El técnico de 36 años cuenta con experiencia en España, Rusia, Grecia, Italia, Suiza y ahora prueba fortuna en el futbol mexicano
SAN LUIS POTOSÍ -- Guillermo Abascal lleva cinco países recorridos en su camino profesional. México es el sexto y el Atlético de San Luis su reto inmediato y en el cual encontró una oportunidad más para mostrar su capacidad, la cual lo ha llevado a trabajar en sitios como Rusia, Grecia, Italia, Suiza y su natal España.
‘Guille’ se sinceró con ESPN y contó cómo se abrió las puertas de muchos sitios cuando aceptó que el jugar futbol no era lo suyo, sino estar del otro lado de la línea de banda, donde se gestionan a los grupos y donde impulsa a los protagonistas del juego a sus 36 años.
Formado como futbolista en La Masía del Barcelona, así como en el Sevilla, confirmó que sin duda ser técnico estaba en su destino. A miles de kilómetros de su país, se siente cerca al estar cobijado por una institución como el Atlético de Madrid.
“Soy una persona inquieta. Cuando estaba en el Barcelona en el 2002, me enfrenté a una situación muy profesional siendo muy pequeño y cuando lo dejo, hay un impasse de uno o dos años, pero me doy cuenta de que el futbol me apasiona y me di cuenta de que tenía que ir del otro lado”, admitió Abascal a ESPN.
“Lo que sí es que estas vueltas que ha dado la vida, me han dado oportunidad de conocer lo que he conocido. No es fácil porque quita el confort de estar en un país, pero conoces el mundo, culturas diferentes y ambientes similares porque es futbol, pero lejano porque la cultura te hace entrar de lleno en ese país”, reconoció ‘Guille’ desde San Luis Potosí.
Cada experiencia aportó algo distinto
A sus 36 años tomó el reto de dirigir en México, pero con la experiencia de haberlo hecho en latitudes complejas. En Suiza dirigió al Basilea, uno de los más ganadores del país. En Rusia tuvo al Spartak Moscú y de a poco construyó su estilo y forma, uno que confiesa consiste en palpar al jugador para llevar de la mejor forma el vestidor.
“Estuve en clubes pequeños que luchaban por no descender en Suiza y en clubes grandes como Basilea o Spartak que luchan por títulos. Cada uno ha sido diferente. Me trae a San Luis en un momento donde quería valorar a las personas, el proyecto, el sentimiento de las personas al club y cómo el club ha evolucionado”, sostuvo el timonel ibérico.
“Quería y deseaba llegar a un club que fuese un proyecto serio con gente que lo pueda respaldar. Aquí se me explicó todo cómo era y sin ser un grande de México, tiene las cosas claras”, dijo convencido.
Desde pequeño le gustaba gestionar
Guillermo Abascal se apoyó en La Masía para adelantarse en su formación. Lo que aprendió en los dos años que estuvo en las divisiones inferiores del Barcelona provocó que se adelantara varios procesos. Es por eso que no se intimida por su juventud para dirigir.
“De 12 para 13 años llega un niño y futbolísticamente sale un hombre. El Barca tiene una exigencia tan alta y un nivel de conocimiento de cómo te explican las cosas. Yo veía las ruedas de prensa y no sabía si era el chico o el entrenador. Al final vas a Barca con 13 o 14 años y escuchaba a Jordi Alba y decía, sabe más que el entrenador.
“Luego ves que salen y el primer periodo de adaptación les cuesta mucho, porque parece que vienen de otro planeta. Me ayudó mucho a darle prioridad al balón. Me adelanta mucho el proceso porque en La Masía chicos de 13 años parecen adultos en el futbol. Por eso debutan los Pedri, Gavi, Messi, Fábregas, Piqué, todos estos porque futbolísticamente están por delante”, comartió Abascal.
