El sorprendente Getafe desafía al Barça de Setién

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Barcelona, Setién y el delantero que urge (3:37)

El club blaugrana no puede apostar por una gran contratación tras la ausencia de Dembelé y el cierre de la temporada parece más que difícil. (3:37)

BARCELONA -- Ganar, gustar, seguir creciendo… Y presionar al Real Madrid. Cuatro en uno. Los cuatro objetivos marcados en la agenda del Barcelona, que este sábado recibe al Getafe en plena cuenta atrás hacia el Clásico en un partido especial.

No por la entidad del rival, que también, sino, más aún por el enfrentamiento de dos formas antagónicas de entender el fútbol a ojos de cualquiera. Al mando de dos enemigos disimulados aunque este viernes durante su rueda de prensa Quique Setién se negase a alimentar la polémica con Bordalás, Barça y Getafe encaran un choque de especiales características y en el que mientras el equipo madrileño, que suma cuatro empates y cuatro derrotas en el Camp Nou, aspira a confirmar una tercera plaza que a cada día que pasa es menos sorprendente, para el campeón supone una prueba especial, enfrentado como se supone a un rival cuidadosamente preparado y que amenaza especialmente el crecimiento que se proclama alrededor del equipo azulgrana.

Sin Lenglet, sancionado, con Umtiti dolorido en la rodilla, aunque su entrenador anunciase que estará en condiciones, Semedo recuperado de la amigdalitis y Piqué de regreso (además del portero Neto, ya recuperado), la principal novedad en el Barça la personaliza el delantero Rey Manaj, primer futbolista albanés en la historia del club azulgrana y que tres semanas después de ser fichado para el Barcelona B entró por sorpresa en la lista de convocados… Justo cuando en el Camp Nou se trabaja en el fichaje de un sustituto de urgencia para Dembélé.

El equipo azulgrana sabe innegociable la victoria para presionar al Real Madrid, que cerrará la jornada el domingo ante el Celta, y a dos fechas de enfrentarse cara a cara en un Clásico que se sospecha puede ser trascendental en la suerte final del campeonato, por más que Setién asegurase que no será, todavía decisivo.

Antes, este sábado, el Getafe de Bordalás examinará la anunciada mejoría de un Barça tan pendiente del juego como colgado del marcador.