La Conmebol Libertadores es sin dudas el trofeo más importante para cualquier futbolista de un club sudamericano. Ganarlo significa escribir historia grande con una camiseta. Son muchos los jugadores que lo consiguieron aunque muchísimos más los que no lo lograron. Entre ellos, destacadas figuras internacionales que brillaron en estas latitudes. Vale la pena hacer un repaso por estos apellidos y revivir su historia.
DIEGO MARADONA
“Pelusa” fue sin dudas uno de los futbolistas más grandes de todos los tiempos. En la Argentina no tiene discusión su trayectoria como jugador, fundamentalmente por haber sido la gran figura en la obtención del Mundial 86. Sin embargo, su relevancia como astro del balompié |no se fundamenta estrictamente en la cantidad de vueltas olímpicas que dio sino en lo que representó para cada club o la Selección Argentina.
Un sueño no cumplido para Diego fue la tan preciada Copa Libertadores. No la jugó, directamente, porque luego de haber sido campeón con Boca en el Metro 81 fue vendido al Barcelona. En su paso por Newell’s, el equipo no estaba clasificado. Y en su regreso al Xeneize en 1995, tampoco. Ni él pudo meterlo en el gran certamen continental.
DANIEL PASSARELLA
El “Kaiser” fue otra de las grandes glorias del fútbol argentino que no pudo levantar la Conmebol Libertadores. Con 288 partidos disputados con la camiseta millonaria y 99 goles convertidos, se quedó con la espina de dar la vuelta en este prestigioso certamen.
Los siete títulos locales que ganó con River entre 1974 y 1981 le dieron la chance de jugarla en seis ocasiones y lo más cerca que estuvo de conquistarla fue en 1976, cuando perdió la final con Cruzeiro en un desempate. En 32 encuentros que contabilizó pudo gritar tres goles.
Tampoco pudo conseguirla cuando fuera entrenador ni presidente del club de Núñez, en las décadas del 90 y 2000.
UBALDO FILLOL
El “Pato” fue un arquero de notable trayectoria en el fútbol sudamericano ya que solamente atajó fuera del continente una temporada, cuando emigró al Atlético Madrid en 1985. Luego defendió los arcos de Quilmes, River Plate, Racing Club, Argentinos Juniors, Flamengo y Vélez Sarsfield.
En el Millonario tuvo su mayor participación copera ya que disputó seis ediciones pero nunca pudo levantar el gran trofeo. Igual que Passarella, lo más cerca que estuvo de hacerlo fue en 1976, cuando River cayó en la final ante Cruzeiro.
Ya en el Mengao estuvo muy cerca de la final pero el equipo fue eliminado en segunda fase por tener peor diferencia de gol que Gremio, que posteriormente perdió la final contra Independiente.
Otro emblema del fútbol vernáculo y también campeón del mundo a nivel selecciones que no pudo levantar la Libertadores.
MARIO KEMPES
Y siguiendo con los rutilantes nombres que levantaron la Copa del Mundo con la Albiceleste pero que no pudieron con la Libertadores, no puede omitirse el del “Matador”.
El cordobés fue parte de ese gran equipo de Central entre 1974 y 1976, que pudo clasificarse a dos ediciones consecutivas. Llegó a marcar ocho goles en dieciséis partidos y estuvo muy cerca de ser finalista en el 75.
Vale la pena repasar cómo se jugaba la Copa desde 1974 hasta 1998, con dos excepciones en el medio: veinte clubes participaban de la primera fase divididos en cinco grupos de cuatro. Sólo los primeros se metían en la segunda fase y se sumaban al campeón defensor. En esa instancia se confeccionaban dos grupos de tres. Los dos que mejor hacían los papeles se enfrentaban en la final.
En esa edición del 75, el Canalla había pasado el Grupo 1 dejando en el camino a Newell’s, pero en la segunda fase fue superado por apenas un gol de diferencia por Independiente, que terminaría como campeón.
A River llegó en 1981 y pudo coronarse campeón del Torneo Nacional pero en la Libertadores las cosas no salieron como se esperaba y debió conformarse con un gol en cuatro partidos y una eliminación en fase 1.
GABRIEL BATISTUTA
El “Bati” es mucho más al mundo del fútbol de lo que sus títulos dicen. Porque a nivel clubes sólo logró un torneo local con River, en el que tuvo escasa participación, y porque en la Serie A fue más conocido por sus goles que por sus vueltas olímpicas: apenas logró un Scudetto con la Roma, una Copa Italia (Fiorentina) y dos Supercopa (Roma y Fiorentina). Ya con la Albiceleste sí que pudo celebrar más porque se coronó dos veces en la Copa América.
La Conmebol Libertadores también sería una deuda para el formidable exdelantero santafesino. Con la camiseta de Newell’s pudo jugar cuatro partidos y anotar un gol en sus inicios como profesional. En River, apenas dos encuentros en la cancha; y en Boca, su mejor cosecha: seis gritos en doce cotejos.
En la edición 1991 fue parte del recordado equipo que dio vuelta un partido “imposible” ante River en La Bombonera y que finalmente terminó quedando eliminado en semifinales con Colo Colo en la violenta noche de Santiago. Fue su mejor actuación en la Libertadores, torneo que nunca más volvería a disputar.
PABLO AIMAR
Si algo caracterizó a la carrera del “Payaso” fue la cantidad de vueltas olímpicas dadas. Festejó títulos en todos los clubes en los que jugó, excepto en el Real Zaragoza, donde tuvo un breve paso. Pero en River, Valencia y Benfica fue pura celebración.
El cordobés tuvo el privilegio de haber ganado dos veces La Liga siendo el Valencia uno de los tres equipos que logró romper la hegemonía del Real Madrid y Barcelona en los últimos veinte años.
Sin embargo, un torneo le fue esquivo a lo largo de su vida como futbolista: la Copa Libertadores. Entre 1996 y 2000, con la banda roja cruzada en su pecho, disputó 13 partidos y metió cuatro goles en dicha competición. Lo más lejos que llegó fue a semifinales en 1998 y 1999 y formó parte del equipo que quedó eliminado con Boca en cuartos: los famosos “cuatro fantásticos” del 2000.
En su vuelta a Núñez pudo jugar apenas quince minutos en la Primera ya que su condición física no le permitía estar más tiempo en la cancha. Se retiró en julio de 2015 al no ser convocado para la Conmebol Libertadores de ese año, que justamente terminó ganando River.
FERNANDO GAGO
Otro caso parecido al de Pablo Aimar: se “cansó” de dar vueltas olímpicas pero la deuda pendiente es la misma.
“Pintita” ganó nueve títulos con Boca (seis locales y tres internacionales), una Superfinal con Vélez y cuatro más con el Real Madrid. Con la Selección Argentina festejó en los Juegos Olímpicos de 2008 y en el Mundial Sub20 de 2005. Trofeos le sobran en su vitrina, pero en la misma no aparece la Conmebol Libertadores.
Con la camiseta xeneize jugó 18 encuentros en la Copa y pudo meter un gol; con Vélez, apenas cuatro cotejos. Fue titular en la serie de 2015, que terminó con clasificación de River en la noche del “gas pimienta” en La Bombonera y también jugó la edición 2016, en la que Independiente del Valle sentenció la eliminación en semifinales. En 2018 ingresó en la final de Madrid pero no pudo terminar el partido porque se rompió el tendón.
ALBERTO MÁRCICO
El “Beto” fue otro de los grandes jugadores del fútbol argentino que no pudo levantar la tan deseada Libertadores.
Tuvo la fortuna de ser uno de los pocos que la jugó con la camiseta de Ferro, que venía de ganar el Nacional 82. En 1983 disputó los seis partidos del Verdolaga convirtiendo un tanto. Al equipo no le alcanzó para avanzar a segunda fase ya que tuvo peor diferencia de gol que Argentinos Juniors. Para la edición de 1985 ya había sido transferido al Toulouse de Francia.
Volvió al país en 1992 para vestir la casaca de sus amores: la de Boca Juniors. Se convirtió en ídolo rápidamente porque ganó el Apertura 92, que le dio derecho a participar de la edición 1994 de la Libertadores. Ese equipo dirigido por César Luis Menotti tuvo una actuación para el olvido: afuera en primera fase con apenas tres puntos y 14 goles en contra (Palmeiras le metió seis en Brasil).
Ya en su etapa final, como conductor de Gimnasia y Esgrima La Plata, no volvería a participar del gran certamen continental.
JAVIER MASCHERANO
Lo ganó “casi todo”: así puede definirse la carrera de Javier Mascherano, hoy disfrutando del final de sus tiempos como futbolista en Estudiantes. Es que además de conquistar títulos en Sudamérica, festejó cinco ligas, dos UEFA Champions League y dos Mundial de Clubes en Barcelona, cómo títulos más destacados.
Lo del “Jefecito” en sus inicios fue curioso: debutó antes en la Selección Argentina que en River Plate, ya que recién en 2003 jugó su primer partido oficial con esa camiseta.
En el Millonario, club en el que obtuvo el Clausura 2004, disputó 21 partidos por Conmebol Libertadores y llegó a marcar un gol.
En la edición 2006 de la Copa representó a Corinthians, donde tuvo un particular cruce con River, que lo terminó eliminando. En ese Timao también estaba Carlos Tevez. Fueron apenas cinco juegos para “Masche” por Libertadores en el club paulista.
Seguiría luego su triunfal carrera por Europa hasta su regreso la ciudad de las diagonales. ¿Tendrá la chace de volver a disputar este certamen y darse el gusto de consagrarse?
MAXI RODRÍGUEZ
La “Fiera” fue uno de los grandes jugadores argentinos de los últimos veinte años y sin dudas un importante referente de la Selección Argentina. Tuvo además de ese privilegio, la fortuna de ser pieza clave en clubes como Liverpool y Atlético Madrid.
Ídolo de Newell’s y actualmente uno de los jugadores más veteranos de la Superliga, el rosarino sigue teniendo una cuenta pendiente: ganar la Conmebol Libertadores.
Con la “Lepra” disputó 16 encuentros en dicho torneo y anotó cinco goles. Su mejor actuación sin dudas fue en la edición 2013 cuando su equipo llegó a semifinales y fue eliminado por penales por Atlético Mineiro de Ronaldinho, que luego sería campeón.
Tendría después la chance en Peñarol, un abonado a esta competencia: allí jugó cuatro cotejos coperos y se fue sin gritar.
A ese TOP 10 de espléndidos jugadores que no ganaron la Libertadores hay que sumar a estos nombres:
Lionel Messi: nunca la disputó porque nunca jugó en Sudamérica.
Sergio Agüero: apenas jugó dos partidos de juvenil con Independiente.
Alfredo Di Stéfano: se fue al Real Madrid en 1953 y la Copa empezó en 1960.
Enrique Sívori: Fue vendido a Juventus en 1957, antes de que existiera el torneo.
Diego Simeone: no pudo participar cuando estuvo en Vélez ni Racing.
Gonzalo Higuaín: apenas disputó cuatro partidos y anotó dos goles.
Angel Di María: solamente tiene cuatro encuentros con la camiseta de Central.
Fernando Redondo: debutó luego de que Argentinos la jugara en 1985.
Diego Milito: metió seis goles en 23 partidos pero nunca su Racing avanzó lejos.
Gabriel Milito: no llegó a jugar ni un encuentro cuando estuvo en Independiente.
Daniel Onega: jugó 47 encuentros con River y metió 30 goles. En 1966 anotó 17, siendo récord absoluto en la historia de la Copa.
Carlos Bianchi: como futbolista no la conquistó pero como DT lo hizo una vez con Vélez y tres con Boca.
Ramón Díaz: como jugador no pudo pero sí como técnico de River en 1996.
Miguel Brindisi: la jugó con Huracán, Boca y Nacional. Metió siete goles en 24 partidos.
Silvio Marzolini: jugó cinco ediciones para Boca y metió un tanto en 39 encuentros.
Roberto Ayala: sólo jugó ocho partidos con River y metió un gol.
