El Atlético de Madrid fue a jugar al contragolpe, a esto le llamo esperar a que rival cometa un error.
Hablemos de futbol.
Este martes vimos uno de los partidos más importantes del mundo en la Champions League. Por un lado, el equipo más atacante del orbe, el Manchester City; ante el conjunto que más se defiende en el planeta, el Atlético de Madrid.
Los mejores dos técnicos del mundo, o más bien, uno de los mejores del orbe y el mejor pagado, el ‘Cholo’ Simeone.
El sistema de Diego Simeone, su acostumbrada línea de cinco, con tres volantes y, dos delanteros. Fueron a jugar al contragolpe, a esto le llamo esperar a que rival cometa un error. El más antiguo de los sistemas de la historia, pero el ‘Cholo’ lo ha perfeccionado, es el que le gusta, el que siempre impone, con el que se siente cómodo.
Por otro lado, el más maravilloso atacante, el Manchester City. Ederson, como uno de los grandes arqueros del mundo; Aké, que en esta ocasión como lateral; Laporte y Stones como centrales, Cancelo también en la lateral por derecha. El mediocampo fue muy interesante, Rodri jugó con Cancelo, y de volante por izquierda jugó Gündogan; además de dos delanteros indistintamente: De Bruyne y Bernardo Silva. Ninguno de los dos es centro delantero, pero ahí alinearon; por último, dos jugadores bien abiertos que fueron Raheem Sterling y Mahrez. Estos futbolistas, al estar bien abiertos, tuvieron siempre a un lateral del Atlético de Madrid ocupado con cada uno de los extremos, Lodi por un lado y Sime Vrsaljko por el otro.
¿Cuál fue la intención?
Los tres defensas centrales del Atlético de Madrid (Reinildo, Savic, y Felipe) , se iban a encargar de De Bruyne y Bernardo Silva. Y es con ellos con quienes se gesta lo más importante del partido, si Bernardo o De Bruyne lograban pasar sobre estos centrales, el señor Oblak no hubiera tenido nada que hacer.
Para ello, la pelota dominada de Laporta y Stones en la central fue fundamental en todo el partido, y el principal distractor de todo. Al dominar el balón, los que venían de atrás, fueron los más atacantes, llegaron solos con el dominio y buscaron atraer jugadores de la línea de cinco y de cuatro volantes, para después trabajar a las espaldas. De Bruyne y Bernardo Silva atraían a los centrales de los colchoneros. Los sacaron y trabajaron a sus espaldas.
El trabajo de los delanteros es atraer, pero en tres cuartos de cancha se tornó difícil, el delantero falso ya no funcionó tanto, necesitaban a un delantero letal que tuviera gol. En el segundo tiempo, el que marcó fue Kevin De Bruyne al minuto 70.
Al Manchester City le urge Erling Haaland o el mismo Harry Kane, un delantero con gol, algo que es fundamental para cualquier equipo del mundo. Lo fascinante del futbol en ese partido, fue el movimiento ofensivo que tuvo que realizar el equipo inglés para pasar, más o menos, por 11 defensas.
Para el segundo tiempo, el Atlético de Madrid refrescó su medio campo con De Paul, Correa, Matheus y Cunha. El Manchester City cambió toda su delantera con Foden, Grealish y Gabriel Jesús.
En la primera diagonal, Foden tocó a De Bruyne con un perfecto pase, y este hizo un gol estupendo.
¡No hay mayor satisfacción para un director técnico, que poder pasar por encima de un equipo que se defiende con 11 o casi 12 jugadores, abrir las líneas, jugarles, y hacerles Gol!
Ayer, los Citizens lo hicieron.
Esto es Desde la Cancha para ESPN.
