Valverde le dio un agónico triunfo a Real Madrid ante Celta

El uruguayo Federico Valverde le dio este viernes un agónico triunfo a Real Madrid en el estadio Balaídos ante el local, Celta de Vigo, por la fecha 26 de LaLiga 2025/2026.

La suerte, una vez más, estuvo del lado del Merengue. Porque el disparo desde fuera del área de Valverde se desvió mucho en un defensor y dejó totalmente fuera de juego al arquero.

Pero no solo por eso, sino porque minutos antes, el recién ingresado Iago Aspas había construido un jugadón desde el centro del área hacia la izquierda, dejando atrás a todos y, mano a mano ante Courtois, definió cruzado, con gran calidad. El balón pegó en el medio del poste.

En definitiva, un Real Madrid que sufrió el encuentro, encontró un golpe de fortuna que le permitió sumar tres puntos y cortar la mala racha.

Un trámite cambiante

Celta tuvo la primera chance de gol, cuando a los cinco minutos Borja Iglesias recibió a la altura de la medialuna y sacó un buen disparo, bajo, que Thibaut Courtois atajó con mucho esfuerzo.

El dominio del conjunto local duró menos de 10 minutos.

A continuación, se desató una ráfaga del Merengue. Primero la tuvo el brasileño Vinicius en una escapada cuando, mano a mano con el arquero rival, definió cruzado y sutil pero la pelota se estrelló en el poste.

Luego fue el turno del francés Aurelien Tchouameni, quien tuvo un disparo claro desde adentro del área y el intento se le fue apenas ancho. Segundos después tendría su revancha: jugada preparada a partir de un córner desde la derecha, sacaron corto para Arda Guler y el turco la abrió hacia el sector de la medialuna, donde esperaba el galo, que le pegó de primera y la puso muy cerca del poste izquierdo para desatar el festejo blanco.

Pero este Real Madrid es un equipo intermitente. Allí donde antes hubiera apretado el acelerador para asegurar el triunfo, este viernes se frenó y cortó el asedio sobre el arco rival.

Entonces Celta retomó sus intenciones ofensivas.

Y en la primera que llegó con profundidad, empató el partido.

Largo pelotazo desde el fondo y sobre la izquierda para el sueco Williot Swedberg, quien la llevó dominada hasta la línea de fondo, amagó a hacer el pase y, en cambio, se frenó. Eso le abrió el espacio para ver que Iglesias entraba por el medio y darle una asistencia quirúrgica, que el español no desaprovechó, ante una defensa que durmió la siesta.

El encuentro entró luego en un pozo, que se extendió desde los minutos finales del primer tiempo hasta bien entrada la segunda parte. Durante todo ese tiempo, la única acción que rompió la monotonía no fue una jugada de gol, sino un posible penal cometido de manera insólita por Iglesias, que le pegó una especie de puñetazo a la pelota adentro de su área.

Al hombre de Celta lo salvó la revisión del VAR, que detectó una imperceptible falta ofensiva antes de su mano flagrante.

Luego llegarían el tiro en el poste de Aspas y el afortunado tanto de Valverde.