hernández de los Los Angeles Dodgers, donde nunca tuvo una posición específica como jugador regular, causó tanta tristeza en el sur de California.

Pero igual que ocurrió con los aficionados de los Dodgers, que adquirieron al puertorriqueño desde los Miami Marlins como parte de una transacción en diciembre del 2014 que involucró a seis peloteros, Hernández conquistó los corazones de los bostonianos, haciendo muchas cosas pequeñas, jugando buena defensa en varias posiciones claves y, sobretodo, respondiendo en los momentos más grandes.

Un bateador derecho con modestos promedios de bateo (.242) y OPS (.748) en ocho años en las Grandes Ligas, Hernández ha protagonizado algunos capítulos extraordinarios en los últimos tiempos en la postemporada, en la que tiene 19 extrabases, 40 anotadas y 26 carreras impulsadas en 64 juegos.

"No hay ningún momento grande para él. Se goza esto [los playoffs] y hace un trabajo excelente", dijo el manager puertorriqueño Alex Cora, quien conoce a Hernández desde que era un niño.

En su primera temporada en Boston, Hernández bateó .250 con 20 jonrones, 60 impulsadas y un OPS de .786, mientras jugaba una gran defensa en el jardín central, segunda base y campocorto. Por primera vez, el pelotero de 30 años consumió más de 500 turnos en una temporada.

Hernández comenzó la pelota de octubre bateando de 3-1 con boleto y anotada en el triunfo de Boston 6-2 sobre los New York Yankees en el juego de comodines y .450 con dos jonrones, tres dobles y seis carreras impulsadas en la Serie Divisional contra los favoritos Tampa Bay Rays, metiendo a los Red Sox a la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra los Houston Astros, el equipo que lo reclutó en 2009 y lo puso a debutar en las ligas mayores en el 2014.

Entre los juegos 2 y 3 pegó de hit en siete apariciones consecutivas (HR, H2, H2, H1, H1, H1 y HR) para empatar un récord de postemporada. Sus ocho hits en los dos juegos son una marca de todos los tiempos. En el cuarto choque, bateó un elevado profundo en el cierre de la novena entrada para empujar la carrera ganadora.

"Sabía que batearía de cuarto y que si llegaba al plato sería con corredor en base. El camino entero, del jardín central a la cueva, me estaba diciendo a mi mismo que iba a ganar el juego, que lo iba a acabar. Estaba confiado en que sería el hombre", dijo Hernández.

"Caminando desde el circulo de espera al plato, con 38 mil personas gritando mi nombre, pensaba que medía 6-5 o 6-7, que era el tipo más grande en el estadio entero", agregó.

En el primer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, el viernes, bateó de 5-4 con dos jonrones solitarios en la derrota de los Red Sox 5-4. El boricua tiene 13 hits en los últimos cuatro choques, un récord de postemporada.

"No me siento más que nadie ni mejor que nadie, pero me gusta jugar en octubre, el momento, el calentón, especialmente en casa donde nos apoyan al ciento por ciento", dijo Hernández, quien bateó tres jonrones y empujó siete carreras en el último partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del 2017 contra los Chicago Cubs, que metió a los Dodgers a su primera Serie Mundial desde 1988.

"Kike" se convirtió en el primer jugador que bateaba tres cuadrangulares en un partido de postemporada en el Wrigley Field y con sus siete impulsadas impuso la marca en un choque de la finald del viejo circuito.

El año pasado, durante el regreso de Los Angeles contra Atlanta Braves en la final de liga, Hernández bateó un jonrón como bateador emergente en la sexta entrada para empatar 3-3 el séptimo y último encuentro, que terminaron ganando los Dodgers para pasar a la Serie Mundial, que conquistaron por primera vez en más de tres décadas.

"No es la primera vez que está en este escenario. Esta es una de las cosas que ha hecho en su carrera, jugando en tres Series Mundiales con los Dodgers, y la experiencia que tiene en este tipo de situaciones, es grande", dijo Cora.

"Kike es tremendo, tremendo. Bateando, jugando buena defensa, lo que está haciendo ahora mismo es especial", dijo Cora.

Lo que "Kike" puede hacer en momentos importantes está debidamente registrado y ya los aficionados de Boston comenzaron a apreciarlo. En su último turno en el Fenway Park, se lo hicieron saber gritando su nombre a todo pulmón.

"Ese momento de camino del circulo de espera al plato, con todo el mundo gritando mi nombre, es algo que jamás olvidaré", dijo Hernández.