El Barcelona inicia su pretemporada con varios pendientes que resolver en la conformación de su plantilla.
Hansi Flick comienza el domingo su segundo proyecto al frente del Barcelona con el inicio de una pretemporada en la que debe tomar decisiones trascendentes y urgentes. Más allá de perfilar al equipo que defienda el triplete nacional del pasado curso y aspire a la conquista de la Champions, el entrenador alemán, en compañía del Deco, tendrá tanto trabajo en el césped como en el despacho, con una fecha en el escenario: el 16 de agosto, fecha de su debut liguero en Mallorca.
De momento el Barça negocia la firma de un nuevo patrocinio (procedente de la República Democrática del Congo) que le permita ingresar unos 10 millones de euros por temporada y acelera en las obras del Camp Nou para estrenarlo con ocasión del trofeo Gamper y así poder contabilizar sin más problemas los 100 millones por la cesión de las 475 butacas VIP.
Con ello confía equilibrar las cuentas a mediados de agosto, validado por el informe de los auditores, y pueda proceder sin problemas e inscribir jugadores en LaLiga (de entrada Joan García y Szczesny). Claro que para poder fichar también necesitará alguna salida:
1- Ter Stegen
El Barça fichó a Joan Garcia y renovó a Wojciech Szczesny determinando que ambos sean, con el catalán como titular, los encargados de defender la portería. A día de hoy, sin embargo, son los descartados (Ter Stegen e Iñaki Peña) los dos únicos inscritos y en el caso del alemán asoma un auténtico problema, puesto que mantiene contrato hasta 2028 y, de momento, no se plantea marcharse.
El discurso oficial del club es respetar lo que decida el capitán pero Flick, que ya comenzó a trabajar el viernes en la Ciudad Deportiva, le trasladó personalmente que parte en situación de desventaja respecto a Garcia y Szczesny. Habrá que ver, también, la gestión del entrenador si Ter Stegen se mantiene firme en su determinación, sabiéndose (como se sabe desde su rivalidad con Claudio Bravo) que no es precisamente un suplente 'cómodo'.
2- Luis Díaz
Aunque públicamente se mantiene la opacidad al referirse a la operación refuerzos, más aún después de lo sucedido con Nico Williams, de puertas adentro se entiende que fichar a Luis Díaz es una empresa harto complicada por la situación actual del club.
El Barça confía en comenzar el campeonato de Liga habiendo llegado a la regla 1:1 impuesta por la patronal... Para de esta manera poder inscribir principalmente a Joan Garcia, pero hacer frente al fichaje de un futbolista como Luis Díaz obliga a una salida de calado.
¿Puede hacer frente a un desembolso de 75-80 millones de euros? Sí, por cuanto el Liverpool, llegado el caso, estaría dispuesto a facilitar el pago en dos o tres plazos. ¿El problema? El encaje salarial del colombiano dentro de la plantilla, teniendo en cuenta su edad (en enero cumplirá 29 años) y las dificultades con el fair-play financiero.
Javier Tebas considera que Barcelona está cerca de encontrar una salud financiera.
3- Ronald Araújo
Si con Ter Stegen el discurso oficial es 'respetar' su decisión, con Ronald Araújo se va más allá. Flick fue claro en mayo al asegurar que cuenta con su permanencia en la plantilla... Pero no es ajeno a que en el club se vería con buenos ojos su traspaso.
Al renovar su contrato en enero se incluyó una cláusula especial que rebajaba durante el mes de julio la cuantía de su salida (entre $76 y $82 millones de dólares) y aunque volvió de sus vacaciones resolviendo su intención de quedarse, no cerraría la puerta a un traspaso que económicamente le beneficiase.
Más aún cuando sabe que su figura está, a ojos del entrenador, por debajo de Cubarsí e Iñigo Martínez... Y hasta de Eric García.
4- Marcus Rashford
Sigue entendiéndose la incorporación más 'fácil' de gestionar por el Barça. El Manchester United ya le dejó sin dorsal y Flick aprueba su llegada, en calidad de cedido y con una opción de compra para la siguiente temporada.
El delantero inglés ha expresado repetidamente su deseo de trasladarse al Camp Nou, entendiéndose que ajustar su salario no sería un problema. Sin ser la primera opción de Deco sí tiene el apoyo implícito de Joan Laporta y ese es un punto muy a tener en cuenta.
5- El centrocampista
No hay nombre concreto pero sí sospechas fundadas respecto a la posibilidad de que el Barça ponga a uno de sus centrocampistas en el mercado. Eso sin contar a Pablo Torre, con destino al Mallorca, y a Oriol Romeu, que regresado de su cesión al Girona no cuenta para Flick y con quien se deberá encontrar una salida.
Al margen del juvenil Marc Bernal, que encara la recta final de su recuperación de la grave lesión sufrida al comienzo del pasado curso, el Barça cuenta con seis futbolistas para ocupar tres plazas en el centro del campo: De Jong, Pedri, Olmo, Gavi, Fermín y Casadó. En las oficinas del club se consideraría adelgazar la nómina de mediocampistas con algún traspaso, que en el caso de ser alguno de los tres canteranos dejaría un beneficio neto.
También hay que tener en cuenta que la llegada de un delantero abre la puerta a un cambio de esquema en partidos determinados, retrasando su posición Raphinha... Y encareciendo, más aún, un puesto en el centro del campo.
