Adiós Flick. Hola Nagelsmann

La salida de Joachim Löw de la Selección modificará el presente y futuro del Bayern Munich y el futbol alemán

La inesperada decisión de Joachim Löw de abandonar a la Selección Nacional de Alemania al término de la Euro de este año, vino a modificar el presente y el futuro no solamente del equipo tetracampeón del mundo sino de otros varios entes ligados al fútbol alemán.

Cuando se trata de Die Mannschaft, todo adquiere una relevancia especial. Nunca ha sido ni será sencillo elegir qué hombre es el indicado para dirigir a una de las selecciones más importantes en la historia de este deporte. Sabemos que los alemanes tienen en su equipo nacional un símbolo que los cohesiona, los representa, los enorgullece y en muchas ocasiones, los ha hecho y los sigue haciendo felices, en mayor o menos medida según sea la época. Por ello, quienes toman las decisiones al interior de la Deutscher Fussball Bund, tienen muy en claro que el margen de maniobra es escaso y la oportunidad de cometer un error es aun menor cuando se trata de fincar un proyecto que respete y haga respetar el ADN de un representativo deportivo nacional, absolutamente emblemático en el deporte más popular del planeta.

Por ello, los nombres para suceder al técnico campeón de Brasil 2014 comenzaron a relucir inmediatamente después de la declaración de Jogi, tal y como lo referí en este mismo espacio hace algunas semanas. Y justo hace unos pocos días, el máximo organismo rector del balompié germano anunció que estaría por iniciar conversaciones con Hans Dieter Flick, el inesperado y brillante ganador del sextete de la temporada anterior con el FC Bayern München. Pero, ¿cómo es que se ha iniciado el proceso para ofrecerle la Selección Nacional al todavía estratega del equipo bávaro cuando aún no amarra el título de la actual temporada de la Bundesliga? Muy sencillo. El propio Flick, unilateralmente, abrió una puerta que inicialmente estaba atrancada por varios aspectos, principalmente por el contractual.

Y es que el entrenador nacido en Heidelberg en 1965, una vez que su equipo quedó fuera de la UEFA Champions League y después de ganarle como visitante al Vfl Wolfsburg en la jornada 29 de la presente temporada, le dijo al canal de televisión SKY que se había encargado de anunciarle a sus jugadores y a los directivos del Gigante de Baviera que deseaba ponerle fin a su contrato al final de esta misma temporada a pesar de que éste lo ligaba a ellos hasta el 2023. ¿Por qué lo hizo? ¿Qué razones esgrimió Flick para atreverse, de manera unilateral, a dar un paso de tamaña importancia?

Nunca, para nadie, fue un secreto que la relación que tenía con Hasan Salihamidzic, director deportivo del Rekordmeister, fue y sigue siendo discordante. Sus diferentes opiniones acerca de la planificación del equipo, de las futuras contrataciones, del trabajo de fuerzas básicas y la utilización y manejo de jugadores para cada convocatoria y competencia, se encargaron de fincar una guerra que incluso fue ventilada en medios por la histórica figura del Bayern y de la Mannschaft, Lothar Matthäus. Los temas al interior de la Säbener Strasse, sede del equipo en la capital de Baviera, no fluyeron armoniosamente y ni Herbert Hainer, Presidente del Club y tampoco su Director General, Karl-Heinz Rummenigge, lograron desanudar las desavenencias entre Flick y "Brazzo", provocando irremediablemente una separación entre las partes que, a la distancia, podrá ser capitalizada por otros, y muy particularmente, por la Federación Alemana de Fútbol, urgida por encontrarle un sucesor a Joachim Löw.

Pero yo no creo en las casualidades y mucho menos en las historias que a la distancia nos cuentan, las cuales, en infinidad de ocasiones, recibimos descafeinadas e incompletas. Flick lo dijo. Sus motivos los explicó de manera interna y eso permanecerá al interior de sus jugadores y algunos directivos. ¿Pero cuáles fueron? Quizá en el futuro él mismo nos los revele, pero estoy convencido de que después de lograr una temporada de ensueño con el FC Bayern, algo que únicamente había logrado otro entrenador (Pep Guardiola en el 2009 con el FC Barcelona) y ante la grandísima oportunidad de ocupar el cargo que él mismo vivió tan cercanamente cuando fue auxiliar del propio Löw desde el 2006 y hasta el 2014, ha tomado la bravísima decisión de romper el acuerdo contractual con el equipo que le permitió ejercer plenamente sus capacidades como estratega, las cuales todos sabemos que son de altísimo nivel, y ponerlas, casi de ya, al servicio del equipo nacional cuyas estructuras conoce a la perfección.

