No será un comienzo cualquiera. Y River lo sabe. El Millonario iniciará el Torneo Apertura 2026 con obligaciones múltiples y un reducido margen de error.
Después de una temporada 2025 para el olvido, el equipo de la banda roja tendrá la responsabilidad de sumar desde el primer partido. No solo por su pasado reciente, sino por presente y futuro: se trata de un torneo corto, con fase regular y playoffs, por lo que no hay tiempo para demasiadas adaptaciones ni pasos en falso.
En ese contexto, en el cual cada partido se vuelve clave, los dirigidos por Marcelo Gallardo debutarán el sábado 24 de enero, cuando visiten a Barracas Central a las 17 en el Estadio Claudio “Chiqui” Tapia, por la primera fecha de la Zona B del Apertura 2026.
Los de Núñez ansían, además, que los refuerzos tengan incidencia desde temprano. En el mercado de pases, el club apostó por nombres que, por jerarquía y proyección, pueden darle equilibrio al equipo: Aníbal Moreno, un mediocampista con recorrido y presencia física en la zona central; Fausto Vera, otro volante que aporta equilibrio y salida; y Matías Viña, reforzando la banda defensiva. A esos fichajes hay que sumar los retornos de Tomás Galván, de Vélez, y Ezequiel Centurión, de Independiente Rivadavia.
River fichó a tres jugadores provenientes del fútbol brasileño
Moreno, un volante de 26 años que proviene de Palmeiras, se mostró muy feliz y aseguró que su desembarco en el Millonario es un gran paso en su carrera. En consonancia con ese mensaje, otro de los mediocampistas que fichó River, Fausto Vera, planteó: “Llegar a un club tan grande como River es una ilusión muy grande y una responsabilidad”. El volante, de 25 años, viene de desempeñarse en Atlético Mineiro.
El uruguayo Viña, defensor lateral de 28 años, es la tercera cara nueva y fue tres veces campeón de la CONMEBOL Libertadores con Flamengo, club en el cual tenía poca participación.
En esos tres hombres se concentran buena parte de las expectativas de ensamblar un rompecabezas cuyas piezas no encajaron, más allá de varios nombres rutilantes, en la temporada pasada.
Lo que sigue para el River de Gallardo en el Torneo Apertura
Después del estreno con Barracas, el Millo jugará como local contra Gimnasia y pocos días más tarde visitará a Rosario Central, el equipo que más puntos sumó durante 2025, lo que representa por un lado un gran desafío y, por el otro, una forma de saber dónde estará parado el plantel conducido por el Muñeco Gallardo.
Sin participar de la CONMEBOL Libertadores por primera vez desde 2014 –disputará de la Copa Sudamericana-, naturalmente el torneo local adquiere mayor peso para River, especialmente en esta parte del año: recuperar protagonismo en lo alto de las posiciones, volver a seducir a su público y encontrar una identidad de juego no lucen como opciones, sino como obligaciones.
Gallardo sabe que enfrentará uno de los mayores desafíos de su carrera, sin margen de error, mientras que los jugadores más experimentados deberán ser los puntales de un equipo que pise fuerte desde la primera fecha y en el cual los fichajes estarán bajo la lupa, porque tendrán que rendir alto desde el arranque. El fixture aprieta desde el inicio, los refuerzos deberán acomodarse en movimiento y el equipo tendrá que ofrecer señales rápidas, al mismo tiempo que consolidar resultados.
De esas primeras sensaciones dependerá lo que se pueda sembrar y edificar en el plano local, en primer término, y en el internacional, a posteriori. En este caso, el Apertura es mucho más que un comienzo. Es, sobre todo, una frontera que divide todo lo que fue de lo que será.
