Real Madrid se plantea salir del Santiago Bernabéu si se juega a puerta cerrada

MADRID -- La crisis por el COVID-19 ha llevado al Real Madrid a plantearse la posibilidad de jugar sus partidos en la Ciudad Deportiva de Valdebebas una vez se recupere la normalidad en las competiciones, según ha podido confirmar ESPN.

La opción se planteó hace quince días y, como hasta dentro de unos meses parece imposible que se vuelva a jugar con público, es una opción que gusta mucho en la entidad blanca.

Las causas por las que el Real Madrid se plantea el cambio del Bernabéu por el estadio Alfredo Di Stefano de Valdebebas son “de carácter práctico y por seguridad”, según ha sabido ESPN. Por una parte, la comodidad para los jugadores sería mayor, ya que se evitaría un desplazamiento que, aunque corto y en autobus, haría que se eliminara cualquier riesgo de contagio. Por otra parte, la operatividad de la Ciudad Real Madrid, donde los jugadores pasarán gran parte del tiempo, es mucho mejor que la de un estadio que está en pleno proceso de remodelación.

Precisamente las obras que se están desarrollando en el Santiago Bernabéu podrían, incluso, acortarse en cuanto a plazos si el equipo no precisa el uso de las instalaciones. Y es que los trabajos de remodelación del estadio blanco empezaron en 2019 y se estima que hasta 2022 no finalizarán. Por tanto, si de alguna manera se puede acortar el tiempo de construcción, dentro de la dificultad que entraña una obra de esas características en medio de la crisis del coronavirus, sería más que bienvenido.

Además, la plantilla no ve la opción de Alfredo Di Stefano con malos ojos. Para los jugadores supondría la comodidad ya mencionada y no se notaría una sensación de vacío tan grande como la de jugar en un estadio vacío de las dimensiones del Bernabéu. A todo esto hay que añadir que los trabajos de desinfección de Valdebebas han sido satisfactorios y el lugar de entrenamiento del equipo blanco está perfectamente acondicionado y seguro para la práctica de cualquier deporte.

La Ciudad Real Madrid fue puesta en cuarentena tras el positivo por COVID-19 del jugador de baloncesto Trey Thomkins el pasado 12 de marzo. Al compartir las instalaciones ambas plantillas de baloncesto y de fútbol, se tomó la decisión de cerrar el complejo y empezar el confinamiento en casa de todos los trabajadores y familiares que desarrollaban su actividad en Valdebebas cuyas instalaciones, tras más de un mes de trabajos, han vuelto a la normalidad desde hace días.