Con un hombre menos, PSG se quedó con el encuentro ante Le Havre

El gol tranquilizador de Kylian Mbappe en la primera parte y la inspiración del meta español Arnau Tenas, impulsado al terreno de juego por la expulsión de Ginaluigi Donnarumma, aplacaron el incendio al que pronto se vio sometido el París Saint Germain que tuvo que afrontar en inferioridad su visita a Le Havre.

Con el lastre europeo y la necesidad de una actuación convincente tras el empate en París ante Newcastle que deja en el aire su futuro continental, afrontó el choque el cuadro de Luis Enrique que al final dio un golpe de mano a la Ligue 1 y que ensanchó su ventaja respecto al Niza, derrotado el sábado en Nantes.

Salió airoso de la cita del PSG ante un rival que se animó al verse en superioridad a los nueve minutos, cuando una desproporcionada entrada fuera del área de Donnarumma sobre Josue Casimir supuso la tarjeta roja que mandó a los vestuarios precipitadamente al arquero italiano.

Lo cambió todo. Se quedó con diez el cuadro de Luis Enrique que retiró del campo a Bradley Barcola y dio paso al arquero Arnau Tenas que nunca había jugado en la Ligue 1. Además, alentó a Le Havre, un recién ascendido que protagoniza una campaña estupenda y que se agigantó al verse con un jugador más.

Fue atrevido el combinado de Luka Elsner pero a la segunda que tuvo Mbappe, puso por delante a los suyos. Aprovechó los espacios el conjunto visitante y una carrrera por la derecha de Ousmane Dembele acabó con un centro que recogió Kylian Mbappe. Desde la frontal, el astro galo ejecutó un tiro raso, pegado al palo que alcanzó la red y puso por delante al líder.

El gol número 230 con el PSG de Mbappe animó al equipo que cambió de cara para amarrar el triunfo. Entregó la pelota y el porcentaje de posesión a LE Havre que arrinconó al campeón. Josue Casimir pudo empatar al borde del descanso pero no tuvo acierto.

A la contra llegaba el daño del PSG que tiró de velocidad para amenazar a los locales. Además, Le Havre se topó con Arnau Tenas. El arquero español salió al paso para proteger al cuadro de Luis Enrique. Deshizo una oportunidad de Mohamed Bayo y especialmente meritoria fue la que arrebató a Nabil Alioui en el último cuarto de hora.

Se hizo fuerte en defensa el París Saint Germain que ofreció una cara distinta. Solidaria, sólida, fuerte. Y con el partido roto, a ida y vuelta, los resulvió.

Fue en el tramo final cuando Vitinha recibió un balón del uruguayo Manuel Ugarte y, desde la frontal, volvió a superar a Arthur Desmas para cerrar el partido.