El joven arquero pasó casi inadvertido durante el primer tiempo, pero terminó frustrando a Alajuelense y escuchando su nombre desde las gradas
Durante buena parte del primer tiempo, Abraham Madriz fue un espectador con guantes.
Saprissa tenía la pelota, Alajuelense esperaba y el joven portero observaba el Clásico desde la distancia. Hasta que el partido decidió buscarlo.
John Paul Ruiz probó al cierre de la primera mitad y Madriz respondió. Era apenas una advertencia de lo que llegaría después.
Cuando la Liga adelantó sus líneas, encontró espacios y comenzó a acercarse con peligro, el arquero morado dejó de ser espectador y se convirtió en protagonista.
Primero detuvo a Ronaldo Cisneros. Después respondió ante Kenyel Michel, Celso Borges y nuevamente contra el delantero mexicano en el minuto 90. El cierre del Clásico terminó transformándose en una sucesión de intervenciones suyas.
El 0-0 le costó el liderato a Saprissa, pero evitó que Alajuelense se llevara algo más que un punto de La Cueva.
Madriz sostuvo al equipo.
De las dudas a que coreen su nombre1
Su actuación tuvo un peso adicional por todo lo que ocurrió antes.
Cuando comenzó a recibir oportunidades, una parte de la afición cuestionó si un arquero joven estaba preparado para asumir una de las porterías más exigentes del país.
Madriz no olvidó aquellas dudas.
“Cuando ven a alguien nuevo es normal que algunos digan: ‘Es difícil, es un joven’, o algo así”, recordó.
El Clásico mostró otra escena. Las dudas se convirtieron en reconocimiento y desde las gradas comenzó a escucharse su nombre.
“Creo que el crecimiento ha sido exponencial. La idea es seguir creciendo y buscando espacios de mejora, para no quedarme con lo que soy hoy”.
El portero no quiso convertir una buena noche en un punto de llegada. Para él, atajar en Saprissa significa rendir examen cada semana.
Después del partido también fue claro: lo realizado contra Alajuelense perderá valor si no logra sostenerlo en el próximo encuentro.
“Ponerse en el arco de Saprissa no es para cualquiera. Uno está dando examen semana a semana. Lo de hoy no vale nada si no sigo en este nivel”, expresó.
El consejo de Erick Lonnis
En su crecimiento también aparece una figura de peso: Erick Lonnis.
Madriz confirmó que conversa con el histórico guardameta y que ha intentado absorber su experiencia, aunque comprende que existen lecciones que únicamente podrá aprender viviéndolas.
“Tanto Erick como los entrenadores me han acompañado en este camino y me han ayudado bastante. He podido exprimir ciertas experiencias, pero hay cosas que voy a tener que vivir”.
También respondió a quienes consideran que Saprissa necesita contratar a un arquero con mayor recorrido para acompañarlo o disputarle el puesto.
No elevó el tono. No hizo promesas. Respondió con una frase que resume la exigencia del club:
“Cada persona es libre de dar su opinión. Aquí en Saprissa tenemos que estar los mejores; así ha sido siempre y así será”.
La S perdió la cima. No consiguió derrotar a su máximo rival y cerró la jornada en el tercer puesto.
Pero entre todo lo que dejó escapar, encontró una certeza debajo de los tres palos.
El joven que inicialmente despertaba desconfianza terminó el Clásico escuchando su nombre en La Cueva.
