Arsenal sigue siendo el favorito al título de la Premier, y estas son las razones

Hubo un momento revelador apenas después del pitazo final de la derrota 2-1 de Arsenal ante Manchester City el domingo, un resultado que dejó al equipo de Mikel Arteta temiendo otra vez no poder sostener el impulso hasta el final en la carrera por el título de la Premier League.

El mediocampista de Arsenal Declan Rice está agachado, reflexionando sobre la derrota, cuando levanta la vista hacia su compañero Martin Ødegaard, sacude la cabeza y dice: “¿Eh? No está terminado”.

La inferencia de ese breve instante es que el capitán Ødegaard había perdido la fe en las aspiraciones al título de su equipo y se lo había transmitido a Rice, quien respondió con un mensaje desafiante: con cinco partidos todavía por jugarse, Arsenal aún puede salir campeón.

En su conferencia de prensa posterior al partido, Arteta reforzó los dichos de Rice al señalar que sus jugadores están “más convencidos” de que pueden ganar la liga tras haber estado tan cerca de conseguir un resultado positivo en el Etihad Stadium.

Y Arsenal estuvo cerca. Un remate de Eberechi Eze que dio en el poste y un cabezazo de Kai Havertz en tiempo de descuento que pasó por encima del travesaño de City fueron ejemplos de los márgenes tan finos que le negaron a Arsenal un empate, o incluso una victoria, que lo habría dejado firmemente en control de la lucha por el título.

Cuando se asentó el polvo tras el partido, la pregunta que sin duda habrá irritado a Arteta y a sus jugadores durante todo el viaje de regreso a Londres fue: “¿Por qué no jugamos así cuando perdimos en casa contra Bournemouth la semana pasada?”.

Esas derrotas consecutivas en la liga ante Bournemouth y City, precedidas por un costoso empate 2-2 ante Wolves, podrían haber arruinado las aspiraciones de Arsenal al título, pero hay aspectos positivos para rescatar del rendimiento en el Etihad y suficientes razones para justificar la afirmación de Rice a Ødegaard de que la pelea por el campeonato realmente “no está terminada”.

Si Arsenal logra repetir la tenacidad, la confianza y la ambición del segundo tiempo que mostró frente a City, la definición del título se extenderá hasta la última jornada de la temporada, porque ahora hay una carrera de goles entre ambos equipos y los Gunners tienen motivos de sobra para ser optimistas respecto de que eso juegue a su favor.

Aunque el equipo de Arteta perdió cuatro de sus últimos seis partidos en todas las competiciones —dos en la liga, uno en la Carabao Cup y uno en la FA Cup—, la derrota ante Bournemouth de la semana pasada fue su primer tropiezo en la Premier League desde enero.

Desde esa caída frente a Manchester United, el rendimiento liguero de Arsenal había estado a la par del de City, hasta las derrotas ante Bournemouth y el equipo de Guardiola. Su racha más larga de triunfos fue de cuatro partidos, la misma que la mejor secuencia de City, y tanto City como Arsenal marcaron 20 goles en sus últimos 10 encuentros de liga.

Así, la máquina de victorias construida por Guardiola en años anteriores, cuando City arrollaba rumbo al título con una seguidilla desenfrenada de triunfos, no luce tan implacable en esta ocasión.

Pese a haber perdido dos y empatado uno de sus últimos tres partidos de liga, Arsenal todavía es líder y solo perderá el primer puesto por diferencia de gol si City gana su partido pendiente como visitante ante Burnley, que lucha por no descender, el miércoles.

Por eso, Rice y Arteta tienen razón al insistir en que la carrera por el título no terminó, pero ahora la presión recae en Arsenal para capitalizar la oportunidad que aún tiene y convertir más goles que City en el tramo final.

Solo tres puntos y un gol separan a ambos tras el resultado del domingo. Cualquier victoria de City en Turf Moor lo dejaría como líder gracias a haber marcado más goles que los Gunners, por lo que la esperanza para Arsenal es que el equipo de Guardiola no gane por una diferencia contundente.

Pero si la brecha de diferencia de gol no supera los tres o cuatro tantos a favor de City después del partido ante Burnley, el calendario restante de Arsenal inclinaría las probabilidades para que el trofeo de la Premier League termine en el Emirates y no en el Etihad el mes próximo.

Los cinco partidos de liga que le quedan a Arsenal son en Londres: tres de local ante Newcastle, Fulham y Burnley, y dos como visitante frente a West Ham y Crystal Palace. City, en cambio, debe viajar para enfrentar a Everton y Bournemouth, además de recibir a Brentford, Palace y Aston Villa en el Etihad.

Todos los partidos restantes de Arsenal son contra equipos de la mitad inferior de la tabla, mientras que cuatro de los compromisos de City son ante rivales que aún pelean por la clasificación a competiciones europeas en la parte alta, por lo que el calendario que enfrenta el equipo de Guardiola es mucho más exigente.

Con ambos equipos en la lucha por el título, no es irreal pensar que los dos ganen sus cinco partidos restantes, pero el fixture de Arsenal parece ofrecer una mayor oportunidad para marcar goles.

Incluso todo podría definirse según cuál de los dos consiga la victoria más amplia frente a Burnley, que tiene el peor registro defensivo de la liga esta temporada, con 67 goles recibidos en 33 partidos hasta el momento.

Así que, para todos aquellos hinchas de Arsenal que ya creen que el título se escapó y que habrá un inevitable paseo triunfal de City hacia la gloria, no bajen la bandera blanca todavía.

La tarea es simple: cinco victorias más y muchos goles.