Vinícius, no cambies para darle gusto a los rivales

play
Vinicius en el ojo de la polémica: "nos falta el respeto" (1:33)

Rodra analiza la discusión reciente en el caso Vinicius: provocaciones y acusaciones que otros jugadores. (1:33)

Vinícius merece llevar la camiseta del Real Madrid porque se levanta siempre y se repone a todo


MADRID -- En los minutos finales de la visita del Real Madrid al Getafe un hombre, muy digno parecía él, se levantó en la grada del fondo del Coliseum para lanzar un grito: “Vinícius, no mereces llevar esa camiseta”.

La gente de su alrededor, que llevaba un buen rato insultando a Vinícius Júnior, se quedó un poco parada al ver al hombre, causando una sensación extraña, como de rubor. A ese hombre tan bien vestido no le pegaba ese chillido, y menos en ese momento de silencio, con tanta desesperación. Vinícius había conseguido desquiciarlo también a él.

Y eso que en Getafe el brasileño sólo jugó unos minutos. Justo los que definieron el partido. Antes, sin el 7 merengue, el público local seguía con cara de rutina. Como si aún no hubiera llegado el Real Madrid a su estadio. De pronto todo ardió. La hostilidad histórica de las aficiones rivales hacia los blancos ya no era para los blancos: ahora sólo era para Vinicius Júnior.

Insultos, silbidos, abucheos, balones de playa volando por las asientos. Con Vinícius el campo se inclinaba hacia un lado. Cuando empezaba a sufrir el Getafe, cuanto más rugía su público, Nyom entró alentado por el gentío para sacar del partido al brasileño... y acabó saliendo él. En su primera acción, sobreexcitado, golpeó a Vinícius sin balón. Expulsión. El mundo al revés.

Por primera vez en mucho tiempo a Vinícius le protegieron los árbitros, los rivales cayeron antes que él en la provocación, les vaciló, generó dos tarjetas rojas, encauzó el partido a favor del Madrid, recuperó el reprís y su entrenador le dedicó varios cariños desde la zona técnica. Vini acaparó la atención y Kylian Mbappé, siempre el más listo, se aprovechó para marcar otro gol y mantener líder al Madrid a una semana del Clásico.

Se juntaron el más listo y el más pesado. Y eso es un peligro si los dos se dan cuenta de la situación. Juan Iglesias, defensa del Getafe, se marchó indignado: “A Vinícius le dices que tiene que aprender, que es peor para él, y sigue diciéndote sus cosas. Al final creo que es chocarse con una pared”, dijo en una radio local. Pero Juan Iglesias, cómo vas a cambiar a Vinícius Júnior. Como si le quisieran en una versión más cuca, más recatadita. Una versión menor.

Si Vinícius, el más tozudo, pasó de ser objeto de burlas en sus inicios como jugador del Madrid a Balón de Oro (porque ese Balón de Oro lo ganó él). Si ganó dos Champions. Si le está peleando una renovación a Florentino Pérez. Si le quitaron la titularidad de estrella mundial. Si le parece un pesado hasta a sus propios compañeros. ¿Cómo alguien duda de que puede volver a ser el mejor?

Claro que Vini merece llevar esa camiseta. Porque se levanta siempre y se repone a todo. Y es chulito madrileño aunque sea de Río de Janeiro. Porque en la Liga de Miami Vinícius Júnior sigue levantando a la gente del asiento. Para bien o para mal. Del jugador que más te acuerdas es del que más te desquició.