El argentino se enfrentará al club que le otorgó su primera experiencia en el fútbol europeo durante 10 años con su rival citadino.
Emiliano Martínez fue presentado el domingo como nuevo jugador de Chelsea y su debut en Premier League no tardó en llegar: ocupó el arco Blue ese mismo día, en una victoria por 4-3 ante Brighton. Pero su primera gran prueba llegará el próximo fin de semana, cuando le toque regresar a Emirates Stadium, la que fue su casa durante 10 años, para enfrentarse nada menos que a Arsenal, el club que le abrió las puertas al fútbol europeo.
El camino del Dibu en el norte de Londres no fue en absoluto lineal. Uno de apenas tres futbolistas argentinos en ponerse la camiseta Gunner junto a Fabián Caballero y Nelson Vivas, el final de su experiencia fue glorioso, pero estuvo más atravesada por la incertidumbre, y así la recuerda el propio futbolista en el documental que produjo para Netflix. La relación con los simpatizantes del club también se mantiene tensa en la actualidad.
La promesa con la selección argentina y los préstamos
Arsenal descubrió a quien entonces era conocido como Damián Emiliano Martínez en el Sudamericano Sub 17 de 2009 en Chile, donde José Luis "Tata" Brown lo había designado como el arquero titular de la Selección Argentina de esa categoría. El entonces guardameta de Independiente tuvo una destacada actuación en el torneo, donde la albiceleste alcanzó la final, y el Dibu se lució en la tanda de penales a pesar de finalmente caer por 6-5, donde contuvo dos lanzamientos, uno de ellos de una futura estrella mundial como Philippe Coutinho.
Los emisarios del equipo inglés, encabezados por el histórico ojeador Francis Cagigao, se encontraban presenciando ese torneo y quedaron maravillados con el marplatense, a quien le ofrecieron una prueba en las instalaciones del club ese mismo año. 12 meses después, tras obtener un permiso de trabajo, firmó a cambio de un millón de dólares.
La juventud e inexperiencia de Martínez en el fútbol de primer nivel obligaron a que su debut tardara en llegar, en un período que se caracterizó por largos períodos fuera del plantel Gunner. Empezando en 2012, con un partido como arquero de emergencia de Oxford United en la cuarta división inglesa, el argentino debió salir seis veces a préstamo en un lapso de siete años, tanto en el ascenso de su país adoptivo como una breve experiencia en España con Getafe, mientras buscaba ganar continuidad en el Viejo Continente.
Las constantes crisis de lesiones que transitó el plantel que comandaba Arsène Wenger hicieron que también tuviera algunas oportunidades en el Emirates Stadium, y en 2014 hizo su debut tanto en Premier League como la Champions League. Pero a medida que se sucedieron los años y las cesiones, su camino al primer equipo de Arsenal se hizo menos claro, a medida que guardametas como Emiliano Viviano, David Ospina, Petr Cech y Bernd Leno se fueron incorporando y quedaron por encima de él en la consideración.
La pandemia y el partido que cambió todo para el Dibu Martínez
Incluso tras la salida de Wenger como entrenador en 2018, sus sucesores Unai Emery y Mikel Arteta apenas mantuvieron a Martínez como tercer arquero, reducido a apariciones esporádicas en las copas. Pero eso cambió de manera repentina el 20 de junio de 2020, en medio del regreso a la actividad tras el parate por la pandemia, cuando Leno, el titular habitual, debió salir lesionado durante un encuentro ante Brighton, y el argentino salió a jugar lo que entonces era apenas su octavo encuentro de liga con los Gunners en diez años.
Aquella tarde dio comienzo a un período espectacular para el Dibu. En lo que era una temporada 2019/20 gris para su club, con el despido de Emery y la llegada de Arteta por la mitad, el marplatense se insertó de manera natural en la dinámica del equipo, y su dominio en el aire y salida limpia fueron herramientas cruciales para una levantada que culminó con la consecución de la FA Cup, tras vencer a Chelsea por 2-0 en la final en Wembley.
El rol protagónico que tomó en la copa inglesa fue toda una revancha para "Emi" después de una década en los márgenes, como lo reflejó en la imagen de la videollamada con su familia entre lágrimas, sentado sobre el césped de la Catedral, con la medalla colgando de su cuello. Tras tanto tiempo fuera de su país y lejos de su familia, por fin tuvo la consagración que buscaba.
Incertidumbre, salida... y animosidad con Arsenal
Los 23 partidos que acumuló en ese curso le otorgaron una regularidad que nunca había gozado antes y lo ubicó en el mapa como uno de los jugadores en ascenso del fútbol europeo. Pero el regreso de Leno de su lesión dejó a Arteta en una posición incómoda, en la que debía optar entre el que fue el arquero titular durante los dos años previos o uno que tuvo un nivel superlativo durante tres meses.
El entrenador español, en ese sentido, le expresó al Dibu que su intención era que tanto él como el alemán pelearan por el lugar durante la próxima temporada. El argentino, en busca de sostener la regularidad a la que se acostumbró, respondió que prefería salir a un lugar donde fuera el titular indiscutido. La solución llegó en forma de un pase a Aston Villa, que el año anterior había evitado el descenso dramáticamente, por 20 millones de libras.
“No quise esperar hasta la noche del viernes para saber si iba a jugar contra Fulham [el primer partido de la Premier League 2020/21]. Así que le escribí a Arteta para decirle que Aston Villa me quiere, y que por favor me ayude y me deje ir”, reflexionó Martínez poco después sobre su decisión, que con los años fue reivindicada, dado que le abrió las puertas a la Selección Argentina y al período más exitoso de la historia de la mayor, en el que fue protagonista excluyente de la obtención de dos Copas América y el Mundial 2022. Su paso por el conjunto de Birmingham también fue un éxito, coronado con campañas de Champions League y el título de la Europa League la pasada temporada.
Esas declaraciones, no obstante, no calaron bien en los simpatizantes Gunners, que en cada vez que los volvió a visitar a Emirates le hicieron saber su disgusto con cánticos como "sos un Aaron Ramsdale de mierda", en referencia a otro arquero que llegó tras su salida. En otras ocasiones, como la derrota por 4-1 del 30 de diciembre del año pasado, llegó incluso a tener fuertes intercambios de palabras con los hinchas en la tribuna. Los habituales "juegos" mentales del Dibu hacia sus rivales no hicieron más que intensificar ese sentimiento.
Aún así, con respecto al club en sí y sus protagonistas, Martínez dejó en claro que el recuerdo es más que cálido en 2024: “Todavía amo al club, tengo amigos ahí. Cuando pasás 10 años de tu vida ahí... llegué como un chico joven y me fui como un hombre. Siempre amé a este club y siempre lo voy a amar".
Hoy, no obstante, le toca representar la camiseta de Chelsea, un lugar donde Arsenal no suele recibir demasiado amor. Y sus hinchas esperarán que canalice ese sentimiento en más fastidio y animosidad hacia sus adversarios para sacar un triunfo que lo encariñe con los Blues desde sus primeros días.
