Von Miller y su siguiente oportunidad para otro 'gran momento'

Un ganador de Super Bowl y MVP de ese gran juego, ahora busca ganarlo por segunda ocasión y ser mejor que hace unos años

ENGLEWOOD, Colo. -- Cada vez que Von Miller entró al complejo de los Denver Broncos durante las últimas seis temporadas, lo recibía un recordatorio, o 10, de la cima de su carrera como jugador: el Super Bowl 50.

Ese día de febrero de 2016, Miller arrancó el trofeo Lombardi de los Carolina Panthers. Terminó con 2.5 capturas, dos de las cuales resultaron en touchdowns de los Broncos, seis tacleadas y fue el MVP del Super Bowl. Las imágenes de ese día del campeonato están por todas partes en los pasillos de las instalaciones de los Broncos en los suburbios de Denver: las capturas, las celebraciones, incluso el reluciente trofeo.

Miller pasó por esos recordatorios por última vez el primero de noviembre, el día en que los Broncos lo cambiaron a Los Angeles Rams. Cuando salió de las instalaciones ese día, señaló: "Ver las fotos mientras salía me hizo llorar, siempre tendremos el Super Bowl 50".

Los Broncos no han llegado a los playoffs desde que ganaron el Super Bowl y a menudo le preguntaban a Miller si temía que su mejor momento había quedado atrás. Ahora está a días de, como solía decir en Denver, "la oportunidad de de lograr otro gran momento". Miller será apoyador de los Rams en el Super Bowl LVI contra los Cincinnati Bengals.

Mezclado con esas lágrimas muy reales que derramó cuando partió de Denver, estaba la idea repentina y tangible de que podría llegar al gran escenario nuevamente.

"Después de ganar un Super Bowl, te cambia la vida... realmente cambia tu vida", subrayó Miller. "... Les digo a todos, estamos a un juego del cielo del fútbol americano".

DeMarcus Ware, quien fue compañero de equipo de Miller durante tres temporadas con los Broncos y el jugador que, según Miller, lo ayudó a dar el salto de jugador de Pro Bowl a un grande de todos los tiempos, dijo que la experiencia de Miller en el Super Bowl puede aportar mucho al vestidor de los Rams.

"Con todo lo que esperas en juego, se desempeñó lo mejor posible", recordó Ware. "Me enorgullecía de ser líder de ese equipo, era importante para mí. Y había hecho muchas cosas en mi carrera hasta ese momento, pero no tuve un anillo hasta después. Ahora, Von lleva todo ese liderazgo, todas esas cosas que tienes que tener, y cuando habla, todos saben que no solo tiene un anillo, sino que él mismo jugó uno de los mejores juegos para conseguirlo".

"Absolutamente importa la forma en que jugó en esos momentos cuando ganaron el Super Bowl en Denver", señaló el entrenador de los Rams, Sean McVay. "... Los muchachos creen eso, su trayectoria habla por sí sola. Su trabajo, su currículum, la forma en que se comporta, exige respeto".

Miller era un joven de 26 años que se había acercado a la cima de su nivel durante la temporada 2015. Ese año fue su quinta temporada consecutiva en los playoffs después de que los Broncos ganaran cinco títulos consecutivos de la AFC Oeste. Fue su segundo Super Bowl en un lapso de tres años.

"Simplemente pensé que así sería cada año", pensó Miller.

Ahora tiene 32 años, en su undécima temporada con ocho Pro Bowls y tres selecciones All-Pro de primer equipo en su currículum. El canje fue inesperado y trascendental en su plan "Bronco de por vida".

Llegó a Los Angeles todavía en recuperación de una lesión en el tobillo y no tuvo una captura en sus primeros cuatro juegos con el equipo. Sin embargo, ha tenido ocho en los nueve juegos desde entonces, incluidos dos en playoffs.

"Hablamos de la grandeza competitiva todo el tiempo, ser lo mejor cuando se requiere lo mejor", puntualizó McVay. "Creo que lo ha ilustrado a través de estos playoffs ".

El Super Bowl LVI representa lo que Miller ha perseguido casi desde el momento en que dejó de caer confeti después del Super Bowl 50. La oportunidad de agregar otro pico a su carrera. Habló de ello el verano pasado. Listo para dejar atrás casi un año calendario de rehabilitación de lesiones, Miller lamentó las fallas para llegar a la postemporada de los Broncos y admitió que habían comenzado a desgastarlo.

Desde el intercambio, Miller ha hecho todo lo posible para ayudar a los Rams a llegar a este punto, incluso asumiendo un papel de mentor con el tackle defensivo All-Pro Aaron Donald, a quien dice que ayudó a ser más vocal.

"Cuando llegué aquí, ves la forma en que trabaja Aaron Donald, ves todo lo que hace, es el primero en llegar, el último en irse", describió Miller. "... [Le dije], 'Hermano, si empiezas a hablar, estos muchachos van a jugar para ti, están esperando para jugar para ti, están esperando para jugarse el cuello'".

Esta semana significa algo diferente para Miller que para sus compañeros Rams. Es por eso que Miller se ha tomado el tiempo para hablar con todos y cada uno de sus nuevos compañeros de equipo sobre lo que puede significar ganar el título.

"Siempre solía hablar sobre el Super Bowl 50... y recuerdo haberles dicho que no quiero que el Super Bowl 50 sea el punto culminante de mi carrera", dijo Miller con una sonrisa. "Pero para ser honesto, podría ser, podría ser, ¿sabes a qué me refiero? Podría ser que ganemos un Super Bowl con Peyton Manning, DeMarcus… espero que este Super Bowl sea igual de alto".

"Espero que mi desempeño sea el mismo, espero que estos dos Super Bowls sean lo más destacado de mi carrera, que pueda señalar estos dos Super Bowls y hablar de ellos con mi hijo cuando sea mayor... Este será mi tercer Super Bowl, solo quiero dejarlo todo, hombre, y como dije, no quiero que el Super Bowl 50 sea el punto culminante de mi carrera, espero que [Super Bowl] el 56 sea lo más destacado de mi carrera, esperando que todas las jugadas que haga... sean las mejores que Von haya dado en su carrera. Es el juego más importante de mi vida y quiero salir y jugar de esa manera".