Luis Suárez busca ahuyentar al fantasma de su último gol como visitante en la Champions

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¿Barcelona extraña a Luis Suárez? (2:12)

Jorge Ramos y Moisés Llorens debaten sobre la necesidad de un atacante en el equipo de Ronald Koeman. (2:12)

BARCELONA -- A Luis Suarez se le apagó la luz goleadora en Roma. Desde el 16 de septiembre de 2015, meses después de haber anotado en la final de Berlín ante la Juventus de Turín (3-1), el futbolista uruguayo no sabe lo que es marcar cuando juega como visitante en Champions League, aunque sí marcó uno en la goleada 8-2 sufrida frente al Bayern, pero en la cancha neutral de Lisboa.

Suárez, de azulgrana, disputó 55 partidos en Europa, logrando 25 goles:

El último gol en la cancha de su rival lo hizo ante la Roma (1-1). Un centro desde la derecha de Ivan Rakitic fue cabeceado de aquella manera por el atacante. Pero entró. Era el 0-1. Luego vino la grave lesión de Rafinha (Nainggolann le reventó la rodilla) y el gol (golazo) del empate, obra de Alesandro Florenci que tiró desde su casa y sorprendió a Marc ter Stegen. De esas dos últimas circunstancias ya nadie se acuerda; del gol de Suárez, sí.

Para el uruguayo eso ha sido un lastre. Tuvo y tiene que leer en cada partido de Champions League que juega como visitante, que “no anota”, que “no marca”. Estuvo cerca varias ocasiones, pero ante Manchester United, Sporting de Portugal o Slavia de Praga, por ejemplo, recibió el abrazo de sus compañeros, pero la UEFA, finalmente, dio la autoría de los goles a defensas rivales en propia puerta.

BATE, Arsenal, Atlético de Madrid, Celtic, Manchester City, Borussia Monchengladbach, PSG, Juventus (dos ocasiones), Olympiacos, Sporting de Portugal, Chelsea, Roma, Tottenham, Inter de Milán (un par de veces), Lyon, Manchester United, Liverpool, Borussia Dortmund, Slavia Praga y Nápoles son los rivales a los que Suárez no pudo marcar, con el Barcelona; con el Atlético se quedó seco jugando este curso ante el Bayern Munich en el Allianz Arena.

Sí que anotó en la fase final de la Champions el pasado mes de agosto ante el Bayern (2-8), pero lo hizo en una cancha neutral, la del Estadio da Luz de Lisboa, donde no se considera que el Barcelona jugó como visitante.

Luis Enrique disfrutó de los goles y de todas las variantes del uruguayo, tercer máximo goleador de la historia del Barcelona con 198 goles en 283 partidos.

En cambio, Ernesto Valverde, que estuvo dos cursos y medio entrenando en el Camp Nou y el técnico con el que se conquistaron dos Ligas, una Copa y una Supercopa de España, aún a día de hoy sigue pensando cómo fue posible que con él en el banquillo, Luis Suárez nunca marcara en Europa en la cancha del rival.

En su nueva aventura con el Atlético, espera que la fortuna cambie. Diego Simeone trata de desdramatizar siempre ese dato. No le da importancia y se centra en que el futbolista vaya agarrando los mecanismos de su sistema de juego. “La entrega no le falta nunca”, indican en Madrid, y el tener que compartir ataque con Diego Costa o con Joao Félix, requerirá algo más de tiempo, aunque en LaLiga Suárez ya lleva cuatro goles.