Cómo Sterling superó la muerte de su padre y su infancia lejos de su madre para brillar con una 'pistola' en la pierna derecha

Raheem Sterling con Manchester City. Getty Images

Raheem Sterling observaba a los niños caminando con sus padres y sentía celos. Su padre fue asesinado cuando tenía dos años, y poco después, su madre fue emigro a Inglaterra por una vida diferente y mejor en Inglaterra. Él y su hermana se quedaron con su abuela. En la medida de lo posible, estaban contentos con eso.

En Inglaterra, la situación empezó a mejorar. Después de casi tres años, Sterling y su hermana pudieron volver a vivir con su madre en Londres. Marcharse de Jamaica era dejar la vida diaria con amigos, pero también significa estar con su madre. Cualquiera que vea a Sterling desesperando a los defensores, preparando jugadas, marcando goles y levantando títulos no tiene idea de que el niño se despertaba muy temprano para ayudar en el hotel donde trabaja su madre . Corría a hacer las camas, y su hermana iba a limpiar el baño.

El chico comenzó a jugar al futbol y estaba encantado con la posibilidad de jugar en el Arsenal. Sin embargo, no lograba ganarse su lugar en los Gunners. La madre de Sterling sabía que la competencia en el gigante de Londres sería demasiado fuerte y trató de evitar más decepciones en la vida de su hijo. En Queens Park Rangers la situación podría ser diferente e incluso podría hacerse de un lugar y así fue.

Su carrera despegó en el Liverpool. En la tierra de los Beatles, a Sterling lo trataron como si fuera un hijo. Los raros momentos libres los tenía en Londres. Allí se quedó con su familia y se dio cuenta de que sus amigos eran malas compañías. Pero Sterling regresó a entrenar.

Para The Players Tribune, Sterling escribió: “Este fue probablemente el momento más importante de mi vida. Mi objetivo era conseguir un contrato adecuado para que mi madre y mi hermana ya no tuvieran que preocuparse. El día que le compré una casa a mi madre fue probablemente el día más más feliz que he vivido".

De Liverpool al City. Por la Gloria. Sterling se convirtió en jugador de Guardiola y jugador de la Selección de Inglaterra. El rápido futbolista entendió su posición en el balompié mundial y alzó la voz contra el racismo.

Sterling apareció en un entrenamiento con un tatuaje de un arma. Sufrió duras críticas y, en una red social, explicó: “Cuando tenía dos años, mataron a tiros a mi padre. Me prometí a mí mismo que nunca tocaría un arma en mi vida, dispararía con el pie derecho para que tuviera un significado más profundo".