Arsenal vacío de amenazas busca sorprender en el Camp Nou

Las cantidades que se manejan, para una relación que sería de tres años entre Huawei y Leo Messi, alcanzarían los casi 20 mdd. Getty Images

BARCELONA -- El Arsenal de Arsene Wenger se presenta este miércoles en el Camp Nou en la peor de las situaciones que pudiera imaginar. Una victoria y un empate vino a defender el equipo inglés en sus dos anteriores visitas. Ahora toca milagro.

Un milagro, remontar el 0-2 de la ida, que no se contempla posible alrededor del Camp Nou, por más que desde el Barcelona la cautela se imponga como discurso oficial.

"Ya ganó al Bayern en Múnich y estuvo cerca de remontar una eliminatoria perdida", se recuerda para dar empaque al partido y al rival. Wenger, derrumbado tras la eliminación en la FA Cup a manos del Watford, aseguró que su equipo acudirá al encuentro con el ánimo "de 'hacer lo posible y lo imposible" por levantar el marcador y se entiende que la desesperada situación que atraviesa el Arsenal lo convierte "en especialmente peligroso" de acuerdo al discurso que se ofrece desde el vestuario azulgrana.

Desde que comenzó el mes de febrero los Gunners apenas han sido capaces de ganar un partido de los siete disputados y sumando un triste empate en tres jornadas de Premier han pasado de mirar al Leicester a sufrir por el West Ham, al que visitará en tres semanas en un final de Liga que les enfrentará también al Manchester City.

El Arsenal se agarra a la quimera de romper una racha de invicto que acompaña al Barcelona desde octubre de 2015 y que suma ya 37 partidos, acercándose a los 40 del Nottingham Forest y con los 42 del Milan o los 43 de la Juventus apareciendo en un escenario en el que apenas nadie presta atención al equipo de Wenger. Tal es la confianza azulgrana que Piqué se permitió el lujo de forzar una amonestación en Londres que le supone sanción y le aparta del duelo de este miércoles, en el que, se supone, Mathieu acompañará a Mascherano en el centro de la zaga en un once que, con Ter Stegen en la portería, se adivina de gala.

El Barcelona al que nada le parece vetado, perseguidor de todas las marcas, tiene la posibilidad de sumar ante el Arsenal su décima victoria consecutiva en casa en Champions League. Desde que el 1 de abril de 2014, en los cuartos de final de la temporada 2013-14 el Atlético de Madrid igualase en el Camp Nou, todos los demás choques de competición europea disputados en Barcelona los ha ganado el equipo de Luis Enrique.

Pocas veces se ha contemplado en unos octavos de final de Champions tal favoritismo. Para el Arsenal la misión tiene consideración de milagro; para el Barça, un simple trámite en su búsqueda de la leyenda.