Fluminense superó a Bolívar y sigue vivo en la Libertadores

Fluminense continúa con un hilo de vida en la Copa Libertadores después de conseguir este martes su primera victoria, por 2-1, en el grupo C a costa de un Bolívar sostenido por Carlos Lampe y que aún depende de sí mismo para avanzar a octavos de final.

En el Maracaná, el argentino Luciano Acosta adelantó al equipo brasileño en el minuto 6. El boliviano Carlos Melgar dejó todo igual en el 24, pero John Kennedy, a pase del venezolano Yeferson Soteldo, certificó los tres puntos para el 'Flu' en el ecuador de la segunda mitad.

El triunfo sufrido que, sin embargo, no le garantiza el billete para octavos. En la última jornada, el conjunto carioca tendrá que ganar en casa a La Guaira y esperar un tropiezo de Bolívar, que recibirá en su estadio a Independiente Rivadavia, clasificado ya como primero.

Fluminense salió dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva de su pobre actuación en las cuatro primeras jornadas.

En busca de la primera victoria y con el objetivo de ganar por una diferencia de tres goles para depender de sí mismo, el equipo de Río encerró al Bolívar en los primeros minutos.

El primer remate llegó en el minuto 2 y el gol, en el 6. Las dos acciones tuvieron como protagonista a Luciano Acosta.

El enganche argentino hizo bueno un error en la salida de Arreaga al que le siguió una parada brillante de Lampe a disparo de Canobbio. El rechace no lo desaprovechó Acosta.

El 'Flu' no bajó el pistón y buscó el segundo. El cuadro boliviano casi no salía de su área.

Los visitantes solo disfrutaron de su primera posesión larga en el minuto 24. Movieron la pelota con paciencia hasta que Dorny Romero se infiltró entre los centrales, controló como pudo un centro inofensivo y, desde atrás, Melgar llegó como un avión para empatar.

El ímpetu local desapareció. Se acabó la verticalidad, la movilidad de Agustín Canobbio y Jefferson Savarino, y la inspiración de Acosta.

Los dirigidos por Luis Zubeldía, hoy en la grada por sanción, solo recuperaron el tono en el arranque de la segunda mitad. Savarino y Guga rozaron el segundo. A Lampe se le acumulaba el trabajo.

El técnico argentino movió el banco con la entrada de Soteldo por Canobbio. Todo un acierto ya que el Tricolor Carioca volvió a marcar por medio de Kennedy a los 70.

Vladimir Soria vio las orejas al lobo y se cerró todavía más cambiando a Pato Rodríguez, un delantero, por Lucas Chávez, un centrocampista. También acertó, pues Bolívar no encajó más y mantuvo en su poder la llave de la segunda plaza del grupo.