La Juventus tiene que ganar a Benfica y PSG para mantener sus opciones de clasificación a octavos o, al menos, puntuar para asegurarse la tercera plaza que le permita jugar la Europa League
Andrea Agnelli, presidente de la Juventus, ratificó este martes a Massimiliano Allegri como entrenador del equipo hasta final de temporada tras la derrota ante el Maccabi Haifa israelí que le complica sobremanera la clasificación a octavos de final de Champions League.
"No es una cuestión de una sola persona. Es una cuestión de grupo en este momento y tenemos que empezar de nuevo a partir de esto. No hay responsabilidades individuales. El Juventus siempre ha hecho balance al final del año, me cuesta pensar en un cambio en mitad de curso, Allegri es el entrenador y se quedará", dijo a los micrófonos de Sky Sport Italia.
"Sabemos que hay vergüenza, tenemos que pedir disculpas a la afición que está luchando por salir a la calle en este momento y lo entendemos. Es una noche difícil, uno de los momentos más difíciles. Es el momento de asumir la responsabilidad. Estoy aquí para eso y también porque me da vergüenza lo que está pasando. Estoy sumamente enfadado, pero también consciente de que el fútbol es un deporte de equipo", sentenció el mandatario juventino.
La Juventus tiene que ganar a Benfica y PSG para mantener sus opciones de clasificación a octavos o, al menos, puntuar para asegurarse la tercera plaza que le permita jugar la Europa League.
La Juventus firma su sentencia ante el Maccabi Tomás Frutos
Sin personalidad, previsible, inoperante e ineficaz, el Juventus sucumbió este martes en Liga de Campeones ante el Maccabi Haifa israelí y dejó firmada su sentencia, pues está ahora obligado a ganar a Benfica y PSG para clasificarse a los octavos de final de la competición, algo que con el nivel demostrado en este inicio de campaña y, en particular, en este partido, se antoja más que complicado.
Sigue en caída libre la 'Juve'. Con un 4-4-2 que hace agua por todos los lados, encomendados a los centros laterales sin sentido y con un Vlahovic aislado como referencia de ataque, los hombres de Allegri no pudieron frenar a un Maccabi al que le bastó una gran primera mitad, y una tétrica de su rival, para acabar con el conjunto turinés, al que sentenció Atzili con un doblete.
