Si ‘los entrenadores son hijos de los resultados’, entonces el ‘Tano’ Ortiz debería seguir en el América
Si cada vez que se despide a un técnico se escucha aquella máxima futbolera de que “los entrenadores son hijos de los resultados”, ¿por qué no aplicarla a la inversa en un caso como el de Fernando Ortiz con el América? “El Tano” se ha ganado la continuidad en Coapa gracias a sus buenos resultados que han llevado al América del sótano general al cuarto sitio. No recuerdo transformación semejante en dos meses de trabajo.
Santiago Solari había dejado a este equipo desastrado. Había perdido al grupo, tenía jugadores excluidos y defensivamente eran un desastre. Ortiz entró al quite, ganó seis consecutivos y ahora tiene al América velando armas rumbo a los cuartos de final. Gran mérito. Pase lo que pase en la liguilla, debería continuar.
Ortiz armonizó el vestidor, aprovechó la despresurización que se dejó sentir con la partida de Solari, puso soluciones prácticas (que pudo diagnosticar gracias a que ya vivía el día a día del equipo), y se ganó al grupo. Hay un punto de inflexión en esa comunión con los jugadores, que se remonta al partido contra Necaxa. “El Tano” había pasado por un momento familiar delicado por la muerte de su madre, se quedó con el grupo y sacó la victoria. El festejo aquel día en Aguascalientes asemejaba a la obtención de un boleto a la final. Solari jamás tuvo esa sintonía con los jugadores.
A este América es muy complicado marcarle un gol. En los ocho juegos que ha dirigido Ortiz apenas les han hecho un gol, fue Joaquín Montecinos en su visita a Tijuana. Los demás han sido ceros ante Cruz Azul, Tigres, León, Juárez, Necaxa, Toluca y Chivas. Primera solución, solidez defensiva. No hizo más que aprovechar el talento del plantel que tiene a su disposición, que no era digno de la posición 18 de la general.
En el banquillo del América se han sentado entrenadores como Carlos Reinoso, José Antonio Roca, Miguel Herrera, Jorge Vieira, Miguel Angel “Zurdo” López, Leo Beenhakker o Manuel Lapuente. Hay que tener horas de vuelo, pero también hay que entregar resultados y Fernando Ortiz los ha puesto sobre la mesa durante su interinato como para ganarse el derecho de iniciar el siguiente torneo. Falta la etapa decisiva, pero por el momento el balance es más que favorable.
