Barça repite lamentable imagen y paga con un nuevo tropiezo en LaLiga, esta vez ante el Rayo Vallecano

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Falcao descaderó a Piqué y metió un golazo ante Barcelona (1:09)

El delantero del Rayo hizo pasar de largo al defensor y la colocó contra el palo. (1:09)

Vallecas volvió a dejar en evidencia al Barcelona. Sin plan, sin ritmo, sin ambición y sin grandeza, el equipo de Ronald Koeman repitió una imagen lamentable y la pagó con un tropiezo. Otro desastroso y que le deja en una posición muy debilitada en LaLiga, sumando su tercera derrota en 10 jornadas de las que solo ha sido capaz de ganar cuatro, menos de la mitad en un inicio de campeonato de pesadilla.

Sigue firme, asegura, Koeman en el banquillo pero empieza a adivinarse que su continuidad está cada vez más en entredicho. Agarrado a la confianza que le transmitió Joan Laporta, el técnico no encuentra la tecla para despertar a un equipo deprimido y al que un Rayo atrevido dejó en evidencia de mala manera.

Lo hizo de principio a fin, presionando, peleando, corriendo y combinando. Ya fuera en corto o en largo siempre mostró el conjunto madrileño más empaque que un Barça en el que apenas sobresalió Nico González, que ocupó el puesto de Gavi en el once inicial y cuya calidad, sobrada, destacó entre la mediocridad general.

Fue Coutinho una sombra, perdiendo hasta 10 balones en una primera mitad horrible y marchándose sustituido a los 75 minutos sin haber dado señales de vida en el terreno de juego. Fue una calamidad Gerard Piqué, señalado de mala manera en el gol de Falcao, que le quebró como si fuera un juvenil. Fue una sombra Sergiño Dest, atolondrado en la banda y fallón, otra vez, de un gol cantado que remató a las nubes. Fue... todo, prácticamente, en el Barça rozó la ridiculez.

Tanto como Ter Stegen, que por sexta vez esta temporada encajó gol en el primer remate entre palos del equipo rival. Si es cierto que el remate cruzado y raso de Falcao fue excelente, también lo es que el portero alemán volvió a pecar de lentitud en reaccionar. Y lo que hicieron Bayern, Granada, Benfica, Getafe, Valencia o Real Madrid lo repitió el Rayo Vallecano: marcar en su primer disparo a portería.

Tan atrapado en la desgracia transita este Barça que hasta Memphis Depay falló un penalti, atajado de manera excepcional por Dimitrievski ya avanzada la segunda mitad y cuando el desespero azulgrana alcanzaba cotas inexplicables. Tan inexplicable como fue que Koeman decidiera sacar del campo a Nico en la parte final para dar entrada a Luuk de Jong en su último intento por evitar el desastre.

El Barcelona, que había ganado consecutivamente los últimos 14 partidos disputados frente al Rayo, perdió de mala manera en Vallecas. Tal como la última vez, el siete de diciembre de 2002 (1-0) y dos meses antes de que el entonces entrenador Louis van Gaal fuera despedido.

Habrá que ver cuál es el futuro que le aguarda a Koeman después del desastre de esta jornada.