Lazio se metió en la gran final de la Copa Italia después de empatar 1-1 con Atalanta en el choque de vuelta. El local dominó durante casi todo el encuentro, pero se quedó con las manos vacías después de que Edoardo Motta tape cuatro de cinco penales.
El primer tiempo no tuvo paridad más allá de lo que decía el marcador a la hora de irse a los vestuarios. Atalanta dominó por completo el ritmo del juego, tuvo muchas más oportunidades de gol y no hubo paridad en la tenencia.
Sin embargo, el equipo capitalino sostuvo el cero y se fue al entretiempo vivo, aunque con mucho por mejorar de cara al complemento.
El complemento siguió en la misma línea. Lazio no lograba tener la pelota demasiados segundos y, cuando la perdía, tardaba demasiado en recuperarla. Solo las faltas, las infracciones o algún despeje forzado de los centrales Gila y Romagnoli frenaban a los ataques del dueño de casa.
Justamente Alessio Romagnoli fue el que, en el primer tiro al arco de la visita, logró abrir el marcador a los 84'. Todos los méritos de Atalanta parecían no haber servido de nada.
Cuando las caras de los hinchas de Bérgamo mostraban incredulidad y desesperanza llegó el empate. Krstovic asistió a Pasalic para que saque un lindo remate desde la puerta del área y a los 87' llegue la igualdad. El alargue asomaba.
En la prórroga solo un equipo buscó el 2-1 y fue Atalanta. Lazio renunció por completo al ataque y apuntó a estirar la serie hasta los penales. Algo que consiguió después de pasarla mal durante otra media hora.
Una serie de penales de locos entre Atalanta y Lazio
Raspadori abrió la serie con acierto para Atalanta y enseguida falló Nuno Tavares para Lazio. Scamacca y Cataldi también desperdiciaron el suyo en el segundo turno.
Zappacosta no pudo convertir e Isaksen igualó la serie, que estaba 1-1 después de tres penales por lado. En el cuarto orden falló Pasalic para el local y Taylor convirtió para el equipo de la capital.
Atalanta, que había dominado durante todo el encuentro, ya no tenía margen de error. Y llegó De Ketelaere para errar el cuarto consecutivo para el local, que se quedó con las manos vacías y le entregó la clasificación a Lazio.
Edoardo Motta contuvo cuatro penales consecutivos y se convirtió en el villano del equipo de Bérgamo, que ahora deberá cerrar la Serie A de la mejor manera para logar clasificar a Europa League.
El rival de Lazio en la gran final de la Copa Italia
El martes, Inter le ganó 3-2 a Como después de estar 2-0 abajo hasta el minuto 69 y accedió al partido decisivo.