¿Y el FC Bayern? ¿Dónde queda? Bueno, desamparados nunca han estado y dudo que alguna vez lo estén. Forjadores de una estructura y una filosofía que hasta el momento ningún equipo alemán ha igualado, han emprendido, siempre con pasos bien pensados antes de ejecutarse, la instantánea tarea de encontrar el reemplazo del técnico que tanto les dio el año pasado. Cautos y poco viscerales, aunque parezca lo contrario, los dirigentes muniqueses inmediatamente captaron los deseos, personales y profesionales, de una figura emergente en el firmamento futbolístico alemán: Julian Nagelsmann.

Nacido en Landbergs am Lech, Baviera, el 23 de julio de 1987, Julian se definió, por fenotipo y genotipo, como el indicado para llegar a ocupar, algún día, el asiento principal en el banquillo de local en el Allianz Arena. Efímero jugador del TSV 1860 München II y del FC Augsburg II y sin llegar jamás a debutar en primera división, emprendió su carrera como entrenador a una velocidad vertiginosa, convirtiéndose en 2016 en el entrenador más joven en la historia de la Bundesliga al dirigir al TSG 1899 Hoffenheim, al que increíblemente lo catapultó a la fase previa de la UEFA Champions League en su primera temporada, logrando al siguiente año un tercer puesto que automáticamente le otorgó al equipo de Sinsheim, una histórica participación en la fase de grupos del máximo torneo de clubes del mundo. Este logro lo llevó, poco tiempo después, al este de Alemania para dirigir al RB Leipzig al que inmediatamente, en su primera campaña, clasificó a la Champions. En 2020, la hazaña se repitió llegando incluso a disputar la Semifinal continental. Nunca nadie, con la juventud de Julian, había logrado tanto en los equipos mencionados.

Con esta Hoja de Vida, Nagelsmann, devoto seguidor del FC Bayern desde su infancia, parecía reunir los requisitos para pensar en que, por juventud y por capacidad, aunque nunca por experiencia, más temprano que tarde podría tener una oportunidad para dirigir a los Campeones Récord. Y atrayéndose mutuamente mediante estrechas comunicaciones en privado, tanto el actual técnico del RB Leipzig como la dirigencia bávara, convergieron rápidamente para decidir su futuro en común.

Oficialmente, el FC Bayern informó el pasado 27 de abril que había alcanzado un acuerdo con el joven Nagelsmann para que éste, previo al pago de 25 millones de Euros por concepto de compensación al equipo sajón, a partir de la temporada 2021-2022 y con un contrato de por medio de 5 años, se convierta en el entrenador que tenga por obligación mantener y necesariamente acrecentar, el prestigio que ostenta el máximo campeón alemán.

Con casi 34 años de edad, a partir del 1 de julio próximo, Nagelsmann verá cristalizado el sueño de toda su vida, el de pertenecer primero y dirigir después al equipo de su estado natal y al que amó desde su infancia. Sin haber ganado todavía ningún título en su carrera como director técnico, tendrá a su disposición una maquinaria que en teoría le facilitará un éxito que deberá alcanzar pronto y hasta quizá con relativa facilidad. Pero tendrá que demostrarlo, y de manera contundente.

El listón que deja Hansi Flick está muy alto, y pocos, muy pocos, tienen los argumentos para alcanzarlo. Sin embargo, algo me dice que Nagelsmann tiene la suficiente fuerza que otorga la juventud y, sobre todo, la capacidad técnico-táctica para conseguirlo. Una nueva e increíble época está por vivir el equipo más grande de Alemania. De la Mannschaft con Flick al frente, todavía deberemos esperar para que se haga oficial. Y esa, seguro estoy, será otra gran historia de éxito que pronto comenzará a edificarse.