Finales de conferencia, batallas que llegan a ser más emocionantes que el Super Bowl

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¿Por qué las Finales de Conferencia pueden resultar más emocionantes que un Super Bowl? (3:41)

Una interesante discusión para establecer las razones de que algunas Finales de Conferencia han sido mejores que muchos de los Super Bowls. (3:41)

La atención del mundo entero, literalmente, se vuelca al Super Bowl, que desde el inicio del siglo 21 ha ofrecido juegos espectaculares y llenos de drama, pero en varias ocasiones, las finales de conferencia que definen a los equipos que disputarán el título de la NFL han sido, incluso, más memorables y más emocionantes.

Son varios factores los que han influido para que varios juegos de campeonato de la AFC y NFC sean recordados por jugadas o situaciones que definen los resultados y se queden tatuados en la memoria de los aficionados y el drama de estas acciones y contextos se da en el marco de un partido disputado, de alta calidad y tenso.

Muchos Super Bowls han tenido estas características, pero otros tantos han sido precedidos por finales de conferencia que resultaron más emocionantes.

En temporadas recientes, la emoción, drama, tensión y calidad con la que los equipos han jugado en finales de conferencia sean mezclado para que varios de estos partidos sean considerados entre los mejores encuentros en la historia de la NFL o, al menos, entre los más dramáticos.

TEMPORADA 2018

Final NFC – Los Angeles Rams 26-23 New Orleans Saints
20 de enero, 2019

Aún resulta incomprensible para varios cómo es que los oficiales no vieron lo que fue tan evidente en vivo y aún más en repeticiones: la interferencia de pase que el esquinero de los Rams, Nickell Robey-Coleman, cometió intencionalmente (como luego admitió) sobre el receptor de los Saints, Tommylee Lewis, para evitar que atrapara el pase de Drew Brees y así, New Orleans tuviera oportunidad de anotar en esa jugada o segundos más tarde para llevarse el triunfo en tiempo regular.

El grave error de los oficiales, quizá el mayor en la historia de la liga, obligó a los Saints a conformarse con un gol de campo para mandar el juego a tiempo extra, periodo en el que los Rams se llevaron el triunfo.

El duelo fue un buen partido en el que las dos ofensivas lograron superar los obstáculos puestos por las defensivas y la tensión estaba al máximo cuando sucedió esa desafortunada acción que la afición de los Saints nunca le perdonará a la NFL.

Final AFC – New England Patriots 37-31 Kansas City Chiefs
20 de enero, 2019

Los Chiefs lograron remontar un déficit en el marcador de 17-7 en el tercer cuarto y tomar dos veces la ventaja, sólo para sufrir una dolorosa derrota ante los fríos y calculadores Patriots.

Un castigo por alinearse en offside del linebacker Dee Ford le quitó a los Chiefs de asegurar el triunfo y le dio vida a unos Patriots que no perdonaban ese tipo de errores. Con 1:01 por jugar en el cuarto periodo y Kansas City arriba 28-24, el castigo de Ford anuló una intercepción a Tom Brady con la que los Chiefs pudieron haber asegurado su regreso al Super Bowl. Con la vida extra, Brady dirigió a su ataque a anotar un touchdown y recuperar la ventaja con 39 segundos en el reloj, pero llegó la magia de Patrick Mahomes, quien en menos de 20 segundos, llevó a su ofensiva a zona de gol campo para forzar al tiempo extra.

En el tiempo suplementario, los Patriots ganaron el volado y decidieron atacar primero. Allí comenzó el fin para los Chiefs. Brady dirigió un metódico y efectivo ataque que terminó en touchdown y Mahomes no volvió a tocar el balón.

De alguna forma, que Mahomes no tuviera oportunidad de responder fue la última gota que derramó el vaso y llevó a la NFL a adoptar el actual formato de tiempo extra, que da posibilidad a ambos equipos de atacar.

TEMPORADA 2009

Final NFC – New Orleans Saints 31-28 Minnesota Vikings
24 de enero, 2010

El juego que probablemente ofreció más evidencia al infame caso del “Bountygate” (recompensa por lesionar a rivales de los Saints) fue un choque de titanes entre la ofensiva de Minnesota, entonces encabezada por Brett Favre, y la sólida defensiva de New Orleans.

