El tema sigue al rojo vivo. Néstor Grindetti, el presidente de Independiente, dialogó en exclusiva con ESPN en Asunción, después de las audiencias previas a la sentencia, que se realizaron este martes en la sede de la CONMEBOL, en la capital de Paraguay. A casi dos semanas de los hechos de violencia del 20 de agosto en Avellaneda, que obligaron a suspender el duelo revancha entre el Rojo y la Universidad de Chile por los octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana, se avecina la hora clave, la de las sanciones.
En una nota con Nicolás Brusco, cronista que cubre Independiente en ESPN, el máximo dirigente del club de Avellaneda fue claro: "Terminó la audiencia y las conclusiones las sacará el Tribunal en las próximas horas o días. Podría haber novedades este miércoles o bien los días siguientes. No dieron una fecha precisa".
"No hay nada nuevo en las exposiciones de ambos clubes. Sí hay un acuerdo de confidencialidad de CONMEBOL para no hablar de lo charlado. Fue todo en un ambiente de cordialidad, los abogados explicaron y fue una reunión ejemplar. Cada club tuvo buena predisposición, expuso lo propio y ahora espera", agregó Grindetti.
"Independiente tiene que pasar. Hay distintas alternativas, diferentes opciones para las sanciones, ya veremos qué pasa...", remató el directivo, quien fue acompañado por más dirigentes y abogados de Independiente.
Lo que ya había dicho Grindetti ante la prensa
"Independiente no fue responsable de los hechos. Fue víctima de un ataque premeditado", aseguró Grindetti tras los gravísimos incidentes en el Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini. Y agregó: "Reconocemos que el reglamento asigna la responsabilidad a quien organiza el evento, pero el encuentro se canceló por la parcialidad visitante. Así lo informó el árbitro y los fiscales de la CONMEBOL".
También marcó: "Rompieron cámaras de seguridad, ingresaron armas blancas y las acciones de violencia continuaron durante el partido. Fue un plan predeterminado armado por los visitantes. Estas acciones violentas exceden a Independiente como institución".
"Para este partido, Independiente cumplió con todas las normativas de seguridad que pidió la CONMEBOL. Tuvimos 650 oficiales, 150 seguridad privada, 14 agentes de APREVIDE. Los hechos de violencia comenzaron antes del inicio del partido", detalló. Y prosiguió: "A la hinchada visitante se le asignó una tribuna con aforos reducido para garantizar la seguridad. Una vez comenzado el partido, destruyeron cámaras de seguridad, los focos de incendio. Rompieron hormigón para generar material para arrojar durante cuatro horas. Fue un plan premeditado para suspender el partido", dijo.
Y aclaró: "Nuestro descargo tiene cuatro puntos clave: la violencia se originó en la parcialidad visitante antes del inicio del encuentro, nuestro club siguió todas las recomendaciones de seguridad, aportamos todas las pruebas y la cancelación del encuentro se debió a lo provocado por ellos".
