Cartas desde Barcelona: La crisis de esta semana, pero explosiva

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Las molestias que podría tener el Barcelona con sus jugadores (2:59)

El equipo azulgrana se vio envuelto en un escándalo de redes sociales sobre sí contrato a una empresa para crear estados de opinión. (2:59)

BARCELONA -- Gerardo Martino, hoy seleccionador de México y entrenador del Barcelona durante la temporada 2013-14, sentenció que el club azulgrana vive constantemente entre la tempestad. “Aquí parece que exista la necesidad de crear una crisis semanal”, aseveró el técnico argentino, alucinado por el entorno de un Barça que, efectivamente, sobrevive a sus propias miserias de una manera tan difícil de entender como de indiscutible precisión.

Se ha puesto en el plano al mismísimo Leo Messi, el santo grial del barcelonismo, el personaje que ha liderado, y mantenido incluso, al club durante la última década, y al que, de pronto, se descubre señalado por perfiles en las redes sociales creados por una empresa contratada por el propio Barcelona. Se puede entender una locura... Que no lo es tanto cuando se recuerda que allá por 2013 el entonces presidente Sandro Rosell encargó una encuesta entre los socios una de cuyas preguntas hacía referencia a la estima de los asociados por el crack argentino.

Nada es nuevo en el universo del Barça y todo es cíclico. La crisis, la tormenta, la tempestad, se repite una y otra vez, con cualquier excusa y en cualquier ámbito. Señalada su parcela deportiva por el fiasco que ha supuesto la previsión de la temporada, teniendo apenas 16 fichas del primer equipo en el mes de febrero, se aventura cercano el resurgir de la polémica a cuenta de las obras del Espai Barça y su financiación multimillonaria. Y hasta entonces, esto. Las redes sociales.

Unas redes sociales que los dirigentes del club han querido, se les acusa, controlar y dirigir en su favor, creando perfiles para defender la labor propia y atacando a los rivales... Aunque en una chapuza de imposible explicación (fuera de este club, claro) los ataques se dirigen igualmente a personajes de indiscutible ascendente entre el barcelonismo como lo son Guardiola o Xavi. Y en el no va más Leo Messi. Sí, tal cual.

El escándalo destapado el lunes por el programa ‘La Llotja’ (El Palco) de la Cadena Ser descubre hasta qué punto han tomado protagonismo las redes sociales en el día a día de nuestra sociedad y deja claro que el Barcelona no es ajeno a todo ello. Un ejecutivo del club sentenció al regreso de Arabia Saudí, donde se disputó la Supercopa de España, que fue allí donde Bartomeu tomó la decisión definitiva de despedir a Valverde, alucinado como se quedó al descubrir que la afición local mostraba airadamente su repulsa hacia el entrenador cuando apareció en el marcador electrónico del estadio.

Que los aficionados árabes tuvieran esta imagen de Valverde solo se entendía por el impacto global del club... Y como este impacto global viene favorecido por las redes sociales, la decisión estaba cantada. De hecho, hace ya tiempo que en el club entendían la necesidad de no quedarse al margen de un poder al que algunos despreciaron en el pasado pero al que todos se agarran en el presente.

Lo que hace 35 años era la televisión (“me meo en la prensa si tengo a la televisión de mi parte”, proclamó un alto dirigente del Barcelona en la época) lo son hoy las redes sociales, cuyo poder invisible va mucho más allá de lo que pudiera suponerse. Y desde el club, con una mala praxis evidente, se creó un estado de opinión favorable a los intereses de sus mandatarios y desfavorable hacia otros personajes que ha acabado por explotar al ser descubierto.

No se sabe hasta dónde llegará el escándalo. Hay quien, desde una postura cercana a los mandatarios, pretende minimizarlo dando por buena, de alguna manera, aquella sentencia del Tata Martino pero esta vez la tormenta es de tal magnitud que el propio Bartomeu se sabe acorralado, necesitado de explicarse ante los futbolistas, con Messi al frente, y más que nunca en sus manos para sobrevivir a esta explosión.