Gabriel Omar Batistuta, el "Batigol" o simplemente el “Bati”, es considerado uno de los mejores delanteros argentinos de la historia, marcando una época dentro del fútbol mundial.
Su nombre está ligado a goles históricos, una gran capacidad de definición y una imponente presencia en el campo de juego. Sus inicios en Newell's Old Boys, el paso por River Plate y Boca Juniors, la consagración en el fútbol europeo con Fiorentina y su huella en la Selección Argentina marcan a fuego una carrera intachable, llena de logros.
Pudo con todos los defensores que enfrentó hasta que las lesiones y sus tobillos le dijeron basta y un 13 de marzo de 2005 decidió colgar los botines.
Los primeros pasos del Batigol y su llegada a Newell's
Batistuta nació el 1° de febrero de 1969 en Reconquista, Santa Fe, y siempre valoró el esfuerzo de sus padres para que él pudiese dedicarse al fútbol.
“Se levantaban a las 6 de la mañana, iban a trabajar y luego a estudiar al secundario nocturno. Ellos no me decían nada, pero yo me daba cuenta del fruto que tenía ese sacrificio”, destacaba Bati en varias entrevistas.
Un día de 1986, un equipo de Reconquista enfrentó al seleccionado juvenil argentino en un amistoso. Allí anotó los dos goles de la victoria y el cazatalentos Jorge Griffa, que luego lo llevó a Newell´s, recuerda: “Batistuta se acercaba bastante a lo que era el jugador ideal”.
La condición de sus padres para poder mudarse al club rosarino era clara: “Podía jugar siempre y cuando también estudiase”. Entonces, promesa de por medio, aquel juvenil delantero llegó a la pensión para ser recibido por Marcelo Bielsa en la Tercera de Newell's. “La primera vez que lo vi, bajaba las escaleras y nos saludó levantando las cejas. En aquella época le decíamos Gordo”, contó el exfutbolísta Darío Franco sobre un Bati que se alimentaba muy mal.
Pasó el tiempo y la prepotencia futbolera de Gabriel fue ganando terreno hasta que al fin llegó su debut en Primera División en 1988. En La Lepra anotó 8 goles en 28 partidos y su destino tenía un nuevo puerto: River Plate.
River y Boca, la plataforma para llegar al fútbol europeo
En River Plate, Batistuta comenzó a consolidarse como un delantero letal, conocido por su potencia física, su remate preciso y su cabezazo formidable. Con el Millonario se consagró campeón en 1990, pero este capítulo en su vida tenía preparado un cierre inesperado. Sucede que para Daniel Passarella, DT del Millonario en aquel entonces, el Bati no era de su gusto y, tras varias idas y vueltas, terminó vistiendo la camiseta de Boca Juniors, archirrival de River.
“Estuve seis meses parado y no jugué más. Ahí es cuando Carlos Aimar me lleva a Boca. Evidentemente el Cai vio algo que Passarella no veía", destacó tiempo después el exdelantero. Pese a estar solo 11 meses, con la camiseta azul y oro disputó 47 partidos y anotó 19 goles, lo que le valió la convocatoria a la Selección Argentina de Alfio Basile. Además, pegó el salto hacia Europa luego de ser fichado por la Fiorentina de Italia, donde escribiría sus páginas más gloriosas.
Su huella en Europa: Ídolo en Fiorentina, respetado en Roma y Last Dance en Inter
En 1991, Batistuta hizo su salto al fútbol europeo, fichando por Fiorentina, equipo en el que se convertiría en una verdadera leyenda. En Florencia, Batistuta se transformó en uno de los máximos ídolos de “La Viola”, con 207 goles en más de 300 partidos.
En la Serie A, se destacó por su capacidad para anotar desde cualquier posición, su impresionante remate de larga distancia y su efectividad en los tiros de penal.
Durante su tiempo en Fiorentina, Batistuta vivió varios momentos inolvidables: ganó la Copa y la Supercopa italiana en 1996 y fue capocannoniere con 26 goles en la temporada 1994/95. Incluso en Florencia se exhibe una estatua con su imagen.
En el 2000 llegó a Roma, donde su vitrina sumaría nuevos lauros gracias a la conquista de la Serie A y de la Supercopa de Italia. Su aventura en Italia guardaba una página más, cuando llegó a Inter de Milán para apenas jugar un puñado de partidos y convertir 2 tantos.
La Selección Argentina, gloria y momentos memorables
Con la Selección Argentina, Batistuta vivió momentos inolvidables, destacándose como uno de los goleadores más importantes de su historia. Fue parte fundamental de la Albiceleste en tres Mundiales consecutivos: 1994, 1998 y 2002.
En Estados Unidos 1994, Batistuta fue el máximo goleador de la Selección, con 4 goles. También participó en Francia 1998, donde marcó goles fundamentales y ayudó a Argentina a llegar a los cuartos de final.
Además de sus buenas actuaciones en los Mundiales, Batigol fue clave en la Copa América 1991 y la Copa América 1993, siendo campeón de ambas ediciones. “Quiero que me recuerden como uno que dio todo, que no me guardé nada”, declaraba años más tarde sobre su paso por la Albiceleste.
El adiós de un goleador legendario
Gabriel Batistuta se retiró del fútbol profesional el 13 de marzo de 2005, a los 36 años, tras un breve paso por el Al-Arabi SC en Qatar. El motivo de su retiro fueron las graves lesiones en sus rodillas y tobillos, que le impidieron seguir al más alto nivel.
Hoy alejado del fútbol, pasa su tiempo en familia, dedicándose al campo en Santa Fe y descubrió una nueva pasión: el golf, donde se lo apoda “Batigolf”.
Pero queda claro que para todos siempre será el “Gran Batigol”.
