Todo va rápido en Lamine Yamal, que el domingo cumple los 18 años convertido en el nuevo icono global de un futbol rendido a su figura de récord
BARCELONA -- En Lamine Yamal todo ocurre a velocidad de vértigo. Este domingo cumplirá los 18 años preparado para convertirse en el nuevo 10 del Barcelona, días antes de hacer público el nuevo contrato que le atará al club azulgrana hasta junio de 2031 y que ya firmó a finales de mayo.
Un contrato de crack, ascendente y que gracias a las nuevas normativas de LaLiga (permite una renovación excediendo los límites salariales a jugadores menores de 24 años que hayan cumplido al menos tres temporadas en el club) no afectará al Barcelona en sus ya conocidos problemas con el fair play.
Un nuevo compromiso que dispara a Lamine Yamal a la parte alta de la escala salarial de la plantilla del Barcelona, cuando a una edad en la que la mayoría de futbolistas no han debutado como profesionales él ya es contemplado entre los aspirantes, o favoritos, para ganar el Balón de Oro.
Listo para que el Barça prepare a lo grande una campaña de marketing global en que se le presentará como el elegido, el nuevo 10 del Barcelona, el designado heredero de Lionel Messi que toma el dorsal que dejó libre Ansu Fati tras su marcha al AS Monaco.
Lamine Yamal, quizá un guiño del destino, cumple los 18 años coincidiendo con el inicio de la pretemporada del Barcelona. El astro adolescente acudirá el domingo a las pruebas médicas y se reencontrará con Hansi Flick después de, nunca mejor dicho, un verano vivido a todo ritmo.
Un verano, unas vacaciones especiales cerradas con una fiesta de aniversario después de viajar desde Ibiza y hasta Shanghai, pasando por Grecia, Marbella o Brasil, para disfrutar totalmente de sus vacaciones antes de volver a la actividad convertido, de repente, en el ídolo indiscutible del nuevo futbol. El icono global indiscutible.
Un impacto aún mayor al de Ronaldinho o Ronaldo, un ascenso a lo más alto del deporte profesional vertiginoso como no se recuerda alrededor del Camp Nou. De hecho, cuando Messi (imposible no caer en similitudes) cumplió los 18 años había jugado 9 partidos en el primer equipo del Barça. Lamine Yamal suma 106 encuentros, convertido en abril de 2023 en el debutante más joven de la historia del club.
Desde aquel primer partido frente al Real Betis durante el que sustituyó a Gavi en la recta final del choque, el peso futbolístico del delantero adolescente ha crecido a una velocidad de vértigo y su trascendencia en los planes del club, obviamente, se ha multiplicado exponencialmente.
Cuatro títulos con el Barça y uno con la selección de España (la Eurocopa de 2024) con el triplete nacional celebrado este curso provocan que sea incluso tenido en cuenta para conquistar el Balón de Oro, que le convertiría en el futbolista más joven de la historia en lograrlo.
Superaría la marca de Ronaldo Nazario, el Fenómeno que lo celebró en diciembre de 1997 con 21 años y 3 meses. De hecho, aún tendría tres ediciones por delante para superar al legendario goleador brasileño, cuyo primer Balón de Oro se le concedió tanto por su eclosión en el Inter de Milán como, más aún, su rendimiento espectacular durante la primera mitad de año en este Barça rendido hoy a su nuevo icono.
Todo va rápido con Lamine Yamal. Rapidísimo y sin que haya quien, de momento, se atreva a poner el más mínimo reparo, duda o aviso refiriéndose a su modo de disfrutar una vida que le ha empujado, catapultado, a un estatus impensable para cualquiera. Mucho menos para un chaval de 18 años.
Los 18 años que este domingo convierten a Lamine Yamal en mayor de edad.
