El técnico de Peñarol, Diego Aguirre, reveló su tristeza por los golpes recibidos con el equipo, que lo llevaron a hipotecar la chance de ganar el Torneo Apertura, y habló del abatimiento y la renuncia a dirigir al equipo.
“Abatido es una palabra fuerte, estoy golpeado, triste, porque espero otras cosas, me ilusiono con cosas que no pasan, y me siento responsable, pero no estoy abatido”, comenzó diciendo Aguirre en nota con el programa Convocados de El Espectador.
Cuando se le preguntó si en algún momento se le había pasado por la cabeza apersonarse ante el presidente Ignacio Ruglio y renunciar al cargo por no encontrarle la vuelta al equipo, el técnico respondió: “La verdad, no lo siento, no debo hacerlo, no quiero hacerlo y no puedo ante la primera adversidad decir chau y dejar todo por el camino”.
Aguirre agregó: “Me parece que hasta en un punto es cobarde. Hay que mirar para adelante, encarar, y sacar esto. Nadie dijo que era fácil, pareció fácil el año pasado y eso nos hizo bajar un poco la guardia. Nos llevamos golpes y derrotas duras y se da una pérdida de confianza que nos llevó a entrar en un ciclo negativo de resultados. Pero yo me imagino todo el año en Peñarol y pasar raya a fin de año y ver cómo fue. Ojalá se recuerde como un mal comienzo y un buen final”.
Posteriormente se le preguntó si Peñarol hubiese sostenido a otro entrenador que no tuviera su espalda. Aguirre contestó: “Y no lo sé, no lo sé, yo no lo puedo imaginar porque es como es. Capaz que sería todo más difícil, obviamente que mi historia en el club es normal que te de respaldo”.
El técnico mirasol agregó: “Yo soy el primero que asume la responsabilidad, y si el equipo no está bien, es porque nosotros no estamos bien como entrenadores. Lo que quiero es que el equipo mejore y empezar a cumplir algún objetivo cercano que es pasar la fase (de grupo de la CONMEBOL Libertadores) y luego empezar una segunda etapa. Nosotros tenemos que dividir el año en dos. Tenemos que pasar esto de estar a los tumbos, con golpes, con el equipo que no anduvo como queríamos, lejos de las expectativas que generamos. Eso lo sabemos”.
¿Qué dejó el partido con Bulo Bulo?
El entrenador de los carboneros fue sincero al hablar de la actuación de su equipo ante San Antonio Bulo Bulo por la segunda fecha del Grupo F de la CONMEBOL Libertadores.
“Fue un partido feo donde el rival se metió todo atrás y nosotros tuvimos alguna situación. Luego entrás a caer en el nerviosismo de que sos favorito, que tenés que ganar, no encontrás el gol. Es imposible que hable de ese partido más allá del resultado”.
Aguirre agregó: “Me quedé con el triunfo, el resto se pasó. Pasó la fecha, quedó para el olvido, y no podemos anclarnos con ese partido que no nos dejó buenas sensaciones. No tenemos que meternos demasiado en el análisis. Fue como, cumplimos, pasamos página”.
Cuando se le preguntó si en el período de pases había creído que con la llegada de algunos jugadores podía tapar la salida de los que se fueron, respondió: “Cien por ciento. Una enseñanza que tenemos que tener es que no es que sustituyo uno por otro y es lo mismo, porque cada jugador tiene su momento, su presente, y hay jugadores que vinieron faltos de ritmo y no pudieron encontrar su rendimiento. Pero los tiempos te apremian porque tenés que ganar, pero a su vez tenés que darle ritmo a los jugadores, y para eso tenés que ponerlos, entonces entrás en un círculo complicado. Es cuestión de tiempo”.
Vamos por la sexta
Aguirre concluyó la nota diciendo que, cuando contrataron a David Terans, lo imaginó en el equipo titular junto con Leo Fernández, pero las cosas no fluyeron.
Y finalizó haciendo referencia a su mensaje a los hinchas, el día que Peñarol ganó el Campeonato Uruguayo, donde dijo que iban por la sexta en alusión a la CONMEBOL Libertadores.
“Fue una anécdota, Peñarol hace 40 años que no gana la Libertadores y vos das una expresión de deseo por más que sea irracional, porque racionalmente no podés decir eso, pero lo decís desde la emoción. Igual creo que siempre hay que tener una ilusión y dejar un lugar para la esperanza. Después está el amargado que dice: ¡Cómo va a decir eso! Pero hay que ver en el contexto en el cual se dijo”.
