Racing y River se enfrentan en los cuartos de final de la Copa Argentina 2025 en un duelo marcado por necesidades futbolísticas, pero con presentes ligeramente distintos.
Los equipos de Gustavo Costas y Marcelo Gallardo chocarán en el Gigante de Arroyito en un partido que puede ser un quiebre en la temporada para ambos.
Sus realidades en el Torneo Clausura 2025 son muy distintas, mientras que la Academia está fuera de los puestos de clasificación, el Millonario está segundo en el Grupo B.
En cuanto al ámbito internacional, Racing está entre los cuatro mejores de la CONMEBOL Libertadores y River quedó eliminado en cuartos de final a manos de Palmeiras.
A pesar de estos números, sus momentos futbolísticos no son las ideales en la antesala de este partido, aunque las sensaciones con los equipos son muy distintas.
Racing viene de enfrentar a Independiente en el Clásico de Avellaneda, donde no dejó una muy buena imagen y hasta pudo perderlo en la última jugada del partido.
Por su parte, River cayó ante Riestra y dejó muy malas sensaciones en los hinchas que despidieron al equipo en el Monumental con insultos.
Las necesidades de Racing y River
Racing y River están plagados de necesidades en la recta final de la temporada, pero muy distintas entre sí.
Costas hizo que este equipo crezca mucho en los mano a mano, especialmente en los duelos de ida y vuelta, pero se cayó mucho en lo futbolístico.
El equipo suele tener sobresaltos inesperados en los encuentros y le cuesta salir de los pozos cuando las cosas no le salen, pero nunca baja los brazos.
A pesar de que dentro del campo de juego no esté fino, el equipo de Costas pelea en cada sector por la pelota y no se entrega.
Por su parte, los de Gallardo están atravesando un momento futbolístico muy malo en el que los resultados no lo acompañan.
El Millonario acumula cuatro derrotas consecutivas, algo que no ocurría desde 2010 y en el peor momento posible se enfrenta a este Racing por uno de los dos objetivos que le quedan en el año.
Sumado a que el equipo no está en un buen momento, lo anímico no ayuda para nada y los futbolistas no responden dentro de la cancha.
Frente a la adversidad, no pelean y parece que bajan los brazos cuando las cosas no salen, algo que terminó de agotar a los hinchas en el Monumental.
Habrá que esperar al encuentro en Rosario, ya que el equipo que avance podría comenzar a dar vuelta la página rápidamente y dejar atrás las malas sensaciones.
