América, Chivas, Cruz Azul y una Liga MX que no se cansa de besar sapos

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Pumas y América alistan el Clásico Capitalino (4:02)

Después de 12 jornadas de tortura llega la recompensa con cierres como éste: América, Cruz Azul, Chivas, Atlas y Toluca animando el torneo


LOS ÁNGELES -- La Liga MX tiene una gran virtud: la resiliencia. No se cansa de besar sapos.

Una Liga MX víctima de pésimos y sospechosos arbitrajes, de equipos comparsas, de reglas incoherentes o caducas, de dirigentes momificados, intoxicada con extranjeros de medio pelo, convertida en Jauja para promotores desalmados, dirigentes corruptos, sin ascenso ni descenso,y con parásitos en todos sus niveles...

Y sin embargo, “eppur si muove (y sin embargo, se mueve)”, diría Galileo, atónito ante semejante diagnóstico, casi de autopsia, propio de la extinción de cualquier ser vivo... o tonto.

Porque al final, después de diez o doce jornadas de tortura, llega la recompensa con cierres como éste: América, Cruz Azul, Chivas, Atlas y Toluca animando el torneo, como los equipos con mayores expectativas de aspirar a ser campeones.

Porque sí, porque al final, aún con la insufrible fecha FIFA (Nations League, México vs. Jamaica), que aplaza una semana el suspenso de todos los suspensos, desde el acomodo final rumbo a la Liguilla hasta los estertores desesperados por sumarse como octavo pasajero, aunque nada más sea –generalmente–, para ser un chambelán necesitado más que un animador de la Fiesta Final.

Entendiendo que como toda sociedad de consumo, el futbol se llena de oligarcas y parias. La opulencia recluta planteles competitivos que sólo necesitan de un entrenador avezado y avispado para personificar a un gladiador o a una Cenicienta.

Y la reflexión es inevitable: ¿hasta qué punto deciden equivocarse los dueños de equipos para terminar siendo lastimeras rémoras y comparsas en el torneo, después de tiempos luminosos? Ejemplos puntuales sobran.

1.- Tigres y sus despilfarros millonarios que casi apestan a desfalcos sospechosos. Después de una época floreciente, aburrida pero floreciente con Ricardo Ferretti, decidieron arruinar el proyecto. Hoy, después de 23 torneos de clasificar a liguillas con regularidad e impetuosa ambición, terminan en la fosa común de los apestados.

2.- Pachuca. Bajo la pretenciosa conducción del que se autonombra el directivo que más sabe de futbol en México (Jesús Martínez Patiño), ha perdido hasta el pulso para formar buenos futbolistas, y ha dejado de ser el protagonista de las grandes intrigas extra cancha y de las grandes exhibiciones dentro de ella. Y de eso, tras la salida de Guillermo Almada, se lo agradece el América.

3.- Pumas y Monterrey todavía resuellan, pero dependen de otros, entre ellos un equipo resucitado como Santos, que desde que su oráculo, de voz destemplada y tipluda, entonó “Color Esperanza”, ha conseguido que pase de ser un himno ecológico y casi hippie deje de sonar a utopía y pase ser la banda sonora de su mote de Guerreros.

Pero Pumas y Rayados, con historias respetables en el futbol mexicano, han elegido desde las oficinas, convertirse en enemigos de su propia heráldica. Los universitarios contratan mal, y en sus aulas futboleras hay más porros que jugadores. Los regios, en tanto, siguen dilapidando en cuestionables refuerzos, los frutos generosos de sus ubres: FEMSA (Coca Cola y Oxxo).

Sí, cuando se acercan cierres de torneo como éste, la pregunra es inevitable: ¿por qué semejantes emporios deciden hacer tan mal las cosas? Hasta parecen ser más intencionalmente, más por perversidad que por estulticia.

Sí, hay quienes pueden alegar pobreza, pero a veces es más neuronal que financiera, o casos como el de Necaxa, que cada año hace balances generosos de compra y venta de jugadores, a cuenta de que su afición entienda que en Aguascalientes no habrá un desfile festivo, a no ser por la célebre Feria de San Marcos, durante los copiosos meses de abril y mayo.

Por lo pronto, esta vez, equipos como América, Cruz Azul, Chivas, Atlas y Toluca, confirman que la Liga MX no se cansa de besar sapos… afortunadamente.

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¿Podrá Chivas terminar como líder del Apertura 2026?

Y aunque pareciera que terminar como líder general es una pomposidad más que un objetivo –cuando aparece de por medio un torneo apéndice como la Liguilla–, lo cierto es que la competitividad leal y el orgullo desafiarán a que Chivas, Cruz Azul y América aspiren al pináculo poco redituable, cierto, de la fase regular.

Incluso para maldición o bendición del América –el tiempo lo dirá–, Chivas y Cruz Azul cierran la fase regular en Guadalajara. Ahí se decidirá quién asume el puesto de mando, pero sin mando alguno, a no ser la localía, en la Tabla General.

Los tres involucrados resucitaron a tiempo, y afortunadamente, el nuevo rico, el Atlas, y el viejo millonario, Toluca, están ahí para azuzarles.

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¿Rayados se podrá colar a la Liguilla?

1.- Guillermo Almada es un maestro en el manejo de las tropas, y, de repente, goza de los favores de uno de sus Némesis que tanto criticó: el arbitraje.

2.- Gabriel Milito ya tiene la legión completa, aunque con veladoras encendidas para que la Fecha FIFA no implique –otra vez--, que la Seelección Mexicana le arruine sus ilusiones campeoniles.

3.- Joel Huiqui retomó el control del equipo, con un plantel vasto en jugadores y versátil en la forma de juego, cuando es necesario. Sabe de hosquedad y de exquisitez, y tiene el corazón recubierto de la impunidad emocional del campeón vigente.

Por eso a esta Liga Mx, tan estoica y resiliente, tan incansable en besar sapos, habría que implorarle que mantenga ese linaje de perro clasemediero, casi callejero, sin pedigrí, pero que conserva su belleza aún con su poco linaje, a pesar de tantas pulgas y garrapatas que carga. Con ese drama inesperado que ni sus miserias ni sus parásitos consiguen extinguir.

Porque sí, porque aún así, insistiría Galileo, “Eppur si muove (y sin embargo, se mueve)”.