¿Cubarsí, Pedri, Raphinha o Lamine Yamal? Quién es la figura del Barcelona campeón de LaLiga

Fermín en las celebraciones del título de LaLiga con Lamine Yamal. EPA

El Barcelona campeón de LaLiga 2025/2026 fue muy diferente al monarca de la temporada pasada. Ya no dependió únicamente de un tridente ofensivo devastador ni tanto de las noches inspiradas de una sola estrella. El equipo de Hansi Flick encontró soluciones colectivas, repartió protagonismo y construyó un campeón mucho más equilibrado.

Aun así, entre tantas piezas determinantes, varios nombres sobresalen por encima del resto: Lamine Yamal, Pedri, Fermín López y Pau Cubarsí lideraron distintas áreas de un Barcelona que volvió a dominar España.

Lamine Yamal, la estrella absoluta del ataque

Si el análisis se reduce únicamente a la producción ofensiva, no hay discusión posible: Lamine Yamal fue el futbolista más determinante de Barcelona. El joven extremo culé no solo mantuvo el nivel mostrado la temporada pasada, sino que logró potenciarlo todavía más. Cerró el curso como máximo goleador y máximo asistidor del equipo, con 24 goles y 17 asistencias, convirtiéndose en el gran líder ofensivo del campeón.

La diferencia respecto al año anterior es que esta vez no estuvo tan bien acompañado por Robert Lewandowski y Raphinha. Ambos bajaron considerablemente su producción, ya sea por lesiones, desgaste físico o irregularidad. Lewandowski tiene en la campaña 18 goles (terminó con 42 en la pasada), mientras que Raphinha suma 19 pese a perderse varios encuentros (34 tantos hizo en la 24/25).

En ese contexto, el peso ofensivo de Lamine fue todavía más grande.

Ferran, Fermín y Rashford: los socios inesperados

Ante la baja de rendimiento de algunas figuras, Barcelona encontró nuevos protagonistas. Ferran Torres firmó la mejor temporada de su carrera, con 21 goles y todavía margen para ampliar la cifra en las últimas jornadas. Su capacidad para aparecer en momentos importantes terminó siendo decisiva.

Pero el gran salto lo dio Fermín López. El mediocampista andaluz no solo aportó 13 goles, sino que además compartió el liderazgo de asistencias del equipo con Lamine Yamal, ambos con 17. Fermín se convirtió en una pieza imprescindible para Flick gracias a su versatilidad. Brilló como mediapunta, llegó constantemente al área y también respondió jugando como extremo izquierdo durante la lesión de Raphinha. Otro refuerzo clave fue Marcus Rashford. El inglés aportó 14 goles y le dio profundidad a un ataque que necesitó alternativas durante gran parte de la temporada.

Pedri, el verdadero motor del campeón

Más allá de los números ofensivos, probablemente ningún jugador explicó tanto el funcionamiento de Barcelona como Pedri, el eje del equipo culé. El mediocampista canario terminó la temporada con apenas dos goles y 11 asistencias, cifras que quedan muy lejos de representar su verdadera influencia en el juego. En la era Flick, Pedri retrasó su posición y se convirtió en el gran organizador del equipo. Fue el encargado de manejar los tiempos, conectar líneas, liderar la presión y sostener la salida desde atrás. Además, mostró una evolución defensiva notable. No solo fue clave con balón, sino también uno de los mejores recuperadores del campeonato. Barcelona encontró en él a su verdadero equilibrio futbolístico.

Cubarsí y la consolidación de la nueva defensa

En defensa, el gran líder fue Pau Cubarsí, más ante la salida de Iñigo Martínez. El joven central español asumió responsabilidades propias de un veterano y terminó consolidándose como la referencia de la zaga azulgrana. Más allá de la expulsión sufrida en cuartos Champions League, su temporada fue sobresaliente. Cubarsí terminó además como el futbolista con más pases completados de toda LaLiga, con 2.768, reflejando la importancia que tuvo en la construcción del juego desde el fondo. A su lado apareció también un enorme trabajo de Eric García, el comodín más útil del plantel. Como central, lateral o mediocampista defensivo, siempre rindió. La otra gran sorpresa fue Gerard Martín. Flick lo reconvirtió de lateral izquierdo a central y el joven respondió con personalidad en medio de la irregularidad de Ronald Araújo y la larga ausencia de Andreas Christensen.

Joan García y la tranquilidad bajo los tres palos

Otro nombre fundamental en el título fue Joan García. El arquero, fichado desde Espanyol por 30 millones de euros, tuvo la difícil misión de reemplazar la ausencia de Marc-André ter Stegen y terminó superando ampliamente las expectativas. Con grandes actuaciones en partidos decisivos, Joan logró darle seguridad a una defensa que atravesó varios problemas físicos durante el año.

Un campeón más colectivo que individual

El Barcelona de Flick no tuvo una única figura dominante como en otras temporadas. Fue un campeón mucho más coral, construido desde distintos sectores del campo y con varios futbolistas asumiendo responsabilidades. Sin embargo, si hubiera que elegir un podio definitivo, los tres nombres más determinantes de la temporada parecen claros: Lamine Yamal, Pedri y Fermín López. Detrás de ellos aparecen otros actores fundamentales como Cubarsí, Ferran Torres, Eric García y Joan García, piezas imprescindibles para explicar por qué el Barcelona volvió a reinar en España.