Fernando Torres acaba sequía con un centenario memorable

MADRID -- Centenario al fin. Fernando Torres marcó el gol que perseguía desde finales de septiembre, el número ‘100’ con la camiseta del Atlético de Madrid. Fue un momento cargado de simbolismo. En el último suspiro de un encuentro en que el conjunto rojiblanco tuvo que remar a contracorriente para reponerse a un 0-1 en contra y dar la vuelta al marcador, el madrileño puso el 3-1 definitivo en una jugada que recordaba sus mejores años.

Vietto recibió un balón de la segunda línea y emprendió la carrera por la banda izquierda casi hasta llegar a la línea de fondo para enviar un centro al área donde Fernando, que no le había quitado la vista de encima, se había colocado de tal manera en que con un movimiento pudiera quitarse al portero y empujar el balón hasta la red. Estalló la locura en el Calderón, que llevaba semanas reclamando más tiempo de vida a la carrera como rojiblanco de su último símbolo.

En el campo, Torres se encontró con una sorpresa: sus compañeros le tenían lista, desde hacía meses, una camiseta con el dorsal 100 mientras Simeone, hoy jefe y antiguo compañero, celebraba con la misma energía que los más de 40,000 asistentes al encuentro.

El Niño no cabía en sí de emoción y en cuanto terminó el encuentro buscó entre los espectadores a Manuel Briñas, responsable de la cantera en sus inicios, para entregarle la camiseta que había utilizado durante el partido.

"Ha sido un cúmulo de detalles muy emocionantes, sobre todo dedicarle ese gol a Manuel, sin duda el máximo responsable de que yo esté aquí hoy. Con 10 años me dijo que veía algo y 20 años después estoy marcando cien goles. Estoy seguro que el se siente orgulloso de todos y no hay nadie que pueda tener esa camiseta con más cariño que él", señaló Fernando Torres al término del encuentro.

TODO COMENZÓ CON UNA ILUSIÓN

Han pasado casi tres lustros desde que el atacante, entonces un adolescente de 17 años, marcara su primer gol como rojiblanco.

Fue el 3 de junio de 2001, en un encuentro ante el Albacete, una semana después de su debut. Entonces el Atlético atravesaba uno de los peores momentos de su historia. Un año antes, el equipo había bajado a la Segunda División. El Niño se ganó en ese momento un lugar permanente en el primer equipo y durante las seis temporadas siguientes, la grada lo vio transformarse de la ‘promesa’ de la cantera, al gran mito que en 2007 se marchó de casa rumbo a Liverpool.

En esa primera etapa en el Atlético de Madrid, Torres dejó un saldo de 91 tantos. Siete años después, regresó a cerrar la cuenta. Y le ha costado. A los 32 años y más cerca del ocaso, Torres ha tardado 60 partidos en marcar esos nueve goles que le faltaban para el centenario. El de este sábado ante el Eibar fue apenas su tercer anotación en lo que va de la campaña y el primero en seis meses, algo que empezaba a jugar en su contra, pues en plena sequía goleadora del ataque rojiblanco y con el futuro más incierto que nunca, el atacante necesitaba sacar la casta y contribuir a la causa con goles.

Torres, sin embargo, asegura que no se desesperó, pues más allá de “individualizar”, él se conformaba con que el equipo siguiera ganando y, por tanto, con opciones de seguir vivo en la lucha por la Liga. “No lo consideraba algo importante (la sequía). Consideraba importante hacer goles para el equipo.

Afortunadamente no lo ha notado; Griezmann ha estado a un nivel altísimo, la gente de segunda línea está marcando goles y estamos ganando partidos”, destacó Torres. El delantero, que pertenece al Milan, sabe que el tiempo se le acaba.

Su periodo de cesión concluye en junio y no quiere marcharse de casa sin ganar al menos un título.

"Es a nivel personal. Lo dije cuando llegué y ese es también mi futuro; ganar un título. Para llegar a eso volvemos al ‘partido a partido’. Hay que ganar el domingo con un ojo en los rivales que alguno se puede dejar un punto y cuando tengamos enfrentamientos directos tenemos buscar mantener el ritmo y sobrepasar la clasificación. Pero la verdad es que el único futuro real que hay es el partido del domingo", explicó Fernando Torres.

Y es que por mucho que la afición reclame el fichaje del héroe de por vida, de ser posible, el jugador sabe que la directiva tiene el ojo puesto en jugadores más jóvenes y de más garantía de cara a gol.

Que si hay que apostar por un viejo conocido, será Diego Costa, actualmente en el Chelsea. De ahí que las palabras de Fernando Torres, en particular, las que se refieren a su futuro, empiecen a sonar a despedida.

"Son circunstancias que se han dado forzadas por la sanción de FIFA, pero gracias a dios el club va a poder fichar y todo vuelve a la normalidad, de alguna manera esas circunstancias hicieron que se aceleraran cosas que normalmente se dejan para final de temporada y ha podido haber unas semanas en que lo realmente importante se ha olvidado un poco. Creo que entre todos lo hemos reconducido, se ha visto la reacción de la gente, que no hay ninguna fisura, y que dejamos estas cosas para final de temporada porque no son importantes", dijo Torres