El espectacular escenario será la sede del compromio entre México y Costa Rica, correspondiente a la Copa Oro 2025
LAS VEGAS – Al Allegiant Stadium le dicen la 'Estrella de la muerte' porque recuerda a la famosa estación espacial de Star Wars. La sede del tercer partido de México en la Copa Oro es el estadio más nuevo de los Estados Unidos. A pesar de eso, se dio el lujo de rechazar la Copa del Mundo 2026.
El Allegiant Stadium se inauguró en el 2020, en medio de la pandemia, y tiene capacidad para 65 mil aficionados. Ha sido sede del Super Bowl, Nations League y conciertos de bandas como The Rolling Stones y cantantes como Taylor Swift. En un inicio, estaba considerado para ser sede de la Copa del Mundo 2026, pero la ciudad declinó la posibilidad.
Las Vegas declinó luchar por ser sede de la Copa del Mundo. Una de las ciudades más icónicas de los Estados Unidos quedó fuera, debido a que consideró que el gasto para recibir un puñado de partidos era excesivo.
"A medida que recibimos más información y analizamos nuestros gastos esperados para cumplir con los requisitos, ha quedado claro que, si bien ser anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 sería un honor para cualquier ciudad de América del Norte, seguir adelante con esta oferta no sería en el mejor interés de nuestra ciudad", informó Steve Hill, el director ejecutivo y presidente de la Autoridad de Visitantes y Convenciones de Las Vegas, en 2018.
Allegiant se negó a cerrar nueve meses
En la cartelera del Allegiant Stadium, casa de los Riders de la NFL, está la pelea de Saúl 'Canelo' Álvarez, conciertos de Shakira, juegos de futbol, y bandas internacionales, algo que no podría realizarse en caso de que estuviera considerado como sede para la Copa del Mundo 2026.
A pesar que el Allegiant ha sido sede de la Nations League de la Concacaf y la Copa Oro, para la FIFA la cancha de ese inmueble no cumple con las medidas para una Copa del Mundo. Si la ciudad de Las Vegas hubiera sido elegida como sede del Mundial, se tendría que cerrar el estadio por nueve meses para adecuar las instalaciones a las demandas del torneo, sin posibilidad de tener otros eventos.
Ese requisito resultó inviable para los propietarios del estadio más moderno de los Estados Unidos, por lo que decidieron declinar la posibilidad de ser sede de la Copa del Mundo que organizan México, Estados Unidos y Canadá.
La ‘Estrella de la muerte’ prefirió quedarse sin Mundial.
