El entrenador rojinegro ya tiene en la mira las semifinales de la Copa Centroamericana ante Motagua y sabe que necesitará recuperar futbolistas para afrontar una exigente seguidilla de compromisos
SAN JOSÉ, Costa Rica -- Óscar Ramírez apenas regresó al banquillo de Liga Deportiva Alajuelense y ya tiene por delante uno de los desafíos más exigentes de esta nueva etapa.
La Liga se prepara para disputar ocho partidos de alta exigencia, entre ellos las semifinales de la Copa Centroamericana frente al Motagua de Honduras, una serie que puede marcar buena parte de su semestre.
El empate 1-1 frente a Puntarenas FC dejó un sabor amargo en el regreso del Macho, especialmente porque los rojinegros recibieron el gol de la igualdad en los últimos minutos.
Sin embargo, más allá de los dos puntos que se escaparon, el entrenador tiene otra preocupación: llegar con la mayor cantidad de futbolistas disponibles a una seguidilla que exigirá administrar cuidadosamente el plantel.
“Es muy difícil, se nos va a juntar, ahora son ocho partidos bravos entendiendo lo que es la semifinal”, advirtió Ramírez en conferencia de prensa.
Por esa razón, el compromiso ante Puntarenas también sirvió para recuperar jugadores que habían estado fuera por lesión.
Alexis Gamboa y Aarón Salazar recibieron minutos, una noticia importante para un equipo que necesitará alternativas en defensa durante las próximas semanas.
El Macho reconoció que ya tiene una idea de cómo quiere afrontar la eliminatoria frente al conjunto hondureño, aunque antes deberá resolver los compromisos del campeonato nacional.
Y el primer encuentro de su regreso también le dejó una lección.
Alajuelense había conseguido ponerse en ventaja y realizó ajustes para resistir el juego aéreo de Puntarenas, pero terminó recibiendo el empate cuando parecía tener el resultado asegurado.
“La molestia principalmente es porque en los últimos minutos reforzamos ahí porque era ya mucho balón aéreo”, explicó.
Ramírez reconoció que su equipo había hecho méritos para ganar, pero no consiguió cerrar el partido.
Ahora, con la Copa Centroamericana cada vez más cerca, la exigencia será todavía mayor.
Alajuelense no solo tendrá que jugar bien: necesitará aprender a sostener resultados, recuperar futbolistas y responder en los momentos decisivos.
Porque la semifinal ante Motagua ya aparece en el horizonte y el Macho sabe que lo más difícil de su regreso apenas comienza.