Favre fue sometido a un incesante castigo físico por la defensiva de los Saints con golpes legales y otros que rayaron en agresiones, pero el veterano pasador se sobrepuso a ellos para mantener a los Vikings en el juego, pero su esfuerzo y el de su elenco ofensivo resultó inútil.

Con el marcador empatado 28-28 y dos minutos y medio por jugar en el cuarto periodo, Favre llevó a los Vikings hasta la yarda 38 de los Saints con 19 segundos en el reloj. Sólo necesitaba avanzar un poco más para poner a su pateador en posibilidad de intentar el gol de campo que podía darle el triunfo a Minnesota, pero Favre hizo lo que lo llevó a ser uno de los quarterbacks más espectaculares de la NFL: improvisar.

Favre escapó de la presión de los Saints y lanzó un pase cruzado, una acción de alto riesgo casi prohibida para los quarterbacks, y Tracy Porter, defensivo profundo de los Saints, interceptó el balón. El juego se fue a tiempo extra y Drew Brees llevó a los Saints a anotar el gol de campo del triunfo.

Así terminó la historia en Playoffs de Favre.

TEMPORADA 2006

Final AFC – Indianapolis Colts 38-34 New England Patriots
21 de enero, 2007

Todo parecía indicar que Peyton Manning volvería a ser víctima de Tom Brady en Playoffs, luego de que los Patriots se fueron arriba 21-3 sobre Indianapolis en el segundo cuarto, pero los Colts lograron concretar una de las remontadas más espectaculares en la historia de la NFL.

El regreso de Indianapolis incluyó dos touchdowns de Manning, uno por pase y otro en carrera de una yarda–sí, Peyton Manning podía correr y anotar si la distancia era así de corta— además de un balón suelto recuperado en la zona final para anotación del centro Jeff Saturday con el que los Colts empataron 28-28 la pizarra en los primeros minutos del cuarto periodo.

Los Patriots no dejaron de pelear y lograron irse al frente 31-28 y 34-31, pero los Colts concretaron la remontada con anotación en carrera de tres yardas de Joseph Addai con un minuto en el reloj.

Hasta antes de esa victoria en el Juego de Campeonato de la AFC, Manning había perdido sus dos primeros juegos de Playoffs ante Brady y tenía marca de 2-4 ante él en temporada regular.


Si se trata de identificar juegos de campeonato que resultaron más emocionantes y mejores en general que los Super Bowls, las década de los 90 nos dio varias finales de conferencia que resultaron mejores partidos que los Super Bowls.

Un fenómeno curioso sucedió en esa época. Los mejores equipos estaban en la NFC: los Dallas Cowboys, Green Bay Packers y San Francisco 49ers se erigieron como las potencias, no sólo de su conferencia sino de toda la NFL y al menos uno de ellos apareció en siete finales de conferencia entre las temporadas de 1990-99.

El dominio de estas potencias y de otros equipos de la NFC desde la década de los 80 se reflejó en el juego por el título de la NFL. Entre las temporadas de 1981 y 1996, la Conferencia Nacional ganó 15 de 16 Super Bowls, incluida una racha de 13 triunfos sobre la AFC entra las campañas de 1984 y 96.

Los Cowboys lograron marcar distancias e instituirse como una dinastía al ganar los tres Super Bowls a los que llegaron y sus tres Juegos de Campeonato de la NFC consecutivos ante los 49ers entre 1992 y 94 fueron partidos épicos entre las dos potencias de la liga.

Dallas ganó los dos primeros duelos y San Francisco el tercero y Cowboys y 49ers apalearon a sus rivales en los subsecuentes Super Bowls.

En 1995, Dallas disputó su cuarta Final de la NFC en fila y enfrentó y venció a los Packers, que ya se perfilaban como potencia en la conferencia. Green Bay llegó las siguientes dos campañas al Juego de Campeonato de la NFC y ganó ambas, la segunda ante los 49ers y ganó el Super Bowl XXXI de forma clara al derrotar a los Patriots.

A pesar de que Dallas, San Francisco y Green Bay dominaron el panorama de su conferencia, fueron los Vikings y Atlanta Falcons los que disputaron la Final de la NFC más espectacular de los años 90.

Luego de que los Vikings terminaron la temporada regular con marca de 15-1 y los Falcons de 14-2, ambos llegaron a la antesala del Super Bowl y sostuvieron un duelo dominado por las ofensivas que tuvo ue resolverse en tiempo extra, periodo en el que el seguro pateador de Minnesota, Gary Anderson, falló su primer intento de gol de campo de la campaña que, de haber acertado, hubiera puesto a Atlanta arriba 30-20 y obligado a anotar a Atlanta dos veces con 2:07 minutos por jugar.

Como resultado de la falla de Anderson, los Falcons anotaron el touchdown con el que forzaron al tiempo extra, en el que ganaron el paseal Super Bowl con un gol de campo de 38 yardas de Morten Andersen.

En el Super Bowl XXXII, los Falcons cayeron fácilmente 34-19 ante Denver.


La década de los 80 también nos dejó varias finales de conferencia memorables por ser juegos cerrados, tensos, emocionantes y bien jugados y varios de ellos tuvieron jugadas o momentos que trascendieron de tal forma, que hasta se ganaron el derecho de tener nombre.

THE CATCH

Temporada 1981

Joe Montana escapa de la presión de la defensiva de Dallas hacia la banda derecha y lanza un pase alto a la zona final, donde Dwight Clark salta y se estira para atrapar el balón para anotar el touchdown que significó el inicio de la dinastía de los 49ers en los años 80 y el final de la época dominante de los Cowboys desde los 70.

Pocos recuerdan que después de esa acción de Clark, los Cowboys tuvieron algunos segundos para responder y que Danny White, quarterback de Dallas, encontró en el centro del campo al receptor Drew Pearson, quien estuvo cerca de escaparse y darle vuelta al marcador y dar otro giro a la historia de la NFL, de no ser tacleado por un defensivo de los 49ers que hizo todo lo posible por derribarlo.

THE ICE BOWL

Temporada 1967

Todos hemos visto la acción. En un ambiente gélido, los Packers están en la yarda 1 de Dallas y el legendario quarterback Bart Starr recibe el balón del centro y hace una personal (QB sneak) para anotar el touchdown con el que Green Bay se llevó el triunfo por 21-17.

Además de lo cerrado y tenso del encuentro, éste es recordado por ser el que se ha disputado a más baja temperatura en la historia de la liga. Packers y Cowboys jugaron en una temperatura de -26 grados centígrados (-14 Farenheit) que con el viento bajó a -44 grados (-47 F).

THE DRIVE

Temporada 1986

Los Cleveland Browns se pusieron 20-13 arriba en el marcador con 5:32 por jugar en el cuarto periodo y los Denver Broncos iniciaron su siguiente serie ofensiva en su propia yarda 2. El recorrido de 98 yardas parecía demasiado, pero John Elway comandó con maestría la que, quizá, es la serie ofensiva más famosa en la historia de la NFL.

A pesar de ser capturado y enfrentar una conversión de tercera y 18, en la yarda 48 de Cleveland, Elway llevó a Denver a empatar el marcador con pase de touchdown de cinco yardas a Johnson para forzar al tiempo extra, donde los Broncos ganaron el pase al Super Bowl con un gol de campo.

En el Super Bowl XXI, Elway y los Giants fueron dominados por los New York Giants.

THE FUMBLE

Temporada 1987

Un año después de su colosal colapso defensivo en el marco de The Drive a manos de Elway, los Browns volvieron al Juego de Campeonato de la AFC sólo para sufrir otra desgarradora derrota ante los Broncos.

Los Broncos tenían ventaja de 38-31 en el marcador y los Browns llegaron a la yarda 8 de Denver con 1:21 por jugar. Bernie Kosar, quarterback de Cleveland, le dio el balón al corredor Earnest Byner, quien se dirigió a la zona final por afuera del tackle izquierdo.

Byner casi elude al esquinero Jeremiah Castille, quien como último recurso, se lanzó para intentar detener al corredor y al tocarlo, logró zafar el ovoide de los brazos de Byner.

Irónicamente, los Broncos recuperaron el balón en su yarda 2, desde donde un año antes comenzaron la épica “The Drive” y así aseguraron su segundo boleto al Super Bowl, donde fueron apaleados 42-10 en la edición XXII por Washington.