Steelers esperan tener al Big Ben en la Ronda Divisional

Los Pittsburgh Steelers son optimistas en que el mariscal de campo Ben Roethlisberger podrá jugar a pesar de lo que el equipo pensó en principio se trataba de una separación en su hombro derecho.

Roethlisberger dijo a la prensa este domingo que tenía dolor en su hombro y se definió como día a día para el próximo partido de playoffs contra los Denver Broncos.

Hablando brevemente ante los reporteros mientras caminaba por el vestuario, Roethlisberger indicó que se sometió a una resonancia magnética este domingo pero que no sabía cuál era la gravedad de su lesión y no lo sabrá hasta que se reúna con los médicos esta semana. Se espera que tenga una práctica ligera para iniciar la semana.

Los próximos siete días determinarán qué tan efectivo puede ser contra Denver, sobre todo qué tan bien puede lanzar.

Roethlisberger señaló que tenía "mucho dolor" en la última serie de los Steelers el sábado por la noche. Dijo a los entrenadores que no podría realizar ningún pase a las diagonales porque no podía llegar el balón tan lejos.

Se lesionó en una captura del apoyador de los Cincinnati Bengals, Vontaze Burfict, en los últimos segundos del tercer cuarto pero volvió al partido con 1:23 por jugar en el último cuarto, después de un balón suelto de los Bengals. Los Steelers avanzaron 74 yardas en nueve jugadas, recibiendo ayuda de dos castigos de 15 yardas de Cincinnati, concluyendo la serie con un gol de campo de 35 yardas de Chris Boswell para ganar el partido.

Los compañeros de Roethlisberger se impresionaron por su dureza.

"Tienes que quitarte el sombrero", sentenció el guardia Ramon Foster. "Es un ripo que ha demostrado ser un ganador".

Roethlisberger se ha lesionado en múltiples ocasiones esta temporada, perdiéndose cuatro partidos por un esguince en el ligamento medial colateral y se perdió una semana de prácticas por un golpe en el hueso del pie.

Información de Jeremy Fowler fue utilizada en la redacción de esta nota.