100 días de Roberto Artavia en la presidencia morada: "A Saprissa se le prohíbe más"

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Exclusiva con el presidente de Saprissa: salarios, ultra morada, Celso Borges y más... (11:06)

Roberto Artavia habla de la actualidad del 'Montruo Morado' y responde a varias interrogantes. (11:06)

El nuevo jerarca cuestiona trato desigual hacia Saprissa, ahonda en la transformación de La Cueva, y el perfil que tendrá como jerarca morado

Roberto Artavia no evade. No esquiva. No mide demasiado cuando se trata de defender a Saprissa.

Apenas 96 días después de asumir la presidencia del club —desde aquel 15 de enero de 2026 en el que tomó el relevo de Juan Carlos Rojas—, el nuevo jerarca morado dejó claro, en un mano a mano con ESPN, que no llegó a administrar… llegó a marcar postura.

Y lo hizo sin rodeos.

“Francamente no entiendo por qué existe ese doble estándar hacia Saprissa”, disparó.

Una denuncia directa

La frase no es casual. No es decorativa. Es una acusación.

Artavia pone sobre la mesa un tema sensible: el trato que recibe Saprissa en comparación con otros clubes del país.

“El día que jugábamos la final en Liberia… pedimos permiso para usar extintores y nos dijeron que estaban prohibidos. Pero después hubo fuegos artificiales en otros estadios… incluso en el Morera Soto, durante el partido del Clásico”, relató.

Y remató:

“No entiendo por qué a nosotros se nos prohíbe y a los demás sí se les permite”.

No es una queja aislada. Es un mensaje institucional. De peso.

Su perfil como presidente...

Artavia no es un dirigente tradicional del fútbol.

Es doctor en estrategia por Harvard, presidente del consejo directivo de INCAE, consultor internacional y asesor de gobiernos en más de 30 países.

Un perfil académico, empresarial… que ahora aterriza en la cancha más emocional del país.

Pero lejos de mostrarse ajeno, el propio Artavia deja claro que el fútbol no le es extraño.

“Toda la vida he ido al estadio desde que tengo seis o siete años… este es un ambiente que conozco perfectamente”.

Eso sí, hay algo que sí lo sorprendió.

“Jamás me imaginé tanto cariño de la afición… eso me ha tomado completamente por sorpresa”.

Saprissa, más que un equipo

Si algo deja claro el nuevo presidente, es que entiende el peso real del club.

Y lo dice sin maquillaje.

“El 70% de las taquillas de este país dependen de Saprissa”.

Una frase que no solo dimensiona el impacto económico del club, sino que refuerza el mensaje que lanza durante toda la entrevista: Saprissa no es uno más.

“Saprissa es un equipo que se mide con una vara distinta”.

La Ultra, su defensa total

En medio de discursos que históricamente han sido ambiguos o distantes, Artavia toma una postura firme sobre la Ultra Morada.

No la esquiva. La respalda.

“Yo a la Ultra francamente solo le veo ventajas si la manejamos bien”.

Y va más allá.

Describe su estructura, su organización y hasta su impacto social: banco de alimentos, apoyo comunitario, asistencia en momentos críticos.

“La Ultra juega un papel de arraigo, de integración, de sentido de pertenencia”.

Un discurso poco común en la dirigencia… y con carga política.

Cantera, fuga y realidad

Otro de los puntos más sensibles: la fuga de talento.

Artavia no la niega. La explica.

“Más fugado que robado”.

Pero deja una frase que define la situación estructural del club: “No podemos jugar con 22 jugadores en cancha”.

Y agrega una idea potente: “Nuestra cantera es tan rica que terminamos alimentando otros equipos”.

Saprissa produce… pero no siempre puede retener.

Celso, el dolor y la puerta abierta, a ¿Guima?

Cuando el tema llega a Celso Borges, el tono cambia. Se vuelve más humano.

“Claro que me dolió verlo vestido de rojinegro”.

Pero sin caer en sentimentalismos, deja una puerta entreabierta.

“La puerta nunca estará cerrada para él”. Sin promesas. Sin humo. Pero con mensaje.

La Cueva no se toca, pero se transforma

Artavia también mira hacia el futuro. Habla de modernización, de inversión, de desarrollo comercial.

Pero hay una línea que no cruza.

“Difícilmente le cambiaríamos el nombre al estadio Saprissa”.

Eso sí, abre la puerta a modelos híbridos: Patrocinios, desarrollo urbano, un “distrito morado”.

Sin perder identidad.

"Faraónico no..."

Sobre los salarios, otro tema sensible, responde con ironía fina.

“Faraónico no… no le vamos a construir una pirámide a nadie”.

Pero reconoce lo evidente:

Sí hay diferencias salariales. Y son necesarias.

“Cuando traes jugadores de peso… es natural”.

En medio del ruido alrededor de la Federación y su llegada al Comité Ejecutivo, Artavia también fija postura.

Y no se esconde.

“No entiendo por qué se ha polarizado tanto”. Incluso responde directamente al tema de conflicto de interés. “Si hay que inhibirme en una votación, lo haré”.

Pero lanza el golpe más fuerte:

“Están dejando por fuera el 90% en el que sí puedo aportar… por castigar un 10%”. Artavia no cierra con ansiedad. Cierra con calma… y con poder.

“Saprissa no necesita estar ahí”.

Pero inmediatamente recuerda el peso del club.

“El Saprissa representa casi el 50% de la taquilla nacional”.

Y deja una frase que, como toda la entrevista, no pasa desapercibida: “En algo les estorbaré… pero eso tendrías que preguntárselo a ellos”.