Los excompañeros de Maradona recuerdan sus dos años inolvidables en el Barcelona

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Adiós Diego, hijo pródigo de Argentina. Tlatoani Carrera hace una radiografía de la leyenda (3:17)

Tlatoani Carrera hace un breve recuento de lo que fue Diego Armando Maradona, dentro y fuera de la cancha. (3:17)

BARCELONA -- La muerte de Diego Armando Maradona convulsionó España y devolvió al plano recuerdos de toda índole en Barcelona, donde el Pelusa vivió durante dos años inolvidables, en todos los sentidos, y desde donde sus antiguos compañeros recordaron la figura de un personaje "excepcional" que dentro del vestuario era "un compañero más" y en el césped, con el balón en los pies, "un mago".

"Nunca llegamos a comprender cómo era posible que el Barcelona, un club de tales dimensiones, poderoso económicamente y deportivamente en la élite dejase marchar a Diego”, reveló Josep Moratalla, central de la época y para quien Maradona fue "un futbolista sin igual".

"En Barcelona no supimos aprovecharlo. Le dejamos un poco solo en el campo”, lamentó, en declaraciones a Onda Cero, Bernd Schuster, la otra estrella del equipo en aquel momento y para quien el argentino "era un auténtico líder. Sufrió marcajes y entradas durísimas, pero nunca se escondía, siempre pedía el balón".

"Fue un tipo legal y honorable, protegía a los suyos, a sus compañeros ante quien fuera porque éramos intocables”, resolvió Carrasco, asegurando que en el plano personal "me hizo súperfeliz porque a los compañeros que estuvimos con él nos dejó un recuerdo maravilloso, fiel siempre a su familia futbolística".

"Yo conocí al mejor Diego del mundo, al que levantaba estadios, el que hacía vibrar a la gente, que compartía, era solidario, generoso... Ese es el Maradona que yo recuerdo”, sentenció, apesadumbrado, Julio Alberto, lateral compañero de Maradona y que, como él, también sufrió los estragos de las drogas. "Tuvimos un equipo maravilloso y toda la mala suerte del mundo. Primero la enfermedad, después la lesión... Y después se marchó sin que pudiéramos hacer nada sus compañeros. Te queda la sensación que si se hubiera quedado aquel Barcelona habría hecho historia”, sentenció, en una sensación compartida por otros ex compañeros.

"Diego y Bernd (Schuster) eran los mejores jugadores del mundo en aquel momento... ¡Y estaban juntos en Barcelona! Yo me sentía un privilegiado de compartir vestuario con Maradona porque era cada día una ocasión única de entrenar con él. Y cuando se marchó, aunque ganamos la Liga, me quedó el regusto de pensar qué habría sido capaz de hacer aquel Barça con él en el equipo”, rememoró Ramon Calderé, en un discurso al que se sumó Tente Sánchez, también canterano y para quien el Pelusa "provocó un cambio enorme en todos".

"El campo se llenaba mucho más de lo normal antes de tiempo solo por verle a él en el calentamiento... Y hasta nosotros, sus compañeros, nos quedábamos alucinados viéndole. Mirar como lanzaba el balón hacia el cielo y lo pinchaba al caer, ya dirigido en carrera... Aquello era de locos”, explicó Sánchez, en un recuerdo compartido por otro mediocampista muy destacado del momento, Víctor Múnoz.

"Fue grandioso verlo de primera mano. Tanto en el plano deportivo como en el personal porque era un chico humilde y muy cercano a todos”, convino Víctor mientras Pichi Alonso, delantero de aquella plantilla y hoy reputado analista sentenció que "quizá al final todo le vino grande".

"Se notaba que estaba fuera de su hábitat. Era joven y se veía que no estaba preparado para un salto a Europa de esa consideración. Hay que pensar que no es lo mismo tener 21 años en 1982 que hoy en día y que el futbol y todo lo que lo rodea es muy diferente”, advirtió Pichi, al tiempo que otro de los delanteros del momento, Paco Clos, fue mucho más explícito "es lo mejor que vimos nunca... Pero fue hasta mejor compañero que futbolista y su marcha nos dejó muy contrariados".