El verano de Manchester United no fue lo suficientemente bueno para un club de su tamaño y ambición

La fe empieza donde acaba la razón. Llegas al límite de tu cuerda racional, y entonces pegas el gran salto. No necesariamente es algo malo: La fe es clave en el deporte. La historia está repleta de anécdotas de aquellos que creyeron en sí mismos para lograr grandes cosas. Y hay una gran cantidad de creativos que fueron recompensados tras desafiar la sabiduría convencional y la opinión generalizada para hacer las cosas de manera diferente, ya sea en términos de innovación táctica o captación de talento.

Pero apoyarse más en la fe que en la razón también puede ser muy engañoso. Y la campaña de Manchester United en el mercado de verano requiere un salto de fe, porque la razón y las pruebas no te van a convencer. No si pretendes vislumbrar alguna clase de crecimiento a mediano plazo.

Pero antes, ocupémonos de los aspectos del verano de United que no requieren un salto de fe.

Puede que Aaron Wan-Bissaka solamente tenga una temporada de experiencia como titular en la Premier League, pero durante el último año ha hecho más que suficiente para demostrar que merece jugar en este nivel. Y si a eso le sumas el hecho de que tiene 21 años, significa que, o bien amortizarán su valor durante el transcurso de una década de servicio, o, si no sale bueno, recuperarán buena parte del dinero gracias al hambre insaciable de los equipos de mitad de tabla de la Premier League de futbolistas ingleses competentes.

La renovación del contrato de Marcus Rashford tampoco genera dudas. Es cierto que un supuesto salario de £200.000 libras por semana es una suma considerable, pero un delantero de calidad y edad (21) comparables probablemente habría costado algo así en términos de salario, además de una enorme cifra de compra. Además, es mancuniano, es simpático, es un buen profesional y es un producto del club, lo cual también suma en términos de marketing y "los valores del club".

A £80 millones, Harry Maguire se pasa un poco, pero sigue siendo un riesgo calculado para un club con el poderío financiero de Manchester United. Hay suficiente cuerpo de trabajo para sugerir que, en el peor de los casos, será una mejoría con respecto a los jugadores a los que está reemplazando. Esta temporada cumple 27 años, así que no tiene mucho valor de reventa, pero en el mejor de los casos será uno de los centrales más destacados de la liga durante unos seis años.

De aquí en más, la aguja en el reloj de la razón/fe apunta más hacia la categoría de la fe.

Daniel James ha entusiasmado a muchos y él también parece ser un chico muy simpático. Con un valor de £15 millones (más posibles bonificaciones) tampoco fue demasiado costosa su compra a Swansea. Pero cumple 22 años en noviembre y debutó en la liga hace apenas un año. Compáralo con otro extremo galés, Ben Woodburn de Liverpool, y notarás que tiene cuatro partidos internacionales contra 10 de Woodburn. Cabe destacar que Woodburn es casi dos años menor y jugará en la League One esta temporada.

Puede que en la Asociación de Fútbol de Gales sean todos ingenuos. Puede que James se haya desarrollado más tarde. Puede que los entrenadores y los cazatalentos lo hayan pasado por alto. Puede que United haya descubierto algo más que ese gol increíble que se hizo viral el año pasado, pero no se puede negar que es raro que los jugadores de ese valor y con ese currículo tengan un impacto duradero en Old Trafford. Nuevamente, hace falta un salto de fe en la captación de talento de James y United para pensar que no se convertirá en un David Bellion galés.

El nuevo contrato de David De Gea - aparentemente acordado, pero todavía sin firmar - es un salto de fe de cualquier manera. Si el club cierra en £110 millones en los próximos seis años, el salto de fe es que creen que el verdadero De Gea es el de hace dos años, no el de la temporada pasada (que estuvo deslucido, teniendo en cuenta su nivel). Como sea que lo quieras ver, es un salario enorme, sobre todo porque no parece que los otros grandotes de Europa estuviesen tocando su puerta: La mayoría de los clubes está bien armado en esa zona.

(Por supuesto, si hay una razón más siniestra por la que todavía no ha firmado, como por ejemplo porque espera más dinero en su contrato, entonces esto es más preocupante, pero, a decir verdad, el mal manejo del contrato de De Gea al permitir que se dilate tanto va más allá del verano).

Volvamos un poco atrás, al nombramiento del entrenador.

Como entrenador interino para limpiar el lío después de José Mourinho, Ole Gunnar Solskjaer estaba bien. Pero tal como lo sugiere el Luck Index de ESPN, darle un contrato permanente (por tres años) en abril, cuando podrían haber esperado unos meses más para ver cómo funcionaba (y decidir si había mejores opciones) fue otro salto masivo de fe.

¿Y qué hay del frente y la decisión de dejar ir a Romelu Lukaku sin un reemplazo y hacerlo al final de la ventana de pases en Inglaterra? United tiene cinco delanteros en su plantel, algo que en los papeles suena suficiente, hasta que te acuerdas de que uno de ellos (Rashford) no ha abierto más de 36 partidos en todas las competencias o anotado más de 13 goles. Otro (Anthony Martial) cumple una doble función como lateral y ha abierto menos de la mitad de los partidos de liga de United en las últimas tres temporadas. Después está Alexis Sánchez, quien viene de una Copa América, anotó sólo dos veces en todas las competencias el año pasado y en general ha sido un fiasco desde que se trasladó a Old Trafford.

Las otras dos opciones en la delantera de United, Tahith Chong y Mason Greenwood, tienen 19 y 17 años respectivamente, y sólo han tenido ocho apariciones, han abierto un partido y no han sumado goles entre los dos entrando en esta temporada.

Hay muchos saltos de fe aquí. Tienes que creer que Rashford y/o Martial pueden duplicar su productividad de la noche a la mañana. Tienes que estar seguro de que Sánchez recuperará su toque (algo realmente muy poco probable) y tienes que creer que Greenwood y/o Chong van a poder dar un paso al frente.

(Greenwood, especialmente, es un prospecto que promete, pero apenas cumplirá 18 esta temporada. La razón y la historia sugieren que los futbolistas de 18 años por lo general no logran contribuir demasiado, incluso cuando hablamos de grandes estrellas. Lionel Messi tuvo 25 apariciones y ocho goles cuando cumplió 18. Cristiano Ronaldo acumuló 31 y 5. Está bien, hay jugadores que han florecido a edades tempranas -- Michael Owen, Kylian Mbappe, Neymar - pero son la excepción. ¿Estás seguro de que quieres dar ese gran salto de fe por Greenwood?).

Quizá el mayor salto de fe esté en el mediocampo.

Comparado con un año antes, United perdió a Marouane Fellaini y Ander Herrera este verano y ninguno fue reemplazado. En vez de eso, tu salto de fe será que Scott McTominay - que tiene 22 años y sólo abrió nueve partidos de liga la temporada pasada en un equipo promedio para los estándares de United - florecerá o, si eso no sucede, que el hombre de 31 años Nemanja Matic, cuyos números cayeron en picada la temporada pasada, pueda dar vuelta las cosas. O que Fred, quien tuvo dificultades en su primera temporada en Old Trafford y abrió apenas 10 de 29 partidos con Solskjaer al mando, vuelva a ser el jugador que fue en Ucrania. O que Andreas Pereira, ahora en su sexta temporada en el club (tiene siete aperturas de liga) de repente, a los 23, suba al siguiente nivel.

(Notarás en este punto que no he mencionado al jugador más caro de este equipo, un tal Paul Pogba. Tengo fe, al igual que el club, de que no se marchará entre ahora y el final de la ventana de pases española y que tendrá una temporada fuerte y productiva. Muchos no lo creen).

No hay nada malo con tener fe. Se relaciona con la confianza. Las personas que toman las decisiones en el club, desde Ed Woodward hasta Solskjaer, el entrenador asistente, Mike Phelan, los scouts y demás entrenadores, ven a estos muchachos todos los días y se dedican a esto. Si confías en ellos lo suficiente como para dar ese salto de fe, entonces genial. Quizá puedan ser revindicados.

Cuando hablamos de razones, esa es otra cuestión. La razón, cuando tienes los recursos de United, hubiese sugerido un camino diferente, uno con menos saltos de fe y un par de certezas más. Pensando, por supuesto, que las teorías conspirativas no sean ciertas y que el objetivo de Man United sea verdaderamente restaurar el club en un status digno de su historial y logros durante las últimas tres décadas y no sólo pensando en su costado comercial mientras que hacen que la planilla de balances se vea mejor para un potencial comprador que pueda surgir.

De cualquier manera, esta podría terminar siendo una larga temporada en Old Trafford.