El presidente de Llaneros explicó lo sucedido en el segundo gol de Unión Magdalena: "Los jugadores estaban en shock tras el empate"

Siguen las repercusiones del ascenso de Unión Magdalena tras derrotar a Llaneros en el cierre del campeonato para quedar con 11 puntos. Las imágenes del segundo gol del recién ascendido recorren el mundo y el presidente de Llaneros, Juan Carlos Trujillo, habló en VBar Caracol sobre lo sucedido.

"Fue angustiante el tema. Partimos de la base de que teníamos que ganar por tres goles soñando que Bogotá ganara por uno. Sacamos los titulares regulares, los que venían bien físicamente porque teníamos el sueño de ascender. El partido en Bogotá se pone 2-1, nosotros metemos un gol y seguimos presionando. Desafortunadamente llega el empate de ellos y eso nos obligaba a meter cinco goles y nos bajoneamos. Nos quedamos en shock. Le doy un abrazo a los jugadores y cuerpo técnico porque me parece que lucharon hasta el últomo momento. Es fácil criticar desde la barrera", contó.

A su vez, Trujillo recordó cuando fue perjudicado y su reacción: "No hicimos ni escándalo ni causé polémica en redes sociales por los partidos contra Fortaleza y Bogotá. Hay un penal claro que no nos pitan para empatar el partido y no dije nada. Después perdemos con un gol en contra en fuera de lugar y ahí se fueron las esperanzas de clasificar. Nunca dije que hubo corrupción ni nada, el fútbol es ese. Me tocó perder y no pudimos lograr el objetivo".

Además confirmó que recibió un mensaje del presidente de Fortaleza: "Recibí un mensaje de Barato pidiendo que anulara el partido para recuperar mi nombre y el de la institución. Me parece muy extraño que me hagan esa propuesta cuando no se puede anular el partido. No entiendo a qué jugamos, las redes sociales. Fue un partido, perdimos y listo".

Al hablar del segundo gol del rival, Trujillo contó: "La verdad que el gol del empate fue un baldazo de agua fría sumado al desgaste mental y físico. Me echo la culpa por presionarlos con que teníamos que subir a Primera Divsión y les metí mucha carga emocional. Cuando bajo al campo lo único que veo es a los jugadores destrozados, en el piso llorando. No dudo de mi gente ni de las personas que trabajan conmigo. Sé que hay temas que se pueden prestar para malentendidos, pero yo confío en mis jugadores".

"Estamos abiertos a las investigaciones. Es mi deber decirles que estamos en pro de construir y no destruir. Si hay una investigación, estamos listos para contestarlas. Estamos haciendo un trabajo honesto y seguiremos haciéndolo", cerró.