Clásicos son Clásicos

No veo a Messi jugando para el Barcelona la próxima temporada, probablemente lo vimos jugar su último clásico en casa, sin público y con una derrota dolorosa

“Ningún error o fracaso es tan malo como parar y no intentarlo de nuevo” John Wanamaker.

El Real Madrid se reivindica de la mejor manera. Después de dos derrotas consecutivas donde se cuestionó seriamente a Zidane y al plantel, vence al Barcelona en el Clásico y les da tranquilidad hasta que vuelvan a tropezar.

Fue penal, punto. Que cobren algunos de esos agarrones de camisetas y otros no, es pura interpretación del árbitro. Esa debería ser la polémica, no la falta en sí.

A Zidane lo siguen cuestionando después de ganar once títulos incluyendo la última liga. El Madridista esta feliz con la victoria. No creo que ni uno se conformaba con jugar bien y perder contra su acérrimo rival. El Madrid cumplió, hizo lo que tenía que hacer para ganar. Borrón y cuenta nueva.

En una reciente encuesta votan a Sergio Ramos como el mejor defensor de todos los tiempos, se puede discutir esto, no su liderazgo. Con él en la cancha, el equipo gana más. El Barcelona esta en caída. Tuvo más la pelota y no pudo definir. Koeman le tira toda culpa al árbitro, pero a este equipo se le nota la falta de espíritu de lucha.

Más de 250 millones de euros al banco con Dembélé y Griezmann. Sergio Busquets parece estar cada vez más cerca del retiro. Ansu Fati es muy joven para ponerse el equipo al hombro en un clásico y Messi se quedó sin socios experimentados y con el temperamento adecuado para afrontar estos compromisos.

Zidane juega a ganar. Si gusta bien, al final es lo que quiere el merengue. Superar al Barcelona y sumar títulos. Eso hace, si después quieren argumentar si les gusta cómo juega o no es otro tema. El DT Francés ya debería ser considerado como uno de los mejores técnicos en la historia de uno de los clubes más prestigiosos del mundo.

Del otro lado no veo a Messi jugando para el Barcelona la próxima temporada. Aunque ahora con la dimisión de Bartomeu crece a gotas la esperanza que cambie de pensamiento y se quede. Probablemente lo vimos jugar su último clásico en casa, sin público y con una derrota dolorosa. Un reflejo de lo que es esa institución hoy.