Fans de Atlas y de otros clubes como Chivas se unieron en una marcha que salió de la Glorieta de La Minerva y que terminó en el Estadio Jalisco; la consigna, justicia por los hechos en Querétaro
MÉXICO -- La Glorieta de La Minerva se pintó de rojinegro por primera ocasión para exigir justicia, después de que este miércoles, miles de aficionados del Atlas junto a seguidores de otros clubes realizaron una marcha por la paz.
A partir de las 17:00 horas, seguidores al Atlas comenzaron a reunirse en las inmediaciones de la Glorieta de La Minerva, para exigir justicia después del brote de violencia sucedido el pasado sábado en la cancha del Estadio Corregidora.
La marcha inició con cerca de mil 500 aficionados, número que fue aumentando conforme inició su recorrido, luego de que se sumaron fans de otros clubes como: América, Chivas, Pumas, León, Cruz Azul y Leones Negros.
Después de dar dos vueltas a la Glorieta de La Minerva, los seguidores al equipo Rojinegro comenzaron su trayecto rumbo al Coloso de la Calzada Independencia, mismo que contó con cerca de 9 kilómetros de recorrido.
Miles marcharon exigiendo justicia, aficionados de Chivas con banderas del Atlas, con mantas con la leyenda: “Hoy no somos ni Chivas ni Atlas, somos Jalisco pidiendo justicia”.
“El 05-03-22 no se olvida”, “La FIFA permite golpear dentro de una cancha, pero no gritar pu...”, “Somos rivales, pero no enemigos”, fueron algunas de las frases que colocaron en las mantas.
La marcha tuvo una duración tres horas, luego de que los seguidores del Atlas recorrieron la Avenida López Mateos, Hidalgo, Jesús García, Avenida Maestros, Fidel Velásquez, para llegar finalmente al Jalisco.
Cerca de las 21:40 horas, arribaron cerca de 3 mil aficionados a las inmediaciones al inmueble, entre bombos, cánticos y mantas de protesta contra la FMF para cerrar la marcha por la paz en compañía de seguidores de otros clubes.
Entre los cánticos de los aficionados se escuchó: “¿Y dónde están los policías que nos iban a cuidar?”, “Mancharon la pelota, mancharon la pelota”, además de cánticos, un minuto de silencio, se rezó un padre nuestro para finalizar en con un abrazo con aficionados de otros clubes.
