El monarca del Super Bowl visitó Costa Rica y dejó un mensaje claro: el desarrollo del fútbol americano comienza con oportunidades
SAN JOSÉ --- En un país donde el fútbol manda, el sonido de los cascos y el ovoide empieza a abrirse espacio. Y en medio de ese crecimiento silencioso, la visita de Khalen Saunders no es casualidad: es una señal.
El dos veces campeón del Super Bowl llegó a Costa Rica como parte de un programa de diplomacia deportiva impulsado por la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica, pero su impacto va mucho más allá de un partido amistoso o una clínica deportiva.
Porque Saunders no vino solo a enseñar. Vino a inspirar.
Junto al exjugador de la NFL Eric Ebron, el liniero defensivo compartió con atletas de la Costa Rica Football League (CRFL) en el Estadio Ernesto Rohrmoser, en Pavas, en una actividad que mezcló deporte, educación y oportunidades para jóvenes costarricenses.
El evento, enmarcado dentro del programa “Sports Diplomacy” y la iniciativa Freedom 250, busca fortalecer los lazos entre Estados Unidos y Costa Rica a través del deporte, promoviendo valores como liderazgo, disciplina y desarrollo juvenil.
Pero la historia no se queda en el protocolo.
En entrevista exclusiva con ESPN, Saunders dejó claro cuál es el verdadero punto de partida para países como Costa Rica en el desarrollo del fútbol americano:
“Lo único que se necesita es una oportunidad”.
El mensaje no es menor. En una disciplina que aún lucha por consolidarse fuera de Estados Unidos, el acceso a implementos básicos —balones, cascos, campos— puede marcar la diferencia entre la ilusión y la realidad.
Saunders lo entiende porque lo vivió.
Originario de St. Louis, Missouri, su camino hacia la NFL no fue el habitual.
Llegó desde una universidad pequeña como Western Illinois hasta ser seleccionado por los Kansas City Chiefs en el Draft de 2019, y terminó formando parte de una dinastía que conquistó dos Super Bowls.
Hoy, con experiencia también en equipos como los New Orleans Saints, Jacksonville Jaguars y New York Jets, su discurso tiene peso.
Pero no habla de talento. Habla de mentalidad.
“Todos son fuertes, todos son rápidos en la NFL. Lo que realmente te diferencia es lo mental”, explicó. La capacidad de resistir, de sostener el enfoque incluso en la derrota, de trabajar todos los días sin importar el contexto.
Ese concepto conecta directamente con la realidad de muchos jóvenes en Centroamérica.
Para Saunders, el crecimiento del fútbol americano en países como Costa Rica no depende únicamente del talento, sino de generar referentes. De crear una cadena.
“Si logramos que un niño se enamore del juego y llegue a ser profesional, eso inicia todo”.
Ese “todo” es más grande de lo que parece.
Durante su visita, el campeón del Super Bowl también participó en sesiones formativas en la Universidad de Costa Rica, donde compartió fundamentos del juego, técnicas y, sobre todo, experiencias de vida con estudiantes de Educación Física.
Ahí es donde su figura trasciende el campo.
Porque Saunders no es solo un atleta. Es también un agente de cambio a través de su fundación Original Element, enfocada en el desarrollo juvenil, la salud y la mentoría, con impacto tanto en Estados Unidos como a nivel internacional.
Y en su discurso hay una constante: el trabajo en equipo.
“El deporte me enseñó a usar las fortalezas de otros para alcanzar un objetivo más grande”, señaló. Un principio que, más allá del fútbol americano, se traduce en cualquier disciplina… y en la vida misma.
En Costa Rica, donde el fútbol ya ha demostrado ser un camino de transformación social, ese mensaje encuentra terreno fértil.
La visita de Saunders no va a cambiar el ecosistema deportivo de inmediato. Pero sí deja algo más importante:
Una referencia. Una posibilidad. Una historia que alguien, en una gradería o en una cancha improvisada, puede decidir imitar.
