Adiós a las figuras, hola a los equipos: así será la final de la Champions entre Inter vs. PSG

No estarán Kylian Mbappé, ni Erling Haaland, ni Lamine Yamal. No habrá nombres. Pero sí una final de UEFA Champions League que será atrapante. Una definición con enfoque a los detalles, con olor a vestuario, con inteligencia de entrenador. PSG e Inter jugarán en Múnich por la gloria europea, pero esta vez sin la constelación de figuras que solía dominar el calendario de mayo.

La gran final del máximo torneo de clubes de Europa será el sábado 31 de mayo a las 16:00 (ARG/URU), 15:00 (CHI), 14:00 (COL/PER/ECU) y se podrá ver en vivo por Disney+ (solo para Sudamérica).

Será una final de entrenadores.

Una final de equipos.

El PSG de Luis Enrique: orden sobre espectáculo

Cuando aceptó el cargo, Luis Enrique lo hizo con una condición tácita: no más egos imposibles de moldear. Abandonó el técnico asturiano el concepto de los galácticos, entre los que se incluyeron Kylian Mbappé, Neymar, Sergio Ramos y compañía. De hecho, el adiós del '7' para llegar a Real Madrid le abrió la puerta a Luis Enrique a algo que siempre deseó: control total del juego.

En silencio y sin reflectores, PSG quedó al borde del abismo en diciembre. Pero lo rescató una remontada heroica ante Manchester City y a partir de allí, el equipo encontró forma, ritmo y convicción. Ousmane Dembélé revivió como nunca lo hizo en Barcelona. Gianluigi Donnarumma dejó atrás las dudas. Fabián, Achraf Hakimi y Vitinha se convirtieron en piezas de un sistema aceitado. Todo bajo la batuta del técnico que ahora sueña con levantar la Champions en el mismo estadio donde Francia vio a Marsella consagrarse por última vez, en 1993.

El Inter de Inzaghi: resiliencia italiana, versión 2025

Simone Inzaghi supo esperar. Su Inter fue cayendo, temporada a temporada, en los lugares donde se forman los equipos: los octavos, los cuartos, las semifinales. Y después de la derrota en la final de 2023 ante Manchester City, maduró la idea. Ahora tiene un grupo preparado para resistir y golpear.

La serie ante Barcelona fue una epopeya moderna: 13 goles, remontadas, prórroga bajo la lluvia y figuras que jugaron al borde del colapso físico. Lautaro Martínez, lesionado, hizo un gol. Marcus Thuram, con lo justo, jugó 120 minutos y fue clave. Yann Sommer tapó pelotas increíbles. Francesco Acerbi, Piotr Zieliński y Davide Frattesi empujaron a un equipo que nunca luce pero siempre está.

Múnich espera a los técnicos por la final de la Champions

En una Champions que cambió de formato pero no de esencia, el fútbol espectáculo cedió terreno ante la táctica. El PSG de Luis Enrique y el Inter de Inzaghi son prueba viva de eso: dos equipos trabajados, ajustados, conscientes de sus límites y virtudes. La estrella será el colectivo, no el brillo individual. El ritmo, no la improvisación. La táctica, no el marketing.

Desde 1993 que un equipo francés (Olympique de Marsella) no gana la Champions. Desde 2010 que un italiano (Inter) no lo consigue. El 31 de mayo, Múnich será escenario de un duelo sin superhéroes, pero con una narrativa poderosa, que alguna vez dijo el mítico Alfredo Di Stéfano: nadie es mejor que todos juntos.