El español Luis Suárez, el Balón de Oro que no pudo ser leyenda con el Barcelona

BARCELONA -- Luis Suárez jugó 253 partidos con el Barcelona entre 1954 y 1961. Marcó 141 goles de azulgrana y fue el 'Arquitecto' sobre el que edificó Helenio Herrera el equipo que acabó con el dominio liguero del Real Madrid tras la llegada al club merengue de Alfredo Di Stéfano. El volante gallego, fallecido este domingo a los 88 años, acabó por ser ídolo en el Inter de Milán antes que entrenador y seleccionador hispano. Balón de Oro en 1960, primer y único jugador español en lograrlo, se convirtió en leyenda indiscutible... Pero no en el Barça.

Personaje poco recordado, cuando no desconocido, para las jóvenes generaciones de aficionados, alrededor del Barça su nombre se mantiene entre la reverencia y la fatalidad. La construcción del Camp Nou, en 1957, condujo al club azulgrana a una situación financiera tan catastrófica que abrió la puerta a su traspaso poco después de ganar el Balón de Oro. El Inter de Milán ofreció 400 mil dólares de la época (una cantidad nunca vista) y en mayo de 1961, días antes de la fatídica final de la Copa de Europa de Berna, se cerró una venta que mitigó el dramático estado económico del club azulgrana... Pero le sumió en una pesadilla deportiva de la que le costaría más de una década despertar.

A Luis Suárez le reclutó el Barça desde el Deportivo de La Coruña en la primavera de 1954 y debutó como azulgrana el mismo día que cumplió los 19 años, el dos de mayo y precisamente en un partido de Copa frente a su antiguo equipo. Aunque acabaría perdiendo la final (3-0) ante el Valencia, ya fue indiscutible en los siete encuentros del torneo y a partir del siguiente curso se convirtió en inamovible del equipo titular... Y, de forma automática, comenzó a ser visto como el jugador que hacía sombra a la estrella indiscutible que era Ladislao Kubala.

"Nos llevamos siempre muy bien, pero no sé porqué razón nació la leyenda de lo contrario y había gente que me silbaba cuando él no jugaba entendiendo que le quitaba el rol de estrella. ¡Y eso que jugábamos en posiciones distintas!" refirió años después. Lo cierto es que el amor entre Suárez y el Barça fue profundo pero no unánime y eso ayudó a que fuera utilizado para salvar al club de la bancarrota económica a la vez que apartarle del escenario en favor de un Kubala... que en 1960 ya contaba con 33 años.

En ese traspaso tuvo mucho que ver Helenio Herrera, el entrenador que llegó al Barça en 1958 y recuperó el mando en el fútbol español, enlazó dos títulos de Liga, una Copa de España y una Copa de Ferias. La salida intempestiva del técnico tras ser eliminado por el Real Madrid en la semifinal de la Copa de Europa de 1960 fue el inicio del fin de Suárez en el club. HH se fue al Inter y en Milán convenció a Angelo Moratti para hacer "lo posible y lo imposible" para lograr su fichaje. Al cabo de un año lo logró. Y se acabó la historia azulgrana de Luisito.