El Barcelona B despide a García Pimienta; Rafa Márquez, descartado como sustituto

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Laporta: Hay unidad de criterios con Koeman (0:49)

Durante el anuncio de la continuidad de Ronald Koeman al frente del Barcelona, Joan Laporta reveló que tomaron la decisión tras un periodo de reflexión y análisis. (0:49)

BARCELONA -- El Barcelona dio un auténtico golpe de efecto, por inesperado y sorprendente, al despedir este viernes a Francisco Javier García Pimienta, entrenador del Barcelona B y que el 21 de mayo, tras concluir la temporada, fue confirmado en su puesto de cara al próximo curso. Junto al técnico del filial los responsables deportivos del club azulgrana resolvieron también despedir a Aureli Altimira (responsable del futbol 11 formativo), Àlex García (jefe de captación) y Jordi Roura (secretario técnico del futbol formativo y cuya salida no estaba solventada todavía).

Aunque se especuló la opción de Rafa Márquez, su sustituto en el banquillo del filial, pudo saber ESPN, debería ser Sergi Barjuán, legendario integrante del Dream Team que durante la campaña electoral se posicionó en favor de la candidatura de Joan Laporta y que tras comenzar su carrera de entrenador en el juvenil azulgrana entre 2009 y 2011 dirigió posteriormente a Recreativo de Huelva, Almería, Mallorca y Hangzhou Greentown de China.

Inmediatamente después de conocerse el cese de García Pimienta se especuló con la posibilidad de que Rafa Márquez pudiera ser quien ocupara el cargo. El mexicano, quien el 18 de mayo mantuvo una reunión en la ciudad deportiva del club azulgrana con el vicepresidente Rafa Yuste con vistas a su fichaje como entrenador en el futbol base, no cuenta todavía con la titulación UEFA Pro de entrenador y aunque ese dato no sería impedimento para dirigir en la nueva Primera Federación (sustituta de la 2ªB), en el Barcelona se considera que no tiene la suficiente experiencia para hacerse cargo del equipo, manteniéndose la opción de su entrada como entrenador de un equipo juvenil.

La salida de García Pimienta resultó una auténtica sorpresa en el entorno del Camp Nou, si bien en el seno del club no fue recibido de la misma manera. El entrenador del filial, que condujo las dos últimas temporadas al equipo al play-off de ascenso a 2ªA y este último curso lo hizo con la plantilla más joven de la historia, no contaba con el favor de los nuevos directivos ni de la nueva cúpula deportiva, que de entrada confirmaron su continuidad en base a una cláusula de renovación automática por objetivos cumplidos hasta rectificar su decisión inicial y comunicarle ahora su cese inmediato, por el que deberá ser indemnizado por encima de los 500 mil dólares.

Puesto en el escenario como posible aspirante al banquillo del primer equipo cuando tras el cese de Ernesto Valverde Xavi Hernández rechazó el ofrecimiento de Josep Maria Bartomeu en enero de 2020, García Pimienta fue incluso sondeado para sustituir de urgencia a Quique Setién en el mes de julio, cambio que finalmente no se atrevió a llevar a cabo el ex presidente del Barcelona, confirmándole en el filial para la temporada 2020-21 con una cláusula de renovación automática si se clasificaba para el play-off de ascenso a 2ªA, en la que en el mismo mes de julio perdió la final frente al Sabadell.

PÉRDIDA DE CONFIANZA

Conseguido este objetivo de mínimos y tras ser derrotado su equipo por el UCAM Murcia en la tanda de penaltis de la semifinal del play-off, el Barcelona comunicó a sus representantes que el contrato quedaba renovado hasta 2022 en base a la cláusula especificada... Pero tres semanas después y en la profunda remodelación que Joan Laporta quiere llevar a cabo en el futbol base su nombre fue uno de los primeros en aparecer en la lista de despidos.

Las razones de la salida de García Pimienta se centran en la pérdida de confianza por parte de los dirigentes del club, tras quedarse durante dos temporadas consecutivas sin conseguir el ascenso a 2ªA a pesar de tener el presupuesto más alto de 2ªB y conviniendo la decepción que ello provocó en unos jugadores que habrían dejado de creer en él como en el pasado. Ello unido a un salario superior al millón de dólares y que se entiende desorbitado en la tercera categoría del futbol español.